ASRock amplía su catálogo profesional con dos nuevas tarjetas gráficas basadas en la Intel Arc Pro B65, orientadas a estaciones de trabajo y entornos empresariales. La nueva gama se divide en dos variantes: la Arc Pro B65 Creator, con refrigeración activa mediante ventilador tipo turbina, y una versión Passive, diseñada para sistemas con flujo de aire gestionado a nivel de chasis.
Ambos modelos comparten una base de hardware idéntica, con formato de doble slot, un disipador de gran tamaño y un backplate metálico reforzado. Este planteamiento mantiene la coherencia en rendimiento, mientras introduce flexibilidad en la integración según el entorno de uso.
Dos enfoques térmicos según el entorno de despliegue
La principal diferencia entre ambas versiones está en el sistema de refrigeración. La variante Creator incorpora un ventilador tipo blower, orientado a configuraciones independientes donde la tarjeta debe gestionar su propia disipación térmica.
Por su parte, el modelo Passive prescinde de ventiladores, dependiendo completamente del flujo de aire del sistema. Este diseño resulta adecuado para servidores y chasis rack, donde la refrigeración está centralizada. Este enfoque reduce ruido y puntos de fallo, aunque exige condiciones térmicas controladas.
Diseño común con materiales orientados a estabilidad térmica
A nivel de construcción, ASRock mantiene una arquitectura compartida entre ambas tarjetas. Destaca el uso de material térmico Honeywell PTM7950, una solución de cambio de fase que mejora la transferencia térmica y la estabilidad a largo plazo en cargas sostenidas.
La alimentación se realiza mediante un conector 12V-2×6, mientras que la conectividad gráfica se apoya en cuatro DisplayPort 2.1, lo que permite gestionar configuraciones multi-monitor de alta resolución sin limitaciones en ancho de banda.
Especificaciones conservadoras orientadas a fiabilidad
En términos de rendimiento, ambas tarjetas siguen las especificaciones de referencia. La GPU opera a 2.400 MHz, mientras que la memoria alcanza una velocidad efectiva de 19 Gbps, sin aplicar overclock de fábrica.
Este enfoque resulta coherente con el segmento profesional, donde la estabilidad, la previsibilidad del rendimiento y la fiabilidad operativa pasan a ser prioritarias frente al rendimiento máximo en bruto.
Segmentación clara entre workstation y servidor
La versión Passive no estará disponible en el canal retail, quedando limitada a distribución empresarial, lo que refuerza su orientación a entornos controlados. En cambio, la variante Creator sí se posiciona como opción directa para estaciones de trabajo independientes.
Esta diferenciación permite cubrir distintos escenarios sin modificar la base de la GPU. El usuario puede elegir entre refrigeración activa o pasiva según el entorno, manteniendo un comportamiento homogéneo en rendimiento.
Un enfoque centrado en integración y consistencia
Más allá de la diferenciación térmica, ASRock no introduce cambios en la configuración de la GPU. Este planteamiento evita fragmentación en la gama y facilita su adopción en entornos profesionales donde la consistencia entre sistemas resulta determinante.
El resultado es una propuesta centrada en flexibilidad de despliegue, estabilidad operativa y comportamiento predecible, aspectos que suelen pesar más que el rendimiento bruto en este tipo de hardware.
Vía: Guru3D










