Samsung también subiría el precio de sus próximos relojes inteligentes en Europa. Según WinFuture, el Galaxy Watch9 partiría de 409€ en su versión de 40 mm con Bluetooth, mientras el Galaxy Watch Ultra2 LTE alcanzaría los 749€.
La filtración llega junto a los precios europeos de los nuevos plegables y apunta al mismo evento: el próximo Galaxy Unpacked del miércoles 22 de julio. En esta generación, Samsung apostaría por baterías más grandes, Snapdragon Wear Elite y una línea Ultra2 más cara.
WinFuture apunta a una subida general de 30€ en Watch9
Según la información filtrada, todas las variantes del Galaxy Watch9 subirían 30€ frente a la generación anterior. El modelo más barato, con caja de 40 mm y conectividad Bluetooth, pasaría a costar 409€, una cifra ya bastante alta para el reloj base.
La versión con LTE añadiría 50€ al precio, de forma que el Galaxy Watch9 de 40 mm con módem celular alcanzaría los 459€. El salto a la caja de 44 mm sumaría otros 30€, dejando el modelo Bluetooth grande en 439€.
La configuración más cara del Galaxy Watch9 sería la de 44 mm con LTE, situada en 489€. La lectura es clara: Samsung mantiene una estructura de precios escalonada, pero eleva el punto de entrada, justo cuando los smartwatch premium ya se mueven en una franja bastante competida.
Precios filtrados para Galaxy Watch9 y Watch Ultra2
La tabla filtrada deja cinco configuraciones principales. El Galaxy Watch9 cubriría los tamaños de 40 mm y 44 mm, con versiones Bluetooth y LTE, mientras el Galaxy Watch Ultra2 aparecería únicamente con conectividad LTE.
- Samsung Galaxy Watch9 40 mm Bluetooth: 409€ (+30€)
- Samsung Galaxy Watch9 40 mm LTE: 459€ (+30€)
- Samsung Galaxy Watch9 44 mm Bluetooth: 439€ (+30€)
- Samsung Galaxy Watch9 44 mm LTE: 489€ (+30€)
- Samsung Galaxy Watch Ultra2 LTE: 749€ (+50€)
El precio del Ultra2 vuelve a colocar la línea más resistente de Samsung en territorio claramente premium. 749€ por un smartwatch exige mejoras visibles en autonomía, sensores, pantalla, rendimiento y materiales, no solo un cambio menor de diseño o una actualización interna discreta.
También llama la atención la ausencia de una variante Bluetooth del Ultra2. Si la filtración es correcta, Samsung empujaría a todos los compradores del modelo Ultra hacia LTE, aunque no todos necesiten salir a correr, entrenar o viajar sin llevar el móvil encima.
El Galaxy Watch Ultra2 subiría hasta 749€
El Galaxy Watch Ultra2 sería el modelo más caro de la nueva familia, con un precio filtrado de 749€. La subida sería de 50€ frente a su predecesor, un incremento menor que el visto en algunos plegables, pero igualmente relevante por el segmento donde compite.
El reloj estaría disponible solo con LTE, algo que encaja con su orientación deportiva y de aventura. Un Ultra pensado para entrenamientos, rutas, llamadas de emergencia y uso independiente tiene más sentido con conexión celular, aunque eso también elimina una opción más barata para usuarios que no la necesitan.
La novedad visual más destacada sería un bisel etiquetado que podría ser giratorio, según la filtración. Si se confirma, Samsung recuperaría parte de una seña de identidad muy apreciada en sus relojes, aunque todavía falta saber si será un giro físico real o solo un elemento de diseño.
Watch9 mantendría diseño continuista
El Galaxy Watch9 tendría un diseño muy parecido al de la generación anterior. Eso no es necesariamente malo, porque Samsung ya tiene una línea reconocible, pero sí obliga a que la subida de precio se justifique por dentro, no por un cambio estético evidente.
La continuidad puede jugar a favor en comodidad, compatibilidad con correas y madurez del producto. Si Samsung mantiene una caja familiar, los usuarios actuales entenderán mejor la transición, especialmente quienes ya usan accesorios o cargadores compatibles con generaciones anteriores.
El riesgo es que el aumento de precio se perciba como demasiado cómodo para la marca. Un Galaxy Watch9 visualmente similar y 30€ más caro, necesita una mejora clara en autonomía, rendimiento o salud, porque el comprador no va a pagar solo por una numeración nueva.
Snapdragon Wear Elite sería el gran salto interno
Una de las claves técnicas estaría en el supuesto salto a Qualcomm Snapdragon Wear Elite. Samsung lleva años usando sus propios Exynos en relojes Galaxy, así que un cambio de plataforma tendría mucho peso si mejora eficiencia, respuesta del sistema y autonomía.
Este movimiento sería especialmente importante para Wear OS. El rendimiento de los relojes no depende solo del chip, sino de cómo aguanta el sistema con sensores activos, notificaciones, GPS, pantalla siempre encendida y seguimiento deportivo, justo donde la eficiencia marca la diferencia real.
Si Snapdragon Wear Elite cumple, el Galaxy Watch9 podría sentirse más rápido sin necesitar un rediseño. Menos latencia, mejor gestión energética y más margen para funciones de salud o IA serían argumentos mucho más sólidos que un simple aumento de frecuencia.
