Beelink ha lanzado el EQi 304, un mini PC compacto basado en el procesador Intel Core 3 304 de la familia Wildcat Lake. El equipo parte de 509$ (~445€) con 16 GB LPDDR5 y almacenamiento UFS 3.1 de 512 GB, apuntando a un uso diario eficiente con conectividad muy por encima de lo habitual.
La clave del producto está en combinar CPU de bajo consumo, 24 TOPS para tareas de IA local, doble Thunderbolt 4, LAN de 10 GbE + 2.5 GbE y una fuente interna de 85W en un chasis de solo 126 × 126 × 44,2 mm. No busca competir con mini PC gaming, sino ofrecer un equipo pequeño, silencioso y muy completo para productividad diaria.
Wildcat Lake baja el coste de entrada sin volver al mini PC básico
El Beelink EQi 304 se apoya en el Core 3 304, un procesador Wildcat Lake con configuración de 5 núcleos y 5 hilos. La combinación integra 1 núcleo Cougar Cove de rendimiento y 4 núcleos Darkmont LP-E, una estructura pensada para ofimática, navegación, reproducción multimedia y tareas ligeras con bajo consumo.
Ese enfoque resulta importante porque Wildcat Lake no pretende sustituir a los Core Ultra más potentes, sino cubrir el segmento económico con arquitectura reciente. Beelink aprovecha esa base para lanzar un mini PC que no presume de fuerza bruta, pero sí de eficiencia, conectividad moderna y coste inicial contenido.
La lectura real es sencilla: este equipo no va dirigido a quien quiere editar vídeo pesado o jugar con GPU dedicada. Su valor está en ofrecer un PC de sobremesa mínimo para trabajo diario, con una plataforma actual y margen suficiente para funcionar como equipo de oficina, punto de red, cliente ligero o mini servidor doméstico.
24 TOPS de IA no lo convierten en una estación AI, pero sí amplían su margen
El Core 3 304 incorpora NPU y Beelink anuncia hasta 24 TOPS de rendimiento en IA local, una cifra llamativa para un producto de entrada. No significa que el EQi 304 vaya a mover grandes modelos de IA, pero sí permite acelerar tareas ligeras sin depender siempre de la nube.
Ese matiz conviene tratarlo con cuidado. En un mini PC de este precio, la IA local tiene más sentido para funciones de productividad asistida, mejoras de videollamada, transcripción ligera o tareas del sistema que para cargas generativas exigentes. El valor no está en sustituir a una GPU dedicada, sino en sumar aceleración especializada a un chip de 15W.
La iGPU basada en Xe3-LPG también apunta en esa dirección. Será suficiente para escritorio, vídeo, aceleración multimedia y uso general, pero no cambia la naturaleza del producto. El EQi 304 sigue siendo un mini PC eficiente antes que una máquina de alto rendimiento gráfico.
La conectividad es más ambiciosa que el procesador
El apartado más interesante del Beelink EQi 304 no está solo en la CPU, sino en la conectividad. La presencia de LAN de 10 GbE + 2.5 GbE coloca al equipo por encima de muchos mini PC económicos, donde lo habitual sigue siendo Ethernet de 1 GbE o, como mucho, 2.5 GbE.
Esa doble red permite usos más serios de lo que su procesador sugiere. Puede funcionar como nodo de red compacto, equipo para copias locales rápidas, servidor ligero, máquina de laboratorio o mini PC para entornos donde separar tráfico tiene sentido. No es una NAS completa, pero sí ofrece una base muy potente para conectividad doméstica avanzada.
A esto se suman dos puertos Thunderbolt 4 de 40 Gbps, un detalle poco habitual en este tramo. Esa expansión permite conectar bases, almacenamiento externo rápido, pantallas o periféricos profesionales, convirtiendo al EQi 304 en un mini PC económico con margen de ampliación muy superior al esperado.
UFS 3.1 de 512 GB: barato, compacto y con límites claros
El almacenamiento base llega mediante UFS 3.1 de 512 GB, una decisión que ayuda a reducir coste, consumo y complejidad interna. Para tareas diarias puede ser suficiente, pero no conviene confundirlo con un SSD NVMe convencional, porque el rendimiento sostenido y la flexibilidad de actualización pueden ser más limitados.
Aquí aparece una de las claves del producto. Beelink compensa ese almacenamiento integrado con puertos internos para SSD, lo que permite ampliar capacidad si el usuario necesita más margen. Esa combinación tiene sentido: UFS para arrancar y trabajar, SSD adicional para datos, proyectos o uso más intensivo.
