DSOGaming ha publicado sus primeros benchmarks de 007 First Light en PC, analizando el rendimiento del nuevo título de IO Interactive con varias GPU de AMD y NVIDIA. El juego, desarrollado sobre el motor Glacier Engine, muestra una base técnica sólida, ajustes gráficos configurables y un comportamiento especialmente estable.
La prueba deja una lectura bastante clara: 007 First Light depende mucho más de la GPU que de la CPU, especialmente al subir resolución. Salvo en resolución 4K nativa, donde la carga gráfica aumenta de forma notable, el juego escala bien en tarjetas modernas y destaca por su implementación de NVIDIA DLSS 4.5.
Un benchmark centrado en GPU y no en CPU
El dato más interesante del análisis está en el comportamiento del procesador. Incluso a resolución 720p, la GPU RTX 5090 seguía trabajando entre el 75% y el 90% de uso, lo que deja claro que el cuello de botella principal está en la tarjeta gráfica.
Esa lectura resulta positiva para la mayoría de jugadores, porque 007 First Light no parece exigir una CPU de gama extrema para rendir correctamente. En un juego con escenarios amplios, secuencias guionizadas exigentes y eventos de acción, que el límite venga de la GPU ayuda a predecir mejor el rendimiento real.
También influye que el título no incluye actualmente ray tracing ni path tracing. Al funcionar como un juego puramente rasterizado, el rendimiento base resulta más estable y fácil de escalar, aunque la futura actualización con trazado de caminos podría elevar mucho la exigencia en tarjetas gráficas de gama alta.
Buen rendimiento en 1080p y 1440p con ajustes Ultra
En resolución 1080p con ajustes Ultra, casi todas las GPU probadas lograron una experiencia de 60 FPS, con la excepción de la GPU RTX 2080 Ti. Esto apunta a una optimización sólida para equipos potentes, pero no necesariamente de última generación.
El salto a resolución 1440p nativa ya resulta más exigente, aunque las cinco tarjetas gráficas más rápidas de la comparativa mantuvieron una experiencia fluida. Aquí el juego empieza a separar mejor las gamas, especialmente cuando se buscan tasas estables sin recurrir a tecnologías de reescalado.
La situación cambia bastante en resolución 4K nativa, donde solo la GPU RTX 5090 consiguió ofrecer una experiencia realmente cómoda. La GPU RTX 4090 alcanzó una media de 62 FPS, pero con caídas por debajo de 60 FPS, así que un monitor con G-Sync resulta recomendable.
Los ajustes gráficos ayudan, pero no obran milagros
La escalabilidad de los ajustes gráficos no parece especialmente agresiva. Al bajar de ajustes Ultra a ajustes High, los FPS mínimos mejoran un 23%, pero la media solo aumenta un 9%. Es una ganancia útil, aunque no transforma por completo la experiencia en GPU más limitadas.
Los ajustes Medium aportan alrededor de un 10% adicional, mientras que los ajustes Low suman otro 17%. En la práctica, esto sugiere que quienes vayan justos de GPU podrán rascar rendimiento, pero no deberían esperar un salto masivo solo reduciendo la calidad visual.
Este comportamiento suele indicar que el juego mantiene una carga gráfica importante incluso en perfiles inferiores. Para equipos de gama media, el uso de reescalado temporal puede ser más relevante que bajar todos los ajustes, sobre todo si se busca conservar una imagen limpia y buena fidelidad visual.
DLSS 4.5 marca la diferencia en resolución 4K
La implementación de NVIDIA DLSS 4.5 parece uno de los puntos más fuertes de 007 First Light. En resolución 4K con ajustes Ultra, el modo DLSS Quality permitió alcanzar un mínimo de 80 FPS y una media de 110 FPS, una mejora enorme frente al renderizado nativo.
Con DLSS Multi-Frame Generation X2, el rendimiento subió hasta 190 FPS, mientras que el modo MFG X3 alcanzó 260 FPS. Los modos superiores, como MFG X4, MFG X5 o MFG X6, superan la frecuencia de muchos monitores 4K actuales y podrían ganar sentido con Path Tracing.
La calidad visual también parece muy bien resuelta. Con el desenfoque de movimiento activado podían aparecer artefactos en giros de cámara muy agresivos, pero al desactivarlo la imagen se mantenía mucho más estable. Para juego normal, la combinación de DLSS 4.5 y MFG apunta a una experiencia limpia.
Sin stuttering durante la primera misión
Uno de los puntos más positivos del benchmark está en la ausencia de stuttering durante la primera misión. Incluso con entornos amplios, explosiones, eventos guionizados y escenas cargadas de acción, el juego mantuvo una experiencia fluida, algo especialmente importante en lanzamientos modernos de PC.
Este detalle tiene bastante peso porque muchos juegos recientes llegan con problemas de compilación de shaders, tirones al recorrer escenarios o caídas bruscas al cargar nuevos elementos. En el caso de 007 First Light, la primera impresión técnica apunta a una ejecución más estable de lo habitual.
La secuencia usada para medir rendimiento incluía una gran explosión final que reducía mucho los FPS mínimos. Aun así, durante el juego normal no parecen aparecer momentos tan exigentes, por lo que la media de FPS resulta más representativa que el mínimo puntual de esa escena.
Faltan AMD FSR Frame Gen e Intel XeSS 2.0
La parte negativa está en el soporte de tecnologías. 007 First Light incluye NVIDIA DLSS 4.5 y AMD FSR, pero no ofrece AMD FSR Frame Gen ni Intel XeSS 2.0. Esa ausencia limita opciones para usuarios con GPU AMD o Intel que quieran mejorar rendimiento mediante generación de fotogramas.
El juego sí sale bastante bien parado visualmente. Se perfila como uno de los títulos rasterizados más atractivos en PC, con texturas de alta calidad, efectos climáticos, eventos guionizados y escenarios detallados. Aun así, también se aprecian zonas donde el futuro Path Tracing podría elevar bastante la fidelidad visual.
La lectura final es positiva: 007 First Light rinde bien, luce muy sólido y no exige una GPU extrema para jugar en 1080p. En 4K, la exigencia sube de forma clara, pero la GPU RTX 5090 y la implementación de DLSS 4.5 dejan margen excelente para jugar con tasas muy altas.
Vía: DSOGaming