Baterías más grandes para corregir una debilidad clásica
La otra mejora esperada está en la batería. Las filtraciones apuntan a capacidades significativamente mayores en la nueva generación, algo muy necesario en relojes con Wear OS. La autonomía sigue siendo una de las grandes diferencias frente a relojes deportivos más especializados.
En el Watch9 estándar, una batería mayor podría acercar el uso real a jornadas más largas, especialmente con pantalla siempre encendida, sueño, entrenamientos y notificaciones. El objetivo no debería ser solo aguantar el día, sino reducir la ansiedad de carga diaria.
En el Ultra2, la batería será todavía más crítica. Un reloj de 749€ orientado a deporte y exterior necesita aguantar rutas, GPS, LTE, métricas de salud y brillo alto sin venirse abajo, porque ese es precisamente el terreno donde el apellido Ultra debe justificarse.
LTE gana peso, pero también encarece la compra
El salto de Bluetooth a LTE costaría 50€ en el Galaxy Watch9. Es una diferencia razonable dentro del catálogo, pero sigue obligando al usuario a decidir si necesita conexión independiente o si siempre llevará el móvil cerca.
La conectividad celular tiene sentido para deporte, llamadas rápidas, emergencias o música sin teléfono. Pero para muchos usuarios de reloj inteligente, LTE sigue siendo un extra poco utilizado, especialmente si el operador cobra una tarifa adicional por eSIM.
En el Ultra2, Samsung no daría opción. LTE vendría de serie, lo que refuerza su perfil premium, pero también elimina una vía para rebajar precio. Quien quiera el diseño y la batería del Ultra tendría que pagar por conectividad móvil, aunque no sea su prioridad.
- Samsung Galaxy Watch Ultra2
- Samsung Galaxy Watch9
El Unpacked del 22 de julio tendrá que explicar la subida
El próximo Galaxy Unpacked del 22 de julio no solo servirá para enseñar plegables. Samsung también tendrá que explicar por qué sus relojes suben de precio, especialmente en una generación donde el Watch9 mantendría un diseño muy continuista.
La defensa más clara pasa por el hardware interno. Snapdragon Wear Elite, baterías más grandes y posibles mejoras de salud pueden justificar parte del incremento, pero Samsung tendrá que convertir esos cambios en ventajas prácticas: más autonomía, mejor GPS, sensores más fiables y menos lentitud.
También influirá mucho el software. One UI Watch y Wear OS necesitan sentirse más fluidos, más útiles y menos dependientes de cargar cada noche, porque la competencia no solo viene de Apple Watch, sino también de Garmin, Huawei, Amazfit y otros relojes con mucha más autonomía.
Samsung estira cada vez más su gama premium
El precio filtrado del Watch Ultra2 confirma que Samsung quiere mantener una línea de relojes muy premium. 749€ lo colocan en una zona donde ya no compite solo por funciones inteligentes, sino también por deporte, materiales, batería y resistencia.
El Watch9 base tampoco queda precisamente barato. 409€ por la versión Bluetooth de 40 mm eleva la barrera de entrada, sobre todo si el usuario solo quiere notificaciones, salud básica y seguimiento deportivo casual. Para ese perfil, muchos rivales cuestan bastante menos.
Aun así, Samsung tiene una baza fuerte: ecosistema. Los Galaxy Watch siguen teniendo más sentido dentro de un móvil Samsung, con integración de salud, notificaciones, pagos, llamadas y funciones propias. La pregunta es si esa comodidad basta para absorber otra subida.
Una subida menor que en plegables, pero igual de visible
Comparada con los plegables, la subida de los relojes parece más moderada. 30€ en Watch9 y 50€ en Ultra2 no son incrementos extremos, pero llegan en un momento donde Samsung ya estaría encareciendo también móviles, almacenamiento y modelos de gama alta.
El problema es acumulativo. Si el usuario compra un Fold8 o Flip8 más caro y además quiere un Watch9 o Ultra2 más caro, el ecosistema Galaxy sube de golpe, no solo una categoría aislada. Eso puede afectar mucho a reservas y packs de lanzamiento.
Por eso las promociones serán importantes. Samsung suele amortiguar precios con descuentos, regalos, recompra y ofertas por reserva, y esos movimientos pueden cambiar la percepción inicial. Sin promociones, los precios filtrados dejan una generación claramente más cara.
Falta confirmación oficial, pero la dirección es clara
Por ahora, las cifras siguen siendo una filtración. Samsung no ha confirmado oficialmente precios, modelos, colores, baterías ni procesador. Aun así, WinFuture suele manejar datos sólidos de retail europeo, así que estos importes encajan como una referencia bastante plausible.
La lectura provisional es sencilla: Galaxy Watch9 y Watch Ultra2 llegarían más caros, pero con una apuesta técnica más clara por autonomía y rendimiento. La subida será más fácil de defender si Snapdragon Wear Elite y las baterías mayores se notan en el uso diario.
Si las mejoras se quedan en una evolución menor, el precio pesará mucho más. Samsung necesita que sus nuevos relojes no solo sean más caros, sino claramente mejores, especialmente cuando el Watch Ultra2 ya se acerca a una frontera de precio muy exigente.
Vía: NotebookCheck












