Benchmarks de Fatal Frame II Crimson Butterfly Remake en PC revelan un rendimiento exigente donde solo la RTX 5090 mantiene 60 FPS en 4K nativo

Benchmarks de Fatal Frame II Crimson Butterfly Remake en PC revelan un rendimiento exigente donde solo la RTX 5090 mantiene 60 FPS en 4K nativo

Los primeros benchmarks de Fatal Frame II Crimson Butterfly Remake en PC ya permiten analizar con detalle el comportamiento del juego en distintos equipos. Las pruebas publicadas por DSOGaming muestran que el remake desarrollado por Koei Tecmo y Team Ninja, basado en el Katana Engine, presenta un comportamiento claramente dependiente de la GPU, algo que se aprecia sobre todo cuando se incrementa la resolución o se utilizan los ajustes gráficos más altos. Aunque el juego mejora notablemente el aspecto del título original, su nivel de exigencia gráfica resulta más elevado de lo que cabría esperar por su propuesta visual.

Para realizar las pruebas se utilizó un sistema equipado con AMD Ryzen 9 7950X3D, acompañado de 32 GB de memoria DDR5 de 6.000 MHz y una amplia selección de tarjetas gráficas tanto de AMD como de NVIDIA. Entre ellas se encuentran AMD Radeon RX 6900 XT, AMD Radeon RX 7900 XTX, NVIDIA GeForce RTX 2080 Ti, NVIDIA GeForce RTX 3080, NVIDIA GeForce RTX 4090, NVIDIA GeForce RTX 5080 y NVIDIA GeForce RTX 5090, utilizando además Windows 10 de 64 bits junto con los controladores GeForce 595.76 y Radeon Adrenalin 26.2.2.

Soporte para DLSS y FSR pero con limitaciones técnicas

La versión de PC permite modificar varios parámetros gráficos como calidad de texturas, oclusiones ambientales, sombras, reflejos y otros ajustes habituales en títulos actuales. El juego también ofrece compatibilidad con NVIDIA DLSS y AMD FidelityFX Super Resolution, dos tecnologías que permiten mejorar el rendimiento mediante técnicas de reescalado.

Aun así, el juego presenta algunas ausencias llamativas para un lanzamiento reciente. No existe soporte para Intel XeSS, ni tampoco para tecnologías de generación de fotogramas, algo que podría haber ayudado a mejorar el rendimiento en resoluciones más altas. A esto se suma otra limitación curiosa en el sistema de framerate, ya que el juego únicamente permite seleccionar 30 FPS o 60 FPS, mientras que las escenas cinematográficas permanecen bloqueadas a 30 FPS. Además, el PC es la única plataforma que permite jugar a 60 FPS, ya que las versiones de consola, incluso en PlayStation 5 Pro y Xbox Series X, continúan limitadas a 30 FPS.

Rendimiento correcto en 1080p pero exigente en resoluciones superiores

Los datos publicados por DSOGaming muestran que el juego funciona de forma fluida en 1080p con ajustes gráficos al máximo, donde varias tarjetas gráficas de gama alta consiguen mantener 60 FPS estables sin dificultad. Este comportamiento confirma que el título no requiere un procesador especialmente potente y que el principal factor limitante del rendimiento es la tarjeta gráfica.

La situación cambia al aumentar la resolución. En 1440p con ajustes máximos, el juego comienza a exigir hardware gráfico más potente. En este escenario, solo RTX 4090, RTX 5080 y RTX 5090 consiguen mantener un rendimiento completamente fluido, mientras que modelos como RX 7900 XTX o RX 9070 XT pueden descender hasta aproximadamente 55 FPS en determinadas escenas. El salto a 4K nativo incrementa todavía más la carga gráfica, hasta el punto de que solo la RTX 5090 consigue mantener los 60 FPS, lo que evidencia una exigencia considerable para un título basado en rasterización tradicional.

Un apartado gráfico correcto que no justifica su nivel de exigencia

Desde el punto de vista técnico, el remake presenta mejoras claras respecto al juego original, especialmente en modelos de personajes, iluminación y algunos elementos del entorno. El apartado gráfico resulta correcto y cumple con lo esperado para una revisión moderna del título clásico, aunque el resultado final no destaca especialmente frente a otros lanzamientos recientes.

En comparación con producciones actuales, el acabado técnico queda por detrás de lo visto en Resident Evil Requiem, y tampoco alcanza el nivel de pulido técnico mostrado por Nioh 3, otro juego desarrollado por Team Ninja. Durante las pruebas también se detectaron problemas de pop in en algunos elementos del escenario, aunque los entornos oscuros característicos del juego ayudan a disimular parcialmente estas transiciones visuales.

En términos generales, el rendimiento en PC resulta estable y apenas se observan problemas de stuttering, con solo algunas interrupciones puntuales que resultan difíciles de percibir durante la partida normal. Aun así, los benchmarks dejan claro que Fatal Frame II Crimson Butterfly Remake puede exigir hardware gráfico bastante potente en resoluciones altas, especialmente si se pretende jugar en 4K con ajustes máximos, donde actualmente solo la RTX 5090 consigue mantener los 60 FPS de forma consistente.

Vía: DSOGaming

Sobre el autor