Arc B770 sigue sin aparecer y los socios de Intel no tendrían aún muestras finales

Arc B770 sigue sin aparecer y los socios de Intel no tendrían aún muestras finales

El catálogo de tarjetas gráficas Battlemage de Intel continúa incompleto en el segmento de escritorio, y el foco vuelve a situarse sobre la rumoreada Arc B770, un modelo de mayor nivel que, por ahora, sigue sin materializarse. Tras un CES 2026 en el que no hubo ninguna mención oficial a nuevas GPU de sobremesa, la incertidumbre ha aumentado entre los entusiastas del sector de GPU, que llevan semanas siguiendo indicios indirectos en lugar de anuncios formales.

Durante el evento, Intel centró su mensaje casi exclusivamente en Panther Lake-H y soluciones móviles, dejando fuera cualquier novedad relacionada con gráficas dedicadas de escritorio. Esa ausencia alimentó las dudas sobre el estado real de la Arc B770, especialmente cuando referencias internas como BMG-G31 continúan apareciendo en drivers y paquetes de firmware recientes.

Los socios AIB no tendrían todavía hardware ni especificaciones

Según un informe basado en contactos dentro del ecosistema de socios de placa, al menos dos fabricantes AIB afirman no haber recibido tarjetas de prueba de la Arc B770, ni tampoco especificaciones finales del producto. Sin ese binomio clave -hardware funcional y objetivos técnicos estables-, los socios no pueden validar consumo, comportamiento térmico, ni empezar a cerrar diseños definitivos de PCB y sistemas de refrigeración personalizados.

Una de las fuentes apunta a que las placas de evaluación sí existirían, pero estarían siendo probadas exclusivamente en los laboratorios internos de Intel, sin distribución externa por el momento. Este escenario encaja con una fase todavía inmadura del proyecto, al menos desde el punto de vista del canal de socios.

El tiempo juega en contra de un lanzamiento amplio

El retraso en la entrega de muestras no es un detalle menor. Los AIBs necesitan semanas de margen para completar tareas críticas como validación eléctrica, ajustes térmicos, coordinación de firmware, certificaciones y compromisos de cadena de suministro. Incluso con un diseño de referencia cerrado, el paso a producción no es inmediato.

Las fuentes consultadas estiman que, una vez recibidos hardware final y especificaciones definitivas, los socios necesitarían al menos seis semanas para levantar una línea de producción creíble, lo que complica un lanzamiento cercano con múltiples modelos personalizados si esos hitos aún no se han alcanzado.

¿Una Arc B770 “Limited Edition” como primer paso?

Ante este escenario, surge una posibilidad alternativa: que Intel opte por un lanzamiento inicial con una tarjeta propia, al estilo Limited Edition, sin apoyo inmediato de los socios. La compañía ya ha seguido esta estrategia en el pasado con Arc, lo que le permitiría controlar diseño, validación y mensaje en las primeras fases.

Sin embargo, los lanzamientos de GPU de escritorio de Intel suelen ir acompañados de varios modelos de socios, con nombres habituales como Acer, ASRock, GUNNIR, MAXSUN o Sparkle. Si los AIBs siguen sin muestras, una oleada amplia de modelos personalizados de la B770 llegaría necesariamente más tarde, incluso aunque Intel se adelantara con una versión propia.

Muchas pistas, pocas certezas

A día de hoy, Arc B770 sigue siendo un nombre recurrente en drivers y rumores, pero sin confirmación tangible en el canal de socios. Las señales a nivel de software indican que el desarrollo continúa, pero la falta de hardware en manos de los AIBs sugiere que aún faltan hitos clave que normalmente preceden a un lanzamiento comercial sólido.

Mientras tanto, el panorama permanece en pausa. Sin anuncios oficiales ni validación externa, la Arc B770 sigue moviéndose en un terreno ambiguo, donde el trabajo interno de Intel parece avanzar, pero el despliegue real en el mercado de escritorio todavía no termina de arrancar.

Vía: Guru3D

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