AMD RDNA 5 podría llegar en 2027 mientras NVIDIA cubriría el año con RTX 50 SUPER

AMD RDNA 5 podría llegar en 2027 mientras NVIDIA cubriría el año con RTX 50 SUPER

AMD podría tener una oportunidad importante en 2027 si finalmente lanza sus GPU Radeon RDNA 5 mientras NVIDIA retrasa la llegada de las GeForce RTX 60 hasta 2028. Según nuevos rumores, la compañía verde cubriría ese año con una familia RTX 50 SUPER centrada en más VRAM y mejoras moderadas.

La lectura importante es que el calendario podría quedar muy desequilibrado. Si AMD llega con una generación RDNA 5 realmente nueva y NVIDIA responde solo con refrescos RTX 50 SUPER, la marca roja tendría margen para ganar cuota, especialmente si mantiene precios agresivos como ocurrió con RX 9070 y RX 9070 XT.

NVIDIA apostaría por RTX 50 SUPER en 2027

Según una fuente citada por Moore’s Law Is Dead, NVIDIA no tendría previsto lanzar las GeForce RTX 60 en 2027. En su lugar, la compañía prepararía una familia RTX 50 SUPER para estirar el ciclo de Blackwell gaming y mantener el mercado cubierto hasta la siguiente generación.

La idea encaja con rumores anteriores que ya apuntaban a un posible retraso de las RTX 60 hasta 2028. Si se confirma, NVIDIA repetiría una estrategia bastante conservadora: lanzar modelos intermedios con más memoria, ajustes de especificaciones y rendimiento ligeramente superior, sin cambiar por completo de arquitectura.

El problema es que ese movimiento puede quedarse corto si AMD llega con una generación realmente nueva. Una gama RTX 50 SUPER tendría sentido para mejorar modelos actuales, pero no necesariamente para competir contra GPU RDNA 5 con salto arquitectónico, más rendimiento y mejor eficiencia.

Más VRAM, pero sin salto generacional real

Las RTX 50 SUPER se esperan como tarjetas con más VRAM y un aumento de rendimiento moderado. Esa mejora podría ser bien recibida, sobre todo en modelos donde la memoria gráfica se ha convertido en una queja recurrente entre jugadores de PC.

Sin embargo, el margen de mejora sería limitado si hablamos de un simple refresco. Añadir más memoria puede mejorar la longevidad y aliviar cuellos de botella, pero no equivale a una generación nueva con más rasterización, mejor trazado de rayos, mayor eficiencia y motores actualizados.

Para NVIDIA, el objetivo sería aguantar el ciclo comercial sin quemar todavía la generación RTX 60. La compañía sigue obteniendo márgenes enormes en IA, así que no tendría tanta presión para acelerar una nueva gama gaming si el negocio más rentable está en centros de datos, aceleradores y hardware profesional.

AMD RDNA 5 tendría vía libre si llega en 2027

AMD, por su parte, estaría preparando sus GPU Radeon RDNA 5 para 2027, coincidiendo con el final del ciclo actual de RDNA 4. Si el salto es importante, la compañía podría encontrarse con una ventana poco habitual: competir contra un refresco de NVIDIA, no contra una generación completamente nueva.

Esa situación sería muy favorable si AMD ejecuta bien. Una gama RDNA 5 con rendimiento claramente superior a RX 9000, precios razonables y suficiente disponibilidad podría presionar fuerte en la gama media-alta, donde muchos usuarios ya valoran más la relación rendimiento/precio que la marca.

El precedente existe. Las Radeon RX 9070 y RX 9070 XT han demostrado que AMD puede ganar atención cuando ofrece una propuesta equilibrada, con buena potencia, memoria suficiente y precio más sensato frente a modelos RTX demasiado caros o limitados.

Xbox Helix y PlayStation 6 refuerzan el calendario de AMD

El lanzamiento de RDNA 5 en 2027 gana credibilidad por otro motivo: las próximas consolas. Tanto Xbox Helix como PlayStation 6 estarían previstas para ese periodo y usarían GPU de nueva generación de AMD, lo que refuerza la idea de que RDNA 5 estaría lista para entonces.

