Apple A22 Pro apuntaría a 1,4 nm en 2028 tras el salto inicial a 2 nm

Apple A22 Pro apuntaría a 1,4 nm en 2028 tras el salto inicial a 2 nm

Apple podría preparar otro salto importante en su hoja de ruta de chips móviles. Según Mark Gurman, el futuro A22 Pro llegaría en 2028 como el primer SoC de la compañía fabricado en 1,4 nm. El movimiento situaría al A22 Pro como la verdadera ruptura técnica posterior al debut de los 2 nm.

La información debe tratarse como rumor, pero encaja con la estrategia habitual de Apple en semiconductores. Primero llegaría el salto a 2 nm con los A20 y A20 Pro, después una posible transición a N2P con el A21 Pro. El nodo de 1,4 nm quedaría reservado para una generación más madura y mucho más cara.

El A22 Pro sería el primer gran salto tras los A20

La lectura más importante no está solo en el número del nodo, sino en el calendario. Si el A20 Pro estrena los 2 nm en el iPhone, el A22 Pro marcaría el siguiente punto de inflexión real. Apple estaría dejando una generación intermedia para estabilizar la fabricación antes de pasar a 1,4 nm.

Ese enfoque tiene sentido porque los nodos más avanzados ya no ofrecen saltos sencillos. Cada transición requiere más inversión, más validación y más ajustes de diseño. Apple no puede permitirse que el chip de un iPhone Pro dependa de un proceso inmaduro, especialmente cuando los volúmenes iniciales son enormes.

TSMC A14 será una tecnología muy cara desde el primer día

El nodo de 1,4 nm de TSMC también aparece identificado como A14 o Angstrom, una denominación ligada a una escala todavía más agresiva que N2. La clave técnica estaría en transistores GAA más densos y una mejora directa de eficiencia, no solo en reducir el tamaño nominal.

El problema será el coste. Las estimaciones hablan de obleas de hasta 45.000$ (~38.746€), una cifra que deja claro por qué Apple podría reservar este proceso al modelo Pro. El precio de cada oblea empuja a segmentar el silicio más avanzado en los iPhone de mayor margen.

Además, TSMC estaría invirtiendo alrededor de 49.000 millones de dólares (~42.100 millones de euros) en nuevas instalaciones para cubrir la demanda. La capacidad inicial de 1,4 nm será limitada y probablemente estará dominada por clientes con contratos prioritarios, un escenario donde Apple suele moverse con ventaja.

El A21 Pro podría usar N2P como paso intermedio

Antes del A22 Pro, Apple tendría margen para lanzar un A21 Pro fabricado en N2P, una versión refinada del nodo de 2 nm. Esa transición permitiría exprimir eficiencia y frecuencias sin asumir todavía el salto completo a A14, algo muy lógico en una hoja de ruta escalonada.

N2P también serviría para reducir riesgos industriales. Apple podría mantener parte del diseño base aprendido con N2, mejorar consumo y preparar la arquitectura posterior con menos presión. El verdadero valor de una generación intermedia está en madurar el ecosistema de fabricación antes del nodo más caro.

La gran duda está en el A22 estándar

Por ahora no hay confirmación de que el A22 estándar vaya a fabricarse también en 1,4 nm. Ese detalle resulta clave, porque Apple ya ha separado en varias generaciones el silicio de los iPhone base frente a los Pro. El A22 Pro podría ampliar todavía más la brecha técnica dentro del catálogo.

Si el A22 estándar permanece en un nodo menos avanzado, Apple tendría más margen para controlar costes en los modelos de entrada. Sin embargo, esa decisión también haría más visibles las diferencias entre gamas. La segmentación por nodo de fabricación puede convertirse en una herramienta comercial tan importante como la cámara o la pantalla.

El beneficio principal podría estar en consumo, no solo en potencia

TSMC promete para 1,4 nm una mejora de rendimiento de entre 10% y 15%, o hasta 30% menos consumo frente a 2 nm. En un smartphone, reducir consumo sostenido puede ser más valioso que aumentar el pico de rendimiento, porque afecta a autonomía, temperatura y estabilidad.

Ese punto será especialmente importante para la IA local. Un A22 Pro más eficiente podría ejecutar modelos más complejos sin disparar calor ni vaciar la batería con rapidez. El silicio de SoC se está convirtiendo en el elemento que decide qué funciones de IA pueden ejecutarse realmente en el dispositivo.

Apple tendrá que justificar el sobrecoste con funciones visibles

El acceso temprano a 1,4 nm no garantiza por sí solo un salto perceptible para el usuario. Apple necesitará traducir el coste del nodo en mejoras claras de cámara, autonomía, IA y rendimiento sostenido. Un chip más avanzado solo tendrá sentido si cambia la experiencia diaria del iPhone Pro.

La compañía también tendrá que equilibrar marketing y realidad técnica. Los nombres de nodo ya no reflejan una reducción física directa tan simple como antes, así que el impacto deberá medirse en eficiencia real. La ventaja del A22 Pro dependerá menos del “1,4 nm” y más de cómo Apple diseñe alrededor de ese proceso.

Si la filtración se cumple, el A22 Pro consolidaría una estrategia cada vez más clara: reservar el silicio más caro para los iPhone Pro. El salto a 1,4 nm podría marcar una nueva etapa en la diferenciación interna del iPhone, con más distancia entre modelos estándar y variantes premium.

Vía: Wccftech

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