Samsung estaría preparando un salto importante en biometría facial para su futuro Galaxy S27 Ultra, con la posible adopción de una tecnología denominada Polar ID. Según la información compartida por phonefuturist, este sistema podría situarse por encima de Face ID en varios aspectos clave, incluyendo seguridad, diseño y coste, sin necesidad de recurrir a un recorte dedicado en pantalla.
Hasta ahora, el intento más ambicioso de Samsung por igualar la solución de Apple fue el escáner de iris introducido con la serie Galaxy S8. Desde entonces, la compañía ha confiado principalmente en lectores de huellas bajo pantalla. Polar ID marcaría un regreso al reconocimiento facial avanzado, pero con un enfoque técnico diferente.
Cómo funciona Polar ID y por qué es difícil de falsificar
A diferencia de Face ID, que se basa en mapeo 3D de profundidad, Polar ID utiliza luz polarizada para analizar el rostro del usuario. El proceso combina hardware y software: el dispositivo emite luz infrarroja, que se refleja en la cara, mientras un sistema de meta-ópticas filtra los estados de polarización de esa luz reflejada.
Un sensor especializado captura simultáneamente la imagen visual y los datos de polarización, generando lo que se describe como un “mapa de polarización”. Este patrón se procesa dentro del entorno seguro del dispositivo, comparándose con la referencia almacenada para autorizar el desbloqueo.
La clave de su seguridad está en que los materiales orgánicos e inorgánicos reflejan la luz con estados de polarización distintos, lo que haría extremadamente difícil engañar el sistema mediante fotografías, máscaras u otros métodos tradicionales de suplantación.
Ventajas frente a Face ID y diseño sin notch
Uno de los aspectos más interesantes de Polar ID es su reducción de complejidad física. Mientras Face ID requiere un conjunto de componentes como cámara IR, proyector de puntos e iluminador, Polar ID reduce ese conjunto en aproximadamente un 50%, según las filtraciones.
Esta miniaturización permitiría a Samsung mantener el diseño con perforación frontal en el Galaxy S27 Ultra, evitando un notch o isla dedicada. Además, el sistema sería menos sensible a la iluminación externa y funcionaría correctamente incluso con gafas o mascarilla, un punto débil habitual en otros métodos de reconocimiento facial.
En términos de velocidad, se estima un tiempo de desbloqueo de unos 180 ms, una cifra comparable a la de Face ID en los dispositivos actuales de Apple.
Una tecnología con potencial para escalar a gamas más bajas
Otro factor clave es el coste. Polar ID se perfila como una solución más barata que Face ID, lo que abre la puerta a su adopción en modelos más asequibles si Samsung logra economías de escala. De confirmarse, no sería solo una función exclusiva del Ultra, sino una plataforma biométrica extensible a más segmentos del catálogo.
Por ahora, no existe confirmación oficial por parte de Samsung, y la presencia de Polar ID en el Galaxy S27 Ultra debe tratarse como rumor. Aun así, la propuesta encaja con la estrategia histórica de la marca: diferenciar sus modelos premium mediante tecnologías propias que aporten ventajas prácticas tanto en seguridad como en diseño.
Si se materializa, Polar ID podría convertirse en uno de los cambios más relevantes en biometría móvil de los últimos años, devolviendo a Samsung al centro del debate sobre reconocimiento facial avanzado en smartphones.
Vía: Wccftech











