Intel fulmina