AMD explica por qué la doble 3D V-Cache del Ryzen 9 9950X3D2 tiene más sentido fuera del gaming

AMD explica por qué la doble 3D V-Cache del Ryzen 9 9950X3D2 tiene más sentido fuera del gaming

AMD ha explicado las razones que llevaron a la compañía a desarrollar el , su primer procesador de sobremesa equipado con 3D V-Cache en ambos CCD. Durante una entrevista concedida al medio japonés MyNavi Tech+, recogida por IThome, el director sénior de gestión de productos de consumo de AMD, Travis Kirsch, reconoció que esta configuración resultaba difícil de justificar económicamente cuando su principal objetivo eran los videojuegos.

La situación habría cambiado con el crecimiento de las aplicaciones de inteligencia artificial y otras cargas de trabajo profesionales, que pueden aprovechar una mayor capacidad de caché distribuida entre los dos chiplets. AMD también ha aprovechado la entrevista para reafirmar su compromiso con AM4 y la intención de prolongar la vida útil de AM5, aunque sin establecer nuevas fechas para una futura plataforma.

AMD consideraba demasiado cara la doble 3D V-Cache para videojuegos

En declaraciones anteriores, AMD había explicado que incorporar memoria 3D V-Cache en ambos CCD no representaba un problema tecnológico, sino económico. La compañía podía fabricar procesadores con esta configuración, pero consideraba que las mejoras obtenidas no justificaban el incremento de costes respecto a los modelos con un único chiplet equipado con caché adicional.

Kirsch ha aclarado que la mayoría de los videojuegos concentran buena parte de su procesamiento en un solo CCD. En esas condiciones, añadir 3D V-Cache al segundo chiplet proporciona beneficios relativamente limitados, puesto que numerosos juegos no distribuyen su carga de trabajo de forma que puedan aprovechar ambas cachés simultáneamente.

Además, cada CCD dispone de su propia memoria caché L3, por lo que incorporar 3D V-Cache en los dos no significa crear una única caché compartida de mayor tamaño. El acceso a los datos continúa dependiendo del chiplet donde se ejecuten los hilos y de cómo el sistema operativo gestione su distribución.

El directivo también reconoció que AMD recibió numerosas peticiones de usuarios interesados en un procesador con doble 3D V-Cache. Estas solicitudes contribuyeron a reconsiderar una configuración que, inicialmente, se había evaluado principalmente mediante sus resultados en videojuegos.

La inteligencia artificial cambia las posibilidades de la caché adicional

La explicación de AMD apunta a un conjunto de aplicaciones más amplio que el gaming tradicional. Los programas capaces de aprovechar múltiples núcleos, determinadas herramientas de creación de contenido y algunas cargas de inteligencia artificial pueden beneficiarse de disponer de más memoria caché cerca de los núcleos que ejecutan sus operaciones.

La tecnología 3D V-Cache aumenta la capacidad de la caché L3 mediante el apilamiento de memoria sobre el chiplet. Esto permite mantener más información próxima a los núcleos del procesador, reduciendo determinados accesos a la RAM cuando los datos utilizados caben en esa memoria adicional.

Sin embargo, el beneficio depende de cómo accede cada aplicación a sus datos. Los programas que reutilizan frecuentemente información pueden aprovechar mejor una caché de mayor capacidad, mientras que otras cargas limitadas por la potencia de cálculo, el ancho de banda o la memoria disponible podrían experimentar diferencias menores.

Esta distinción también afecta a la inteligencia artificial. Una caché L3 más grande no sustituye la capacidad de RAM necesaria para cargar modelos de lenguaje, especialmente cuando su tamaño supera ampliamente los recursos disponibles. Además, las tareas ejecutadas principalmente en una GPU dedicada no obtienen automáticamente ventajas por aumentar la caché del procesador.

Durante la entrevista, Kirsch reconoció que las aplicaciones con mayores necesidades de acceso a memoria pueden encontrar ventajas en 3D V-Cache, aunque admitió que la capacidad sigue siendo un factor determinante para determinados modelos de IA. Por tanto, AMD plantea esta tecnología como una oportunidad para nuevas cargas de trabajo, no como una mejora universal.

El Ryzen 9 9950X3D2 responde a una estrategia más amplia que el gaming

El Ryzen 9 9950X3D2 incorpora 192 MB de caché L3 repartidos entre sus dos CCD, una configuración que permite ofrecer recursos adicionales a las aplicaciones que distribuyen trabajo entre ambos chiplets. Su planteamiento contrasta con el de otros Ryzen X3D, donde solo uno dispone de la caché apilada.

La decisión también refleja un cambio en la evaluación comercial de AMD. Anteriormente, la empresa consideraba prioritario justificar el coste adicional mediante mejoras directas en videojuegos. Ahora contempla aplicaciones profesionales y futuras herramientas de inteligencia artificial como posibles motivos para ofrecer una configuración más compleja.

Kirsch recordó que AMD ya había introducido tecnologías antes de que el software estuviera preparado para aprovecharlas plenamente, citando la adopción de los 64 bits, los procesadores de doble núcleo y las configuraciones de 16 núcleos de Threadripper.

No obstante, la entrevista no incorpora nuevos benchmarks que permitan cuantificar las ventajas de la doble 3D V-Cache. Para determinar su utilidad frente a procesadores con un solo CCD equipado con caché adicional, siguen siendo necesarias pruebas específicas que consideren el rendimiento obtenido y la diferencia de precio.

AMD mantendrá AM4 mientras busca prolongar la vida útil de AM5

La entrevista también abordó el futuro de las plataformas AM4 y AM5, dos sockets que siguen presentes en el catálogo de AMD. Según Kirsch, la compañía continuará apoyando AM4, mientras AM5 mantendrá una estrategia orientada a ofrecer actualizaciones durante varios años.

AMD ya había comprometido soporte para AM5 hasta 2029, pero el directivo aclaró que esa fecha no representa necesariamente el final de su vida comercial. La intención es mantener la plataforma mientras las necesidades tecnológicas permitan seguir utilizándola, evitando cambios de socket que no aporten ventajas suficientes.

Esta política también tiene consecuencias económicas. Prolongar la compatibilidad permite actualizar únicamente el procesador, sin sustituir obligatoriamente la placa base y otros componentes. Al mismo tiempo, ayuda a los fabricantes de placas a mantener un ecosistema de productos más estable.

Por ahora, AMD no ha confirmado cuándo llegará un eventual socket AM6 ni qué generaciones futuras de Ryzen utilizarán AM5. La compañía evaluará los requisitos de nuevas tecnologías antes de decidir si resulta necesario introducir otra plataforma.

Las declaraciones de Kirsch aclaran así por qué AMD ha pasado de cuestionar la rentabilidad de la doble 3D V-Cache a comercializar el Ryzen 9 9950X3D2. El cambio no responde a una transformación radical de las necesidades del gaming, sino a la posibilidad de aprovechar la caché adicional en aplicaciones más diversas, cuyo rendimiento deberá seguir evaluándose individualmente.

Vía: Guru3D

Sobre el autor