Gigabyte estrena CQDIMM y logra DDR5-7200 con 256 GB sin comprometer estabilidad

Gigabyte estrena CQDIMM y logra DDR5-7200 con 256 GB sin comprometer estabilidad

El encarecimiento de la memoria y la presión creciente de IA, creación de contenido y cargas profesionales han puesto el foco en un viejo problema del ecosistema DDR5: a mayor capacidad, menor frecuencia y estabilidad. En CES 2026, Gigabyte ha presentado una solución que apunta directamente a ese cuello de botella con la introducción de CQDIMM (Clocked Unbuffered DIMM), una nueva aproximación al diseño de módulos y placas base.

La compañía ha demostrado DDR5-7200 funcionando de forma estable con dos módulos de 128 GB, alcanzando 256 GB totales sin sacrificar frecuencia, algo que hasta ahora obligaba a fuertes recortes o ajustes extremos. La demostración se ha realizado sobre la Z890 AORUS Tachyon ICE CQDIMM Edition, una placa base diseñada específicamente para exprimir esta nueva tecnología.

Qué aporta CQDIMM frente a DDR5 tradicional

Hasta la fecha, aumentar la capacidad de memoria DDR5 implicaba asumir una caída notable de frecuencia efectiva y mayores problemas de integridad de señal, especialmente con configuraciones de doble canal y módulos de gran densidad. CQDIMM introduce un control de reloj dedicado en módulos unbuffered, permitiendo un manejo mucho más preciso del timing y la sincronización.

A nivel de hardware, Gigabyte ha rediseñado el trazado de circuitos de la placa base para reducir la carga del canal de memoria, mejorando la estabilidad eléctrica incluso bajo cargas sostenidas. Este enfoque resulta clave cuando se trabaja con 128 GB por módulo, un escenario habitual en estaciones de trabajo y sistemas orientados a IA local.

BIOS y firmware como parte del rendimiento

El otro pilar de la demostración es el firmware. Gigabyte ha puesto especial énfasis en el ajuste de BIOS, incorporando una arquitectura de clock driver optimizada que gestiona de forma dinámica latencias, sincronización de señal y comportamiento del voltaje. El resultado es una operación de alta frecuencia sostenida, sin recurrir a configuraciones inestables o perfiles extremos poco viables en uso real.

Este enfoque conjunto de hardware y firmware permite que la plataforma mantenga DDR5-7200 con 256 GB de capacidad de forma eficiente, algo especialmente relevante para entornos profesionales, donde la estabilidad es tan crítica como el ancho de banda.

Un salto relevante para IA y cargas intensivas

La combinación de frecuencia elevada y gran capacidad responde directamente a las necesidades actuales de IA, análisis de datos, renderizado y workloads profesionales que demandan ancho de banda extremo sin renunciar a memoria disponible. En este sentido, CQDIMM apunta a convertirse en una solución intermedia muy atractiva frente a alternativas más complejas o costosas.

Para acelerar la adopción, Gigabyte ha confirmado su colaboración con socios de memoria como ADATA, Kingston y Team Group, lo que sugiere que veremos kits compatibles pensados para sistemas de próxima generación.

Gigabyte estrena CQDIMM y logra DDR5-7200 con 256 GB sin comprometer estabilidad

Un nuevo techo para DDR5 en plataformas de consumo avanzado

Aunque CQDIMM debutó en CES 2026, su impacto podría ir más allá del escaparate. Si esta tecnología se consolida, abre la puerta a sistemas con gran capacidad de memoria sin las limitaciones habituales de DDR5, algo que hasta ahora quedaba reservado a plataformas mucho más caras.

Gigabyte marca así un nuevo punto de referencia en el equilibrio entre capacidad, frecuencia y estabilidad, en un mercado tensado donde cada avance técnico cuenta.

Vía: TechPowerUp

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