El mercado de baterías para vehículos eléctricos vuelve a entrar en una fase de ajuste tras el fuerte repunte del carbonato de litio de grado batería. Después de desplomarse desde más de 80.000$ por tonelada en 2022 hasta menos de 10.000$ en 2025, el precio del litio ha vuelto a subir con fuerza en los últimos meses, alterando de nuevo el equilibrio entre tecnologías.
Este cambio de tendencia está teniendo efectos directos en la industria, reactivando proyectos que habían quedado congelados por falta de rentabilidad, entre ellos el desarrollo y la producción comercial de baterías de sodio, una alternativa que había perdido atractivo con el hundimiento previo de los precios del litio.
El litio sube y desbloquea proyectos paralizados
Según datos recientes del mercado, el precio del litio ha pasado de unos 17.000$ en diciembre a aproximadamente 26.000$ en enero, impulsado por restricciones artificiales de oferta, como el cierre regulatorio de minas en China, y por el fuerte crecimiento de las exportaciones de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético.
Este nuevo escenario ha llevado a dos gigantes del sector, BYD y CATL, a descongelar sus proyectos de producción comercial de baterías de sodio. Con el litio encareciéndose de nuevo, la química Na-ion recupera competitividad frente a las actuales baterías LFP, especialmente en aplicaciones de gran volumen.
CATL inicia pruebas de baterías de sodio en frío extremo
En paralelo a esta reactivación industrial, CATL ha comenzado pruebas en condiciones reales de frío extremo con su batería de sodio Naxtra. Estas pruebas se están realizando en vehículos eléctricos de pasajeros de fabricantes chinos como Changan, en entornos especialmente exigentes desde el punto de vista térmico.
Uno de los ensayos más relevantes se está llevando a cabo en Yakshi, Hulunbuir, en la región de Mongolia Interior, donde las temperaturas actuales descienden hasta -35 °C, muy cerca del límite operativo para pruebas de carga de baterías Na-ion. Changan ha confirmado que publicará los resultados detallados de estas pruebas con su berlina Oshan el 5 de febrero.
Ventajas técnicas del sodio frente al litio
CATL presentó recientemente un paquete de baterías de sodio para vehículos comerciales capaz de mantener el 90% de su capacidad a -40 °C y de cargarse con normalidad a -30 °C. Este comportamiento en climas extremos es una de las grandes promesas de la tecnología Na-ion frente al litio convencional.
Además de su mejor rendimiento en frío, las baterías de sodio destacan por ser más seguras, al no contener litio volátil, y por su menor dependencia de materias primas críticas. Con el repunte actual del litio, vuelven a situarse como una alternativa más asequible que las LFP en determinados escenarios.
El propio CEO de CATL ha señalado que las baterías de sodio podrían sustituir hasta la mitad de las actuales baterías LFP en vehículos eléctricos de gran volumen, lo que convierte estas pruebas en condiciones reales en un indicador clave del futuro equilibrio tecnológico del sector. El resultado de los ensayos en climas extremos será determinante para medir hasta qué punto esta transición puede acelerarse.
Vía: NotebookCheck










