NVIDIA ha registrado el mayor aumento de precios entre las GPU de actual generación en Alemania durante los últimos 12 meses. Según el seguimiento realizado por 3D Center, las GeForce RTX 50 se han encarecido una media del 66% entre noviembre de 2025 y octubre de 2026, por encima de AMD e Intel.
El caso más extremo es la GeForce RTX 5090, cuyo precio habría aumentado nada menos que un 132% durante ese periodo. Las Radeon RX 9000 presentan una subida media cercana al 46%, mientras las Intel Arc Battlemage se sitúan alrededor del 38%, reflejando cómo el encarecimiento de la memoria y la disponibilidad de GPU ha terminado afectando a prácticamente todo el mercado.
NVIDIA encabeza las subidas incluso excluyendo la RTX 5090
La cifra media del 66% está claramente influida por la RTX 5090 y su subida del 132%, pero eliminar el buque insignia de la comparativa no cambia demasiado el panorama. Según los datos recopilados por 3D Center, el resto de las GeForce RTX 50 todavía acumula un incremento medio cercano al 57%.
Eso significa que el problema no se limita a un modelo halo con disponibilidad reducida. Prácticamente todas las tarjetas de la generación muestran subidas superiores al 50% en determinados casos, con modelos como la RTX 5060 Ti de 16 GB superando incluso el 70% respecto a los precios observados un año antes.
La tendencia empezó a hacerse visible tras el fuerte encarecimiento de la memoria iniciado a finales de 2025, pero las subidas más importantes se concentraron durante la segunda mitad de 2026. El mayor coste de la DRAM afecta especialmente a tarjetas con más memoria gráfica, aunque no explica por sí solo diferencias tan amplias entre fabricantes y modelos.
También intervienen demanda, disponibilidad y posicionamiento comercial. Las GPU con 16 GB han sufrido especialmente porque combinan mayor cantidad de memoria con una demanda elevada en segmentos donde cada vez más compradores intentan evitar configuraciones de 8 GB.
AMD sube menos, pero tampoco escapa del encarecimiento
Las Radeon RX 9000 basadas en RDNA 4 muestran una subida media del 46% según la tabla de 3D Center, una cifra considerable, pero claramente inferior al 66% registrado por NVIDIA. La Radeon RX 9060 XT de 8 GB aparece como uno de los modelos más afectados dentro de la gama de AMD.
La diferencia también ayuda a explicar por qué las Radeon equivalentes continúan ofreciendo precios inferiores a muchas GeForce RTX 50 en Alemania. Ese posicionamiento habría favorecido sus ventas en el mercado alemán, especialmente cuando la diferencia de coste entre productos de rendimiento comparable se amplía.
La RTX 5090 distorsiona la media, pero no cambia la conclusión
El aumento del 132% de la RTX 5090 es tan elevado que empuja de forma notable la media de toda la familia, pero incluso sin ella, NVIDIA seguiría liderando claramente la subida con alrededor de un 57%.
Esto resulta importante porque evita atribuir todo el fenómeno a un único producto extremadamente caro y escaso. La inflación de precios afecta de forma mucho más generalizada a la gama RTX 50, especialmente a los modelos con más memoria gráfica.
Por tanto, el dato relevante no es únicamente que la RTX 5090 haya duplicado ampliamente su precio, sino que la presión se extiende por prácticamente toda la generación Blackwell de consumo.
Intel Arc Battlemage registra la subida más moderada
Las Intel Arc B580 y Arc B570 muestran conjuntamente un incremento medio cercano al 38%, siendo las menos afectadas de las tres familias analizadas.
Parte de esa diferencia puede estar relacionada con una demanda inferior frente a NVIDIA y AMD, lo que reduce la presión sobre los precios. Aun así, un aumento del 38% en apenas doce meses sigue siendo considerable para productos que compiten principalmente por relación entre precio y rendimiento.
La memoria se ha convertido en otro factor crítico para el precio de las GPU
El encarecimiento generalizado de la DRAM ha añadido una nueva presión a un mercado que ya dependía de costes de fabricación avanzados, disponibilidad de silicio y márgenes comerciales. Las tarjetas con mayores cantidades de memoria gráfica están más expuestas porque cualquier incremento del coste por chip se multiplica directamente por la capacidad instalada.
Sin embargo, los datos de 3D Center muestran que no existe una relación perfectamente lineal entre VRAM y subida de precio. La RTX 5090 constituye el ejemplo más claro: su incremento del 132% difícilmente puede explicarse únicamente por el coste adicional de la memoria.
La comparación debe interpretarse, además, dentro del mercado alemán y de los comercios seguidos por 3D Center. Los porcentajes no tienen por qué reproducirse exactamente en España u otros países, aunque sí muestran una tendencia clara: durante el último año, comprar una GPU de generación actual se ha vuelto sensiblemente más caro independientemente de la marca.
Vía: Wccftech











