Samsung habría decidido mantener sus procesadores Exynos en el nodo de 2 nm durante tres generaciones antes de dar el salto a los 1,4 nm. La hoja de ruta filtrada sitúa al Exynos 2900 como el primer chip fabricado con ese proceso, previsiblemente en 2029, un año después del calendario atribuido a TSMC.
La lectura importante es que Samsung dejaría de perseguir el liderazgo nominal a cualquier precio para centrarse en mejorar rendimiento, eficiencia, densidad y tasas de producción aprovechable. Llegar después que TSMC a los 1,4 nm no supondría necesariamente una desventaja si el proceso coreano entra en producción con mayor estabilidad.
El Exynos 2900 sería el primer chip de Samsung fabricado en 1,4 nm
La información atribuida al filtrador Kaulenda señala que el Exynos 2900 estrenaría el nodo de 1,4 nm de Samsung Foundry. Su producción comercial comenzaría alrededor de 2029, coincidiendo con los planes anteriores que situaban la madurez de esta tecnología hacia el final de la década.
TSMC, en cambio, tendría previsto iniciar la producción en masa de su proceso de 1,4 nm durante 2028. Si ambos calendarios se cumplen, la compañía taiwanesa llegaría aproximadamente un año antes, aunque todavía faltan varias generaciones y los plazos podrían cambiar por problemas técnicos o económicos.
La diferencia temporal no permite determinar qué fabricante ofrecerá el mejor proceso. Un nodo posterior puede resultar competitivo si alcanza mejores rendimientos por oblea, reduce defectos y permite fabricar chips con un coste sostenible, mientras una llegada temprana con poca capacidad útil puede generar pérdidas importantes.
Samsung mantendría tres generaciones dentro de la familia de 2 nm
El Exynos 2600 representaría el primer procesador móvil de Samsung fabricado mediante su tecnología GAA de 2 nm. Después llegarían los Exynos 2700 y Exynos 2800, que conservarían la misma familia de procesos en lugar de adoptar rápidamente una litografía inferior.
Esto significa que Samsung utilizaría tres generaciones consecutivas para desarrollar y perfeccionar su plataforma de 2 nm. Cada revisión podría introducir mejoras graduales en frecuencias, consumo energético, densidad de transistores y superficie ocupada sin asumir inmediatamente los riesgos de otro salto tecnológico.
Mantener el mismo nodo no implica lanzar tres chips idénticos. Las versiones posteriores pueden aprovechar bibliotecas más maduras, transistores refinados y reglas de diseño optimizadas, permitiendo obtener resultados bastante mejores incluso cuando la denominación comercial continúa incluyendo los mismos 2 nm.
Esta estrategia también facilitaría que los equipos encargados de Exynos aprendan a diseñar específicamente para las características del proceso GAA. Una arquitectura adaptada puede aprovechar mejor el nodo que un diseño trasladado apresuradamente desde una tecnología anterior con prioridades diferentes.
El Exynos 2800 utilizaría el proceso SF2P+ de tercera generación
La hoja de ruta sitúa al Exynos 2800 sobre SF2P+, la tercera evolución del proceso GAA de 2 nm de Samsung. Esta revisión debería ofrecer mejoras respecto al nodo inicial utilizado por el Exynos 2600, aunque todavía no se han concretado porcentajes de rendimiento, eficiencia o reducción de superficie.
El uso de SF2P+ mostraría que Samsung prefiere exprimir una tecnología conocida antes de introducir los 1,4 nm. Esta decisión reduce el riesgo de fabricar un procesador flagship sobre un proceso inmaduro, especialmente cuando millones de unidades dependen de conseguir suficientes chips funcionales por oblea.
Para los usuarios, el nombre del nodo resulta menos importante que el rendimiento sostenido, la temperatura y el consumo obtenidos en dispositivos reales. Un Exynos 2800 bien optimizado sobre 2 nm podría resultar más competitivo que un supuesto chip de 1,4 nm condicionado por frecuencias conservadoras o una producción deficiente.
La prioridad serían las tasas de producción aprovechable
Samsung Foundry ha sufrido históricamente problemas para conseguir tasas de producción aprovechable suficientemente altas en sus nodos avanzados. Cuando demasiados chips salen defectuosos de una oblea, el coste de cada unidad funcional aumenta y resulta más difícil competir con un proceso mejor estabilizado.
Acelerar la llegada de una nueva litografía puede generar titulares, pero no garantiza contratos, rentabilidad ni disponibilidad suficiente para grandes clientes. Las compañías necesitan previsibilidad, capacidad de fabricación y una calidad constante, especialmente cuando preparan procesadores destinados a millones de teléfonos.
Por eso, dedicar más tiempo a los 2 nm permitiría corregir defectos, mejorar herramientas y aumentar el número de chips válidos por oblea. Samsung podría utilizar los Exynos como plataforma para madurar su proceso antes de ofrecerlo de forma más agresiva a clientes externos.
La rentabilidad también depende de reducir repeticiones, desperdicio y retrasos. Un proceso menos avanzado pero estable puede generar más beneficios que otro más pequeño con poca producción útil, incluso cuando el segundo ofrece mejores cifras teóricas de densidad o eficiencia.
Samsung dejaría de competir únicamente por anunciar primero cada nodo
Durante varias generaciones, Samsung y TSMC han mantenido una carrera constante por presentar antes procesos de fabricación más pequeños. Esa competición proporcionaba visibilidad inmediata, pero también podía empujar a comercializar tecnologías que todavía necesitaban más tiempo para alcanzar una producción realmente eficiente.
La nueva estrategia supondría un cambio desde el liderazgo publicitario hacia una ejecución industrial más prudente. Samsung aceptaría perder temporalmente el título de primera fundición en llegar a los 1,4 nm si eso permite ofrecer después un proceso más maduro y económicamente viable.
Este planteamiento no garantiza que Samsung cierre la distancia con TSMC, pero reduce uno de los riesgos que más han perjudicado a su negocio de fundición. Prometer un nodo avanzado sirve de poco cuando los clientes reciben pocas unidades, costes elevados o prestaciones inferiores a las esperadas.
El verdadero éxito dependerá de que las mejoras acumuladas en SF2, SF2P y SF2P+ se traduzcan en productos competitivos. Si los Exynos siguen arrastrando problemas térmicos o de eficiencia, retrasar los 1,4 nm no será suficiente para cambiar la percepción del mercado.
Cada oblea de 1,4 nm podría costar alrededor de 45.000 dólares
Las estimaciones sitúan el precio de una oblea de 1,4 nm de TSMC en unos 45.000 dólares (~39.411€). Samsung podría manejar cifras similares cuando comercialice su propia tecnología, debido a la complejidad de las máquinas, los materiales y el número de pasos necesarios.
Un coste tan elevado obliga a conseguir un número suficiente de chips funcionales dentro de cada oblea. Si la tasa de defectos es demasiado alta, el coste individual de cada Exynos aumenta rápidamente y puede eliminar cualquier ventaja de integrar procesadores propios en los teléfonos Galaxy.
Según el informe, la división System LSI responsable de Exynos no recibiría un trato preferente significativo por parte de Samsung Foundry. Aunque ambas pertenecen al mismo grupo, sus operaciones y cuentas se gestionan de forma separada, por lo que un nodo caro también presionaría internamente la rentabilidad.
Introducir el Exynos 2900 sobre un proceso inmaduro podría obligar a System LSI a pagar más por cada chip válido y asumir una disponibilidad reducida. Esperar hasta 2029 permitiría repartir las inversiones, mejorar la producción y evitar que el primer Exynos de 1,4 nm nazca condicionado por costes extremos.
TSMC llegaría antes, pero eso no decidiría automáticamente la batalla
TSMC podría comenzar la producción de sus 1,4 nm en 2028, mientras Samsung esperaría hasta 2029. Sin embargo, ser el primero no asegura disponer de más capacidad ni ofrecer mejores condiciones comerciales, especialmente durante las fases iniciales de un proceso tan complejo.
Los primeros clientes suelen pagar precios muy altos a cambio de mejoras de rendimiento, eficiencia y densidad reservadas a productos prémium. Apple, NVIDIA, AMD o Qualcomm pueden absorber parte de esos costes, pero incluso estas compañías necesitan que los resultados justifiquen el salto generacional.
Samsung dispone además de una ventaja potencial al combinar diseño de chips, fabricación, memoria, pantallas y dispositivos finales dentro del mismo grupo. Si coordina correctamente estas divisiones, puede ajustar Exynos y los futuros Galaxy alrededor de las características reales de su nodo.
Esa integración también puede convertirse en un problema cuando una división queda obligada a utilizar una tecnología interna menos competitiva. El éxito de la estrategia dependerá de que Samsung Foundry ofrezca ventajas técnicas reales, no únicamente de que el proceso lleve el mismo nombre corporativo.
El Exynos 2600 será la primera prueba importante
Antes de pensar en el Exynos 2900, Samsung necesita demostrar que su primera generación de 2 nm GAA puede competir en teléfonos de gama alta. El Exynos 2600 será una referencia decisiva para medir temperaturas, consumo, rendimiento sostenido y calidad de producción.
Si ese chip ofrece buenos resultados, Samsung podrá utilizar las generaciones 2700 y 2800 para consolidar una base técnica cada vez más eficiente. Una evolución gradual facilitaría recuperar confianza entre usuarios, fabricantes y posibles clientes externos interesados en contratar capacidad de Samsung Foundry.
Si los problemas continúan, mantener tres generaciones en 2 nm también podría convertirse en una etapa demasiado larga frente al avance de los competidores. Qualcomm, MediaTek y Apple seguirán adoptando nodos más modernos, por lo que Samsung no puede limitarse únicamente a mejorar las tasas de producción.
La compañía necesita equilibrar madurez y progreso tecnológico. Esperar más solo será una buena decisión si cada revisión ofrece avances visibles, reduce costes y prepara una transición sólida hacia los 1,4 nm en lugar de retrasar nuevamente su comercialización.
Una decisión más prudente que espectacular
La supuesta hoja de ruta refleja una Samsung menos obsesionada con ganar la carrera de los nanómetros sobre el papel. Mantener Exynos durante tres generaciones en 2 nm puede parecer conservador, pero aborda directamente los problemas de producción que han limitado su competitividad.
La estrategia también reconoce que cada nuevo nodo exige inversiones enormes y periodos de maduración cada vez más largos. Saltar rápidamente entre procesos puede resultar insostenible cuando las obleas cuestan decenas de miles de dólares y cualquier defecto afecta a la rentabilidad de millones de dispositivos.
La conclusión es que el Exynos 2900 podría convertirse en el primer procesador de 1,4 nm de Samsung durante 2029, después de los Exynos 2600, 2700 y 2800 en 2 nm. TSMC llegaría antes, pero Samsung parece considerar más importante fabricar bien que anunciar primero.
Vía: Wccftech











