Durante su briefing oficial en CES 2026, AMD ha confirmado uno de los movimientos más relevantes de su hoja de ruta de escritorio: las próximas APUs para Socket AM5, sucesoras directas de la familia Ryzen 8000G, pasarán a denominarse Ryzen AI 400 series. La decisión no es solo de marketing, ya que estas APUs de sobremesa comparten el mismo silicio base que los Ryzen AI 400 móviles, alineando por primera vez de forma total las plataformas de portátil y escritorio bajo una misma arquitectura de IA integrada.
Aunque la compañía no ha desvelado todavía modelos concretos, sí ha confirmado que estas nuevas APUs de escritorio estarán basadas en el silicio Gorgon Point de 4 nm, un diseño monolítico que ya conocemos por la gama móvil. El dato clave es que se convertirán en los primeros procesadores de escritorio con Socket que integren una NPU compatible con los requisitos Copilot+ de Microsoft, algo que hasta ahora solo estaba disponible mediante plataformas mobile-on-desktop, como mini PCs o AIOs con procesadores móviles.
Gorgon Point en AM5: mismo silicio, relojes más altos
A nivel físico, Gorgon Point es idéntico a Strix Point, manteniendo exactamente los mismos bloques IP para CPU, iGPU y NPU. La diferencia está en una revisión profunda de la lógica de gestión energética, que permite a AMD extraer frecuencias más altas de los tres bloques principales sin modificar el encapsulado ni el diseño base.
En el apartado de CPU, los núcleos Zen 5 alcanzan ahora hasta 5,20 GHz en boost. La iGPU también recibe un empujón importante, elevando su frecuencia máxima hasta 3,10 GHz, mientras que la NPU incrementa su reloj interno para ofrecer un rendimiento máximo de 60 TOPS, frente a los 55 TOPS de Strix Point. Este equilibrio entre potencia, IA y eficiencia es clave para justificar su llegada al escritorio.
Copilot+ llega por fin al escritorio con Socket AM5
La integración de una NPU Copilot+ en procesadores AM5 supone un cambio importante para el ecosistema Windows de sobremesa. Hasta ahora, las funciones avanzadas de Copilot+ PC estaban limitadas a portátiles o a soluciones híbridas que reutilizaban chips móviles en formato de escritorio. Con Ryzen AI 400, AMD rompe esa barrera y lleva la IA acelerada por hardware directamente a placas base de escritorio convencionales.
Esto abre la puerta a PCs compactos, equipos domésticos avanzados y workstations ligeras capaces de ejecutar cargas de IA local, inferencia y aceleración híbrida sin depender exclusivamente de la GPU dedicada. Todo ello manteniendo la compatibilidad con el ecosistema AM5, DDR5 y plataformas ya existentes.
Posibles SKUs y consumo previsto
Aunque AMD no ha anunciado modelos oficiales, el material mostrado sugiere una gama inicial muy contenida, probablemente de 2 a 3 SKUs para el mercado de consumo. El modelo tope de gama podría integrar 12 núcleos / 24 hilos (4 Zen 5 + 8 Zen 5c), una iGPU con 16 Compute Units y una NPU de 60 TOPS. Por debajo se situaría una variante con 10 núcleos / 20 hilos, 12 CU y 55 TOPS, seguida de un modelo intermedio con 8 núcleos / 16 hilos, 8 o 12 CU y 50 TOPS.
Todos ellos apuntan a un TDP de 65W, con un PPT cercano a los 100W, encajando perfectamente como sustitutos naturales de las actuales Ryzen 8000G, pero con un enfoque claramente orientado a la IA de nueva generación.
Con Ryzen AI 400 en escritorio, AMD no solo renueva sus APUs, sino que redefine el papel del Socket AM5 como una plataforma preparada para el futuro de la IA local, algo que hasta ahora parecía reservado exclusivamente al mundo portátil.
Vía: TechPowerUp



