Las consolas suelen marcar un punto de inflexión técnico. Si Sony y Microsoft adoptan una nueva arquitectura gráfica de AMD, es razonable pensar que la compañía también lleve esa tecnología al mercado de PC, ya sea mediante Radeon de escritorio o variantes adaptadas.

Esto podría dar a AMD una ventaja de ecosistema. Una arquitectura compartida entre consolas y PC facilitaría optimizaciones en motores gráficos, técnicas de escalado, trazado de rayos y gestión de memoria. Para los jugadores, eso puede traducirse en mejor rendimiento real y más soporte en juegos futuros.

El segmento alto es donde NVIDIA puede quedar más expuesta

La oportunidad para AMD sería especialmente clara en la gama alta. Modelos actuales de NVIDIA como la RTX 5070 Ti se han visto afectados por precios elevados, disponibilidad limitada y una percepción de valor complicada para muchos jugadores.

Si esa situación se mantiene, AMD podría atacar con RDNA 5 en una zona donde NVIDIA ha subido mucho el listón de precio. Una Radeon potente, con buen rendimiento rasterizado, VRAM generosa y precio inferior al equivalente RTX, podría resultar muy atractiva para quien no dependa de CUDA o del ecosistema profesional de NVIDIA.

El gran factor será el precio. AMD no necesita superar a NVIDIA en todos los escenarios para ganar cuota; necesita ofrecer una alternativa suficientemente fuerte en FPS por euro, memoria disponible, consumo razonable y disponibilidad real en tiendas.

NVIDIA sigue condicionada por los márgenes de IA

El retraso de las RTX 60 tendría sentido dentro del contexto actual de NVIDIA. La compañía está centrada en IA, donde sus aceleradores generan márgenes mucho más altos que las tarjetas gaming. Eso reduce el incentivo para priorizar una renovación agresiva de GeForce.

Además, la capacidad de fabricación avanzada no es infinita. Si NVIDIA tiene que elegir entre chips para IA con márgenes enormes y GPU gaming con menor rentabilidad, es lógico que el suministro más competitivo se destine a data centers, aceleradores Blackwell, Rubin y clientes empresariales.

Esto puede dejar al mercado gaming en una posición incómoda. Las RTX 50 SUPER podrían mantener presencia comercial, pero los jugadores podrían sentir que NVIDIA está reservando sus mayores avances para IA, mientras el segmento GeForce recibe refrescos, precios altos y mejoras menos ambiciosas.

AMD tiene la oportunidad, pero debe ejecutarla bien

La gran duda es si AMD sabrá aprovechar el momento. La compañía ha tenido oportunidades similares en el pasado, pero no siempre ha logrado convertirlas en cuota sostenida por problemas de disponibilidad, marketing, drivers iniciales o posicionamiento de precios.

Para que RDNA 5 golpee de verdad, AMD necesitará una combinación muy concreta: buen rendimiento, precios agresivos, modelos bien escalonados, stock suficiente y comunicación clara frente a NVIDIA. Si falla cualquiera de esos puntos, la ventaja de calendario puede diluirse rápido.

También tendrá que mejorar donde NVIDIA sigue siendo fuerte. DLSS, Reflex, trazado de rayos, ecosistema de creación y soporte profesional siguen pesando mucho. AMD puede ganar en valor, pero necesita que RDNA 5 también sea competitiva en ray tracing, escalado, eficiencia y experiencia de software.

2027 puede ser un año clave para Radeon

Si las filtraciones se cumplen, 2027 podría ser uno de los años más interesantes para el mercado GPU. NVIDIA apostaría por RTX 50 SUPER como solución de transición, mientras AMD llegaría con Radeon RDNA 5 como generación realmente nueva.

Eso abriría una ventana poco habitual para que AMD gane cuota, especialmente si NVIDIA mantiene precios altos y disponibilidad limitada en sus modelos más atractivos. El mercado gaming necesita competencia real, y RDNA 5 podría convertirse en esa presión si llega con buen rendimiento, VRAM adecuada y precio razonable.

En resumen, las RTX 60 podrían retrasarse hasta 2028, dejando a NVIDIA con una familia RTX 50 SUPER en 2027. Si AMD lanza RDNA 5 ese mismo año con un salto fuerte frente a RDNA 4, la marca roja tendría una oportunidad clara para atacar cuota en gama media-alta, gama alta y jugadores sensibles al precio.

Vía: NotebookCheck

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