Samsung incorpora a su catálogo el P9 de 2 TB, un SSD portátil USB4 de hasta 4.000 MB/s

Samsung incorpora a su catálogo el P9 de 2 TB, un SSD portátil USB4 de hasta 4.000 MB/s

Samsung ha incorporado a su catálogo chino la versión de 2 TB del P9, un SSD portátil orientado a quienes necesitan transferencias considerablemente más rápidas que las ofrecidas por las unidades externas convencionales conectadas mediante USB de 10 o 20 Gbps.

El nuevo modelo apuesta por USB4 como principal elemento diferenciador, buscando acercar el rendimiento de un SSD externo al de determinadas unidades NVMe internas sin renunciar a la portabilidad. Su precio oficial en China lo coloca, sin embargo, dentro de un segmento claramente premium.

Estas son las principales especificaciones del Samsung P9

El P9 combina una interfaz de alta velocidad con protección física y una garantía prolongada, configurándose como una unidad dirigida principalmente a profesionales y usuarios que mueven grandes volúmenes de información:

  • Capacidad: 2 TB
  • Interfaz: USB4 mediante USB-C a 40 Gbps
  • Lectura secuencial: hasta 4.000 MB/s
  • Escritura secuencial: hasta 3.800 MB/s
  • Escritura sostenida anunciada con Smart TurboWrite: hasta 2.000 MB/s
  • Resistencia a caídas: hasta 2 metros
  • Garantía: cinco años
  • Precio en China: 3.799 yuanes (500€)

Las cifras máximas anunciadas requieren un equipo compatible, un cable adecuado y unas condiciones térmicas suficientes, por lo que representan el techo previsto por Samsung y no necesariamente el rendimiento que se mantendrá durante cualquier transferencia.

USB4 marca una diferencia importante frente a los SSD externos convencionales

La principal ventaja técnica del P9 está en disponer de mucho más ancho de banda que una unidad externa limitada a USB de 10 o 20 Gbps.

Esto abre la puerta a transferencias de archivos muy pesados, edición de vídeo directamente desde el almacenamiento externo o utilización de grandes bibliotecas sin que la interfaz se convierta inmediatamente en el principal cuello de botella.

El rendimiento real seguirá dependiendo, no obstante, de la controladora del ordenador, el sistema operativo, el cable utilizado y la unidad situada en el otro extremo de la transferencia. Copiar desde un SSD lento, por ejemplo, impedirá aprovechar toda la capacidad del P9 aunque el enlace USB4 funcione correctamente.

También conviene recordar que un conector USB-C no garantiza por sí solo compatibilidad con USB4 a máxima velocidad. Muchos portátiles y placas base utilizan físicamente el mismo conector con interfaces USB 3.x más lentas.

Smart TurboWrite no mantiene indefinidamente la velocidad máxima

Samsung utiliza Smart TurboWrite para acelerar las operaciones de escritura, probablemente recurriendo a una zona de memoria NAND gestionada como caché de alta velocidad.

Este tipo de tecnología funciona especialmente bien durante transferencias pequeñas o medianas, pero su comportamiento cambia cuando se escriben grandes cantidades de información de manera continua. Una vez agotada la zona rápida, el SSD debe trabajar directamente sobre la NAND en su configuración normal.

La cantidad de espacio libre también puede influir porque una unidad prácticamente llena suele disponer de menos margen para gestionar cachés dinámicas, mientras las temperaturas pueden obligar al controlador a reducir prestaciones para mantenerse dentro de sus límites operativos.

Por eso, para edición profesional o copias de cientos de gigabytes resulta más importante conocer la velocidad sostenida después de agotar la caché que limitarse al máximo secuencial anunciado.

La refrigeración será clave durante transferencias prolongadas

Mover datos a varios gigabytes por segundo genera una cantidad considerable de calor en la controladora y la memoria NAND, especialmente dentro de una carcasa portátil con mucho menos volumen que un SSD instalado en un ordenador.

Samsung destaca las medidas de protección térmica del P9, pero serán las pruebas prolongadas las que permitan comprobar hasta qué punto puede mantener sus prestaciones antes de aplicar thermal throttling.

Esto tiene especial importancia en cargas como edición de vídeo de alta resolución, transferencia de proyectos de gran tamaño o utilización como almacenamiento de una estación de trabajo, donde el acceso puede mantenerse durante mucho más tiempo que en una copia ocasional.

La compañía también ha promocionado esta familia para tareas multimedia especialmente pesadas, pero una elevada velocidad secuencial no es el único parámetro importante. Latencia, rendimiento aleatorio y estabilidad térmica pueden tener tanta influencia como el máximo mostrado en una prueba secuencial.

La resistencia física refuerza su orientación portátil

Una unidad externa está mucho más expuesta que un SSD interno a golpes, vibraciones y caídas durante el transporte, por lo que la resistencia del chasis adquiere una importancia mucho mayor.

Samsung ha diseñado el P9 pensando en ese escenario y añade además un indicador LED integrado que permite conocer visualmente cuándo existe actividad, evitando depender del software para comprobar si se está realizando una transferencia.

La durabilidad física resulta especialmente importante cuando el dispositivo se utiliza para transportar proyectos profesionales, aunque la resistencia a golpes no sustituye una estrategia de copias de seguridad.

Un SSD portátil continúa siendo un único dispositivo y puede fallar, perderse o sufrir daños irreparables, por lo que los archivos importantes deberían conservar siempre una segunda copia independiente.

El precio lo sitúa claramente en la gama alta

El coste del P9 resulta considerablemente superior al de muchos SSD PCIe 4.0 internos con la misma capacidad, pero la comparación directa no refleja todo lo que ofrece una unidad externa de estas características.

Parte del precio corresponde a la controladora USB4, la carcasa, la protección física y la posibilidad de transportar grandes cantidades de información entre diferentes sistemas sin abrir el equipo.

Aun así, se trata de una propuesta especializada. Quien únicamente necesite almacenamiento adicional dentro de un PC encontrará alternativas internas mucho más económicas, mientras el P9 tiene más sentido cuando la velocidad externa y la movilidad forman parte esencial del flujo de trabajo.

La gran incógnita será comprobar cuánto rendimiento mantiene durante escrituras largas y qué temperaturas alcanza bajo carga continuada. Ahí se determinará si su elevado precio se justifica únicamente por alcanzar cifras máximas muy altas o si también puede sostenerlas en los escenarios profesionales para los que está diseñado.

Vía: Guru3D

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