Apple podría volver a utilizar fábricas de Intel para futuros chips, pero el movimiento no supondría una amenaza real para TSMC como socio principal de fabricación avanzada. Según Bernstein SocGen Group, el acuerdo preliminar entre Apple e Intel tendría un alcance limitado y no cambiaría la posición de TSMC como la fundición más sólida para chips de IA, nodos punteros y fabricación a gran escala.
La lectura resulta importante porque el posible uso de Intel 18A-P para chips Apple M7 y A21 ha generado dudas sobre el equilibrio de poder en semiconductores. Sin embargo, el informe apunta a que Intel seguiría lejos de TSMC en tecnología de proceso, volumen de producción y eficiencia de costes, por lo que Apple estaría probando una segunda vía más que sustituyendo a su socio clave.
Bernstein ve el acuerdo como una prueba limitada, no como una ruptura
El analista Mark Li sostiene que no hay señales claras de que Intel esté cerrando la brecha tecnológica con TSMC. Bajo esa lectura, el acuerdo con Apple tendría sentido como vía de evaluación, diversificación y presión negociadora, pero no como una transición masiva de pedidos hacia Intel Foundry.
La clave estaría en el volumen. Bernstein considera que el acuerdo abarcaría cantidades relativamente pequeñas, por lo que el impacto sobre TSMC sería limitado. Incluso si Apple fabrica ciertos chips en Intel, la mayor parte de sus diseños avanzados seguiría dependiendo de TSMC por coste, madurez de nodo y capacidad de producción a gran escala.
Este punto encaja con la forma habitual de Apple de gestionar proveedores. La compañía suele abrir segundas vías para ganar margen, reducir riesgo y mejorar su posición negociadora, pero rara vez cambia de socio crítico sin una ventaja técnica clara. En este caso, Intel tendría que demostrar rendimientos competitivos, costes sostenibles y fiabilidad industrial real.
Intel 18A-P podría entrar en chips M7 y A21
El posible acuerdo situaría a Intel 18A-P como nodo candidato para el M7 base, previsto para productos Apple de 2027. También se ha mencionado que el A21 de 2028 podría fabricarse sobre Intel 18A-P o incluso sobre Intel 14A, aunque ese escenario dependería de rendimientos, costes y validación final del nodo.
Apple ya habría recibido muestras PDK de Intel 18A-P, un paso normal cuando una compañía evalúa un proceso de fabricación. Este movimiento permite probar herramientas, librerías, reglas de diseño y viabilidad técnica, pero no garantiza producción masiva. Bernstein insiste precisamente en ese matiz: evaluar un proceso no equivale a trasladar grandes volúmenes.
También aparece sobre la mesa el proyecto Baltra, un ASIC de Apple que podría usar empaquetado Intel EMIB entre 2027 y 2028. Esta posibilidad daría a Intel una oportunidad en encapsulado avanzado, aunque seguiría sin alterar por sí sola la dependencia principal de Apple respecto a TSMC en chips de alto volumen.
TSMC seguiría siendo la opción más eficiente para Apple
Bernstein considera que TSMC continúa siendo la opción más rentable y fiable para Apple. La fundición taiwanesa combina nodos avanzados, experiencia de producción, rendimiento por oblea y capacidad para manejar volúmenes enormes, factores esenciales cuando hablamos de iPhone, Mac, iPad y futuros chips personalizados.
El argumento no se limita al rendimiento técnico del nodo. En productos globales, Apple necesita calendarios estables, yields altos, costes predecibles y capacidad asegurada. TSMC lleva años demostrando esa combinación en nodos punteros, mientras Intel Foundry todavía intenta convencer al mercado de que puede ejecutar a escala con clientes externos exigentes.
Por eso, el retorno de Apple a Intel tendría más sentido como palanca estratégica que como amenaza directa. Si Intel madura, Apple gana una alternativa. Si no madura, la compañía habrá obtenido información técnica, experiencia de integración y más capacidad negociadora sin poner en riesgo sus productos principales.
Samsung mejora, pero seguiría por detrás en foundry
El informe también sitúa a Samsung Foundry en una posición todavía inferior frente a TSMC, pese a sus avances en nodos avanzados. Bernstein sostiene que TSMC sería la única fundición produciendo en masa chips de 2 nm reales, mientras que el nodo GAA de 2 nm de Samsung sería funcionalmente más comparable al 3 nm de TSMC.
Esta lectura es dura para Samsung, pero refleja una preocupación recurrente del mercado: la diferencia entre anunciar un nodo y fabricarlo con buenos rendimientos. Samsung puede atraer contratos concretos, especialmente por motivos geopolíticos o de diversificación, pero todavía necesita demostrar yields consistentes, volumen competitivo y confianza de clientes de primer nivel.
El posible encargo de AMD a Samsung para fabricar CPUs Venice y Veranos en 2 nm sería relevante si se confirma, pero no bastaría para cambiar el equilibrio general. TSMC seguiría partiendo con ventaja por capacidad industrial, ecosistema de diseño y relaciones consolidadas con grandes clientes.
$TSM | : Bernstein reiterates , raises $
Analyst sees TSMC maintaining clear AI and technology leadership, with strong EPS growth and limited competitive risk. pic.twitter.com/SmITtQjkkU
— Hardik Shah (@AIStockSavvy) May 18, 2026
Intel y Samsung ganarían tracción sobre todo por geopolítica
Bernstein no descarta que Intel y Samsung ganen más pedidos en los próximos años, pero atribuye buena parte de esa tracción a factores geopolíticos. Estados Unidos, Corea del Sur y grandes clientes tecnológicos quieren reducir la dependencia de Taiwán, especialmente en un contexto donde los chips avanzados son estratégicos para IA, defensa y centros de datos.
El matiz es que esa diversificación podría concentrarse más en nodos maduros o productos menos críticos. Para chips punteros de gran volumen, TSMC seguiría teniendo ventaja. Los clientes pueden repartir riesgos, pero cuando un diseño necesita máxima eficiencia, buen rendimiento y suministro fiable, el coste de alejarse de TSMC puede ser demasiado alto.
En ese contexto, Intel Foundry tiene una oportunidad real, pero también una presión enorme. No basta con vender 18A-P como nodo prometedor; necesita demostrar que puede cumplir con Apple, AMD u otros clientes sin desviaciones relevantes. En fabricación avanzada, la confianza se gana con obleas buenas, producción estable y calendarios cumplidos.
TSMC responde con más capacidad y una hoja de ruta agresiva
La posición de TSMC también se refuerza por su expansión industrial. La compañía tendría 12 fábricas en distintas fases de construcción, pensadas para consolidar su liderazgo en 2 nm, A14 de 1,4 nm y futuros nodos avanzados. Ese despliegue muestra que no pretende ceder terreno ni en tecnología ni en capacidad.
La demanda de IA está llevando a TSMC a exprimir y ampliar su capacidad, especialmente en chips avanzados y empaquetado. Si la compañía logra sostener rendimientos y escalar producción, será muy difícil que Intel o Samsung recorten distancia de forma rápida. La ventaja ya no está solo en el nodo, sino en todo el sistema industrial que rodea a la fabricación avanzada.
Por eso, el acuerdo Apple-Intel debe leerse con perspectiva. Puede ser importante para Intel, útil para Apple y simbólico para la industria, pero no cambia automáticamente el liderazgo de TSMC. La fundición taiwanesa sigue siendo el centro de gravedad de los semiconductores avanzados.
Apple diversifica, pero TSMC sigue siendo el pilar
La conclusión es clara: Apple estaría explorando Intel sin abandonar a TSMC. El acuerdo puede darle una segunda ruta, mejorar su poder negociador y reducir riesgo, pero los volúmenes iniciales no parecen suficientes para alterar el mapa de foundry. Intel gana una oportunidad; TSMC conserva la posición dominante en nodos avanzados.
El verdadero examen llegará si Intel 18A-P demuestra buenos rendimientos, costes competitivos y capacidad real para productos Apple. Hasta entonces, el movimiento parece más una estrategia de diversificación que una amenaza directa. Para TSMC, el riesgo existe a largo plazo, pero hoy su ventaja en tecnología, escala y confianza industrial sigue siendo muy difícil de igualar.
Vía: Wccftech










