El coste de la memoria RAM obliga a los fabricantes a recuperar el notch de gota

El coste de la memoria RAM obliga a los fabricantes a recuperar el notch de gota

El mercado de la telefonía móvil se enfrenta a una crisis de costes sin precedentes que va a afectar directamente al diseño de los próximos terminales. Según las últimas filtraciones, los fabricantes no pueden asumir el precio actual de la memoria DRAM y el almacenamiento, lo que obligará a recuperar soluciones que creíamos olvidadas. El diseño con notch de gota, que debutó en 2017, regresará para sustituir al agujero en pantalla como medida de ahorro en la cadena de producción masiva.

Esta regresión no vendrá sola. Los paneles con tasa de refresco de 120 Hz podrían ser sustituidos por pantallas de 90 Hz, mucho más baratas de fabricar y con un menor impacto en la autonomía. La situación es tan crítica que incluso el uso de chasis de policarbonato (plástico) volverá a ser la norma frente al aluminio, buscando compensar el sobrecoste de los componentes internos que no dejan de subir de precio en este primer trimestre de 2026.

El muro del hardware: LPDDR6 y UFS 5.0 dinamitan los presupuestos

Aquí entra la parte analítica: estamos ante un cuello de botella financiero. La combinación de RAM LPDDR6 y almacenamiento UFS 5.0 ya supera el coste del propio procesador Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro, lo que hace inviable mantener las especificaciones premium actuales sin disparar el precio final por encima de los 1.200$ (~1.034€). Los fabricantes han preferido sacrificar la estética y la fluidez de la pantalla antes que lanzar terminales con márgenes de beneficio negativos o precios que el consumidor medio no pueda pagar.

Es un movimiento de supervivencia técnica. Al reducir la complejidad del panel y el material del chasis, las marcas intentan salvar el rendimiento bruto del dispositivo. Sin embargo, esto supone un retroceso de 4 o 5 años en la percepción de calidad del producto, obligando al usuario a pagar más por un hardware que, visualmente, parecerá de 2020.

Recortes en la memoria RAM y el regreso de la tarjeta microSD

La escasez de componentes también impactará en la configuración de memoria de los nuevos dispositivos. Se espera que los modelos estándar se limiten a los 8 GB de RAM, mientras que la gama de entrada podría caer hasta los 4 GB. Como contrapartida positiva, este recorte obligará a los desarrolladores a optimizar el software para entornos con recursos limitados, algo que se había descuidado debido a la abundancia de memoria en generaciones anteriores.

Para mitigar la falta de almacenamiento interno de alta velocidad, los fabricantes planean reintroducir la ranura para tarjetas microSD en bandejas compartidas con la SIM. Es una solución agridulce: ganamos capacidad de expansión barata, pero perdemos la velocidad de acceso de los chips soldados. En definitiva, el 2026 será el año en el que el usuario tendrá que aceptar que «menos es más caro», pagando precios elevados por especificaciones que ya dábamos por superadas en la industria móvil.

Vía: Wccftech

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