En otras palabras, el EQi 304 no es perfecto de serie para quien mueve muchos archivos grandes. Pero sí ofrece una ruta clara de ampliación, algo importante en un mini PC económico. La ficha base recorta donde menos duele al usuario doméstico, mientras mantiene opciones para quien necesite más almacenamiento real.
Beelink mezcla LPDDR5 y DDR5 según configuración
La configuración de entrada aparece con 16 GB LPDDR5, mientras que la tienda oficial lista variantes superiores con 24 GB DDR5 y 32 GB DDR5. Esta diferencia no es menor, porque la LPDDR5 favorece menor consumo y diseño más compacto, mientras la DDR5 SO-DIMM suele aportar mejor margen de ampliación y mantenimiento.
Para el usuario medio, los 16 GB LPDDR5 bastan para navegación, ofimática, streaming, aplicaciones ligeras y multitarea razonable. Quien piense usar el mini PC durante años o abrir muchas cargas simultáneas debería mirar las versiones de 24 GB DDR5 o 32 GB DDR5, porque ofrecen más margen para escenarios de trabajo prolongado.
El punto positivo es que Beelink no se limita a una única ficha cerrada. La gama permite elegir entre una versión más barata y configuraciones más completas, algo importante cuando el objetivo es ajustar precio, memoria y vida útil del equipo sin subir directamente a plataformas más caras.
El chasis compacto no sacrifica fuente interna ni puertos clave
El equipo mide 126 × 126 × 44,2 mm y pesa solo 500 g, pero integra una fuente de alimentación interna de 85W. Ese detalle mejora la experiencia real, porque evita cargar con un adaptador externo voluminoso y deja el escritorio más limpio, algo muy valorable en un mini PC pensado para oficina o instalación fija.
La conectividad física también queda bien cubierta. El equipo incluye HDMI con salida 4K a 60 Hz, USB-C de 10 Gbps, USB 3.2 de 10 Gbps, WiFi 6, Bluetooth 5.2, jack de 3,5 mm y los dos Thunderbolt 4 ya mencionados. Para un mini PC económico, la ficha tiene más vocación de herramienta flexible que de simple sobremesa barato.
La refrigeración de bajo ruido será otro punto a vigilar. Beelink habla de funcionamiento silencioso, pero en un chasis tan pequeño la clave estará en cómo gestiona el calor del Core 3 304 bajo carga sostenida. Si mantiene temperaturas controladas, el EQi 304 puede funcionar como un equipo siempre encendido sin resultar molesto.
El precio tiene sentido si se valora la conectividad
La versión base cuesta 509$ (~445€), mientras que las configuraciones superiores suben a 659$ (~576€) con 24 GB DDR5 y 739$ (~646€) con 32 GB DDR5, todas con UFS 3.1 de 512 GB. No es el mini PC más barato posible, pero sí combina Wildcat Lake, Thunderbolt 4 y doble LAN rápida en una ficha poco común.
Si solo se busca un PC básico para navegar, hay alternativas más económicas. El atractivo del EQi 304 está en otra parte: conectividad de gama superior en un equipo de bajo consumo, con red de 10 GbE, expansión rápida y una plataforma reciente. Ahí el precio empieza a tener más sentido.
El riesgo está en que algunos usuarios vean el Core 3 304 y esperen demasiado. Este procesador está pensado para eficiencia, no para cargas pesadas. La compra encaja si se entiende como mini PC compacto para productividad, red y tareas ligeras, no como sustituto de un sobremesa potente.
Un mini PC económico con ambición de herramienta seria
El Beelink EQi 304 resulta interesante porque no intenta ganar por potencia bruta. Su apuesta está en eficiencia, conectividad y formato ultracompacto, tres puntos que pueden pesar más que el rendimiento máximo en oficinas, escritorios pequeños, aulas, laboratorios o instalaciones domésticas avanzadas.
La combinación de Core 3 304, 24 TOPS de IA local, LAN de 10 GbE + 2.5 GbE, Thunderbolt 4 y UFS 3.1 de 512 GB dibuja un equipo mucho más completo de lo que su gama sugiere. No es una estación de trabajo, pero sí un mini PC barato con puertos de equipo serio.
Si Beelink ajusta bien disponibilidad y soporte, el EQi 304 puede convertirse en una opción muy atractiva para quien no necesita rendimiento extremo, pero sí un equipo pequeño, actual y bien conectado. En este caso, el valor no está en la CPU, sino en todo lo que la acompaña alrededor.
Vía: Wccftech













