El mercado de memorias vuelve a marcar el ritmo del sector, y ni siquiera Apple logra esquivar su impacto. La compañía está experimentando retrasos significativos en configuraciones del Mac mini y Mac Studio, con envíos que ya se sitúan en agosto y septiembre de 2026. Este escenario evidencia cómo la crisis de DRAM está afectando directamente a la disponibilidad de equipos, incluso en fabricantes con gran capacidad de negociación.
Este contexto no responde a un problema puntual, sino a una combinación de subida de precios y escasez estructural de memoria, impulsada por la demanda de IA y centros de datos. El resultado es claro: el mercado se enfrenta a una presión constante en costes y suministro, lo que está condicionando tanto la producción como los plazos de entrega en productos clave.
La subida de precios de DRAM agrava la situación
Uno de los factores más determinantes es el fuerte incremento en el precio de la memoria. Samsung ha aplicado una subida media del 30% en Q2 2026, tras haber registrado un aumento interanual del 100% en Q1, lo que confirma una tendencia alcista muy agresiva. Esta evolución impacta directamente en los costes de fabricación de dispositivos como los Mac, reduciendo márgenes y limitando la disponibilidad.
Además, los precios de LPDDR5 se sitúan en torno a los 10$/GB (~9€) tras haberse triplicado desde 2025, y las previsiones apuntan a nuevas subidas de dos dígitos en 2027. Este comportamiento refuerza la idea de que la memoria se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella del sector tecnológico, afectando a toda la cadena de valor.
Apple recurre a compras agresivas para asegurar suministro
Ante este escenario, Apple habría optado por una estrategia contundente para garantizar el acceso a memoria. Según fuentes del sector, la compañía estaría comprando grandes volúmenes de DRAM móvil a precios muy elevados, incluso aceptando impactos directos en sus márgenes operativos con tal de asegurar disponibilidad.
El objetivo no es solo mantener la producción, sino también evitar que competidores accedan a suficiente memoria, en un mercado donde el suministro es limitado. Este tipo de movimientos reflejan que la DRAM se ha convertido en un recurso estratégico, especialmente en un contexto donde cada componente es crítico para lanzar producto.
The Mac mini and Mac Studio are seeing insane lead times, with orders pushed into August and September when upgrading memory… pic.twitter.com/uiAIgjEUfa
— Basic Apple Guy (@BasicAppleGuy) April 5, 2026
Ni Apple logra esquivar la dinámica del mercado
A pesar de su posición dominante, Apple no ha conseguido evitar los efectos de la situación actual. Los retrasos en el Mac mini y Mac Studio evidencian que incluso los grandes actores están condicionados por las dinámicas del mercado de semiconductores, donde la disponibilidad de memoria marca los tiempos.
Esto deja una lectura clara: el sector atraviesa una fase en la que el coste y el acceso a DRAM determinan directamente la planificación de producto, desde precios hasta fechas de lanzamiento. Si la tendencia se mantiene, es probable que veamos más retrasos, subidas de precios y ajustes en configuraciones, incluso en fabricantes de primer nivel.
Vía: Wccftech










