El Pixel 10a apunta alto en carga rápida, pero decepciona con el Tensor G4

El Pixel 10a apunta alto en carga rápida, pero decepciona con el Tensor G4

El Pixel 10a encara su inminente llegada al mercado con un perfil ya prácticamente definido. A pocos días de que se abran las reservas, previstas para el 18 de febrero, una filtración completa de especificaciones ha dejado claro que el nuevo modelo económico de Google llegará con una mejora clave en carga rápida, pero también con una decisión técnica que puede condicionar su recepción entre los usuarios más exigentes.

La información procede de Roland Quandt, editor de WinFuture, que ha recopilado una ficha técnica casi definitiva del dispositivo. Aunque muchos detalles ya se conocían por filtraciones previas, hay dos puntos que destacan especialmente y que resumen bien el enfoque del Pixel 10a: carga muy rápida para su gama y hardware continuista en el núcleo del sistema.

Carga rápida de 45W, al nivel del Pixel 10 Pro XL

La principal novedad del Pixel 10a está en el apartado energético. Según la filtración, el terminal será compatible con carga rápida por cable de 45W, una cifra muy superior a la del Pixel 9a y que, de hecho, lo sitúa al mismo nivel que el Pixel 10 Pro XL, el buque insignia de la nueva generación.

La capacidad de la batería se mantendría sin cambios respecto al modelo anterior, pero el salto en potencia de carga supone una mejora práctica clara en el día a día, reduciendo de forma notable los tiempos de recarga. En un segmento donde muchos modelos siguen anclados en cifras conservadoras, esta decisión coloca al Pixel 10a en una posición muy competitiva en este apartado.

Tensor G4: la gran renuncia del Pixel 10a

Frente a este avance, llega la parte menos convincente de la ficha técnica. El Pixel 10a apostará finalmente por el Tensor G4, en lugar del más reciente Tensor G5 que se esperaba para la nueva generación. Los rumores sobre esta decisión llevaban tiempo circulando, y ahora todo apunta a que Google ha optado por contener costes sacrificando una actualización clave en rendimiento y eficiencia.

Esto implica que el Pixel 10a ofrecerá un rendimiento muy similar al del Pixel 9a, algo que puede resultar difícil de justificar para usuarios que esperaban un salto generacional más claro, especialmente teniendo en cuenta la creciente competencia en la gama media.

Pantalla continuista y ligeros ajustes de conectividad

En el resto de especificaciones, el Pixel 10a se mantiene fiel a la fórmula conocida. La pantalla conservará las 6,3 pulgadas, con una resolución de 2.424 x 1.080 píxeles, sin cambios relevantes en formato o tecnología. No hay indicios de mejoras en tasa de refresco o brillo frente a su predecesor.

Sí se aprecia una actualización menor en conectividad, con el salto a Bluetooth 6.0, así como una ligera reducción de peso, quedándose en 183 gramos, frente a los 186 gramos del Pixel 9a. Son ajustes discretos, pero que refuerzan la sensación de refinamiento incremental más que de renovación profunda.

Reservas inminentes y dudas sobre disponibilidad

Google ya ha confirmado que las reservas del Pixel 10a comenzarán el 18 de febrero, aunque por ahora no ha detallado la fecha exacta de disponibilidad en tiendas. Todo apunta a que la compañía ampliará la información a lo largo de la próxima semana, cerrando así un ciclo de filtraciones que ha dejado poco espacio para sorpresas.

En conjunto, el Pixel 10a se perfila como un terminal equilibrado pero conservador, con una carga rápida sobresaliente para su gama como principal argumento, y un procesador continuista que podría dividir a los potenciales compradores. La decisión final dependerá de hasta qué punto los usuarios valoren más la experiencia práctica diaria o el salto de rendimiento generacional.

Vía: NotebookCheck

Sobre el autor