El precio de los PC subirá en 2026 por el encarecimiento de la memoria DRAM, según Gartner

El precio de los PC subirá en 2026 por el encarecimiento de la memoria DRAM, según Gartner

El sector del hardware atraviesa un nuevo periodo de presión económica marcado por el encarecimiento sostenido de la memoria DRAM, una situación que ya está generando impacto directo en el mercado de PC gaming de gama de entrada y alterando el equilibrio tradicional entre precio y rendimiento. Un reciente informe de Gartner advierte que los fabricantes no podrán mantener precios bajos ante el incremento estructural del coste de componentes clave, lo que anticipa cambios relevantes para consumidores y OEMs de PC.

Según el análisis, el incremento del coste dentro del BOM (Bill of Materials) está obligando a los fabricantes a aplicar un traslado progresivo del sobrecoste al consumidor final, rompiendo la estrategia histórica mediante la cual las marcas absorbían subidas temporales para mantener competitivo el segmento económico. La presión actual sobre márgenes convierte en inviable sostener equipos asequibles sin ajustar precios, consolidando una pérdida de viabilidad del modelo tradicional de PC de bajo coste.

La memoria DRAM se convierte en el nuevo cuello de botella del sector de PC

La escasez global de chips de memoria DRAM ha desencadenado efectos en cadena dentro del sector de semiconductores, provocando subidas generalizadas de precios, reducción acelerada de inventarios y retrasos en lanzamientos de hardware. El informe señala un desajuste persistente entre oferta y demanda global, situación que está afectando especialmente a configuraciones orientadas al consumo generalista y al gaming accesible.

Este escenario resulta especialmente crítico porque la memoria RAM representa una parte cada vez mayor del coste total del sistema, reduciendo la capacidad de ajuste de los fabricantes. La subida sostenida del precio de la memoria elimina la posibilidad de absorber costes adicionales, marcando el fin del modelo tradicional basado en PCs económicos con márgenes reducidos y obligando a replantear estrategias comerciales dentro del sector de PC.

Como consecuencia directa, los equipos situados entre 500$ (~425€) y 1.000$ (~850€) serán los más afectados, ya que representan la zona crítica del equilibrio entre coste de fabricación y margen comercial. En este rango, cualquier variación en el precio de componentes esenciales impacta de forma inmediata en el precio final, convirtiéndolo en el segmento más vulnerable a la inflación tecnológica actual.

Caída prevista de envíos y cambio en el ciclo de renovación del PC

Gartner estima que los envíos globales de ordenadores personales podrían caer un 10,4% en 2026, una reducción superior incluso a la prevista para el mercado de smartphones. Este descenso refleja un cambio estructural en el comportamiento del consumidor, que estaría optando por retrasar la compra ante el aumento del precio medio de los equipos y la menor percepción de mejora generacional inmediata.

El informe también anticipa un aumento del 20% en la vida útil media de los PC, lo que confirma una transición hacia ciclos de renovación más largos y conservadores. Para muchos usuarios, especialmente jugadores con presupuestos ajustados, mantener el hardware actual se perfila como una decisión racional frente a la subida de precios impulsada por el coste de la memoria y la incertidumbre del mercado.

Además, los analistas consideran que los fabricantes podrían aceptar una caída del volumen de ventas para preservar la rentabilidad, lo que implicaría menor disponibilidad de productos en retail y una oferta más selectiva. Este ajuste estratégico muestra cómo el sector prioriza la sostenibilidad financiera frente al crecimiento en unidades vendidas.

El gaming de gama de entrada afronta su etapa más complicada

El efecto combinado del encarecimiento estructural de la memoria DRAM, la reducción del inventario y la presión sobre márgenes coloca al gaming de gama de entrada en una posición especialmente delicada. Los conocidos “budget builds”, habituales hasta la fecha dentro del ecosistema PC, podrían perder relevancia temporalmente ante la imposibilidad de mantener precios competitivos.

Desde una perspectiva estratégica, el mercado podría evolucionar hacia actualizaciones parciales de hardware en lugar de equipos completos, priorizando mejoras concretas frente a renovaciones totales. Hasta que el suministro de memoria se estabilice -un proceso que podría prolongarse más de un año-, el equilibrio entre precio y rendimiento seguirá siendo uno de los principales retos para el sector de PC y para los jugadores que buscan configuraciones asequibles sin comprometer la experiencia.

Vía: Wccftech

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