El sector del hardware vuelve a mirar a Intel tras una nueva filtración que apunta a un cambio profundo en su estrategia de SoC. Según Jaykihn, la familia Serpent Lake apostará por integrar una GPU basada en tecnología RTX de NVIDIA, algo inédito en chips de la compañía. Este movimiento implicaría una evolución clave en el diseño de silicio de CPU, acercando el rendimiento gráfico integrado a niveles propios de soluciones dedicadas.
Este planteamiento supone un giro relevante frente a generaciones anteriores, donde Intel confiaba exclusivamente en su arquitectura gráfica propia. La posible adopción de IP gráfica de NVIDIA abre la puerta a una nueva categoría de SoC híbridos, con mayor capacidad en tareas gráficas y de IA. Además, esta integración podría redefinir el equilibrio entre CPU y GPU dentro del encapsulado, ofreciendo una experiencia más cercana a sistemas con gráfica dedicada en formatos compactos.
Serpent Lake: un SoC híbrido con ADN de CPU Intel y GPU RTX
Las primeras informaciones apuntan a que Intel Serpent Lake será una derivación directa de Titan Lake, manteniendo un diseño de tipo SoC estilo Halo orientado a competir en el segmento de alto rendimiento. Lo más llamativo es la incorporación de un tile gráfico basado en IP RTX, lo que convertiría a este chip en el primero de Intel con una GPU de clase RTX integrada. Esto supondría un salto generacional en potencia gráfica dentro del silicio de CPU.
Aunque no se han detallado configuraciones concretas, se espera que este tile gráfico se base en arquitecturas futuras como Rubin o Rubin-Next, lo que situaría su llegada en torno a 2028–2029. Este enfoque permitiría a Intel ofrecer un rendimiento gráfico muy superior al de sus actuales iGPU Xe, especialmente en escenarios de gaming, IA o cargas aceleradas. En la práctica, estaríamos ante una convergencia real entre CPU e iGPU de alto nivel.
Copper Shark: la nueva generación de núcleos P-Core sigue viva
Otro de los aspectos más relevantes de la filtración es la aparición de Copper Shark, la próxima arquitectura de núcleos de alto rendimiento de Intel. A pesar de los rumores sobre una posible arquitectura unificada entre P-Core y E-Core, la información apunta a que Intel seguirá apostando por un diseño híbrido clásico con núcleos diferenciados. Esto implica que la compañía mantiene su estrategia de especialización entre rendimiento y eficiencia.
En este contexto, Copper Shark será la evolución directa de los P-Core, mientras que los núcleos eficientes se basarán en Golden Eagle, consolidando el modelo híbrido. Esta decisión sugiere que Intel aún ve ventajas claras en mantener arquitecturas separadas para distintos tipos de carga, especialmente en entornos multitarea y consumo energético. En definitiva, se refuerza la idea de que el diseño híbrido seguirá siendo clave en futuras generaciones.
Intel Unified Core:
Most of the info is already available. But a new leak confirms most of it and also sheds more light.
It clearly says that Razer Lake’s Griffin Cove is the *LAST* Intel P Core. And after that, the P core team is going bye-bye.
And in 2028, Titan Lake is all… pic.twitter.com/nny4xYYXMc
— SiliconFly (@Silicon_Fly) July 14, 2025
Hoja de ruta: de Nova Lake a Hammer Lake con cambios estratégicos
Dentro de la hoja de ruta filtrada, Intel mantiene una progresión clara de arquitecturas que define su evolución a medio plazo. La compañía plantea una transición desde diseños actuales hacia soluciones más complejas y orientadas a SoC avanzados, donde CPU, GPU y aceleradores conviven en un mismo encapsulado. En este contexto, la planificación quedaría estructurada de la siguiente forma:
- Nova Lake (Core Ultra 400?) con arquitectura Coyote Cove
- Razer Lake (Core Ultra 500?) como sucesor directo dentro del roadmap
- Titan Lake (Core Ultra 600?) donde debutaría Copper Shark
- Hammer Lake (Core Ultra 700?) como evolución posterior del diseño
Además, se ha detectado el uso del Socket BGA 4326 en plataformas de validación como Razer Lake-AX, reutilizando configuraciones previas empleadas en diseños cancelados. Este detalle indica que Intel continúa experimentando con distintos enfoques de encapsulado y validación interna, lo que refuerza la idea de una hoja de ruta aún flexible.
Una filtración que anticipa cambios importantes en el sector de CPU y GPU
Aunque la información sigue siendo no oficial, el conjunto de datos filtrados dibuja un escenario muy relevante para el futuro del sector. La integración de una GPU RTX dentro de un SoC de Intel podría marcar un antes y un después en la industria, elevando el nivel de las soluciones integradas. Este tipo de avances apunta a una mayor convergencia entre CPU y GPU en un único silicio.
Si estos planes se materializan, Intel no solo evolucionará su arquitectura interna, sino que también abrirá la puerta a colaboraciones tecnológicas indirectas con NVIDIA. Esto podría redefinir el equilibrio competitivo frente a AMD y otros actores del sector, especialmente en segmentos de alto rendimiento. En definitiva, estaríamos ante una nueva etapa en la integración de hardware avanzado dentro de SoC.
Vía: Wccftech










