Samsung prepara SSD E3.S de 256 TB con apilado NAND de 32 dies para centros de datos en 2027

Samsung prepara SSD E3.S de 256 TB con apilado NAND de 32 dies para centros de datos en 2027

Samsung ha adelantado su próxima evolución en almacenamiento empresarial con el desarrollo de un SSD E3.S de 256 TB, previsto para 2027. Este salto técnico se apoya en una mejora clave en el empaquetado de memoria NAND, pasando de configuraciones de 16 dies a 32 dies apilados, lo que permite duplicar la densidad por chip sin aumentar el tamaño físico de la unidad. Este punto resulta especialmente relevante en centros de datos, donde el espacio disponible y la eficiencia por dispositivo son factores cada vez más críticos.

En la actualidad, los modelos de mayor capacidad del fabricante utilizan configuraciones de 16 dies apilados, que ya permiten alcanzar hasta 128 TB en unidades empresariales dentro de su generación más reciente. Con la transición a una arquitectura de 32 dies QLC por configuración, cada módulo podrá escalar hasta 4 TB, lo que hace posible alcanzar los 256 TB por unidad sin necesidad de rediseñar el formato físico ni alterar su integración en servidores actuales.

El empaquetado NAND gana peso frente a la reducción de nodo

El paso a configuraciones de 32 dies apilados confirma un cambio en la estrategia del sector, donde el aumento de densidad se consigue mediante técnicas de empaquetado avanzado en lugar de depender exclusivamente de la reducción del nodo de fabricación. Este enfoque permite incrementar la capacidad total del SSD manteniendo unas dimensiones contenidas, algo clave en infraestructuras donde cada bahía disponible cuenta.

En centros de datos, donde los racks tienen limitaciones claras de espacio, consumo y refrigeración, esta estrategia permite aumentar la densidad de almacenamiento por servidor sin modificar la infraestructura existente. Esto se traduce en despliegues más eficientes, mejor aprovechamiento del hardware y una reducción indirecta de costes operativos en entornos de gran escala, especialmente cuando la demanda de capacidad sigue creciendo de forma sostenida.

Formato E3.S y enfoque en centros de datos modernos

Samsung mantiene su apuesta por el estándar EDSFF y el formato E3.S, diseñado específicamente para entornos empresariales y de hiperescala. Este formato mejora la eficiencia térmica, optimiza el flujo de aire y facilita la escalabilidad en sistemas densos, aspectos clave en infraestructuras modernas donde la carga de trabajo es constante y el margen térmico importa tanto como la capacidad.

El uso de E3.S responde a la necesidad de adaptar el almacenamiento a escenarios ligados a IA, cloud computing y análisis masivo de datos, donde la capacidad por unidad, la eficiencia energética y la gestión térmica condicionan directamente el rendimiento global del sistema. Este formato se está consolidando como una alternativa cada vez más lógica frente a soluciones más tradicionales dentro del almacenamiento empresarial.

La demanda de IA impulsa la capacidad por unidad

El crecimiento del sector de IA y de los servicios cloud está elevando la demanda de almacenamiento de alta capacidad, obligando a los fabricantes a escalar sin comprometer rendimiento o fiabilidad. En este contexto, aumentar la capacidad por unidad se convierte en un factor cada vez más importante dentro del diseño de infraestructuras modernas, sobre todo en plataformas donde el volumen de datos deja de crecer a un ritmo lineal.

El enfoque de Samsung pasa por maximizar la densidad mediante NAND QLC apilada, manteniendo un equilibrio entre capacidad, rendimiento y eficiencia energética. Este tipo de soluciones está pensado para plataformas donde el volumen de datos crece de forma sostenida, especialmente en centros de datos de nueva generación orientados a cargas intensivas, inferencia de IA y almacenamiento a gran escala.

256 TB por SSD como nuevo punto de referencia

Si se cumplen los plazos previstos, los primeros SSD de 256 TB en formato E3.S podrían desplegarse en entornos empresariales a partir de 2027. Este salto supone un incremento notable en la capacidad por unidad, elevando el listón dentro del almacenamiento sólido en centros de datos de gran escala y abriendo la puerta a configuraciones mucho más densas dentro del mismo espacio físico.

Este avance confirma el giro del sector hacia la densidad de almacenamiento como factor prioritario, especialmente en escenarios donde el volumen de datos y las cargas asociadas a IA siguen creciendo de forma sostenida. Más que una mejora aislada, este movimiento apunta a una dirección clara del mercado: almacenar más en menos espacio sin sacrificar estabilidad operativa.

Vía: Guru3D

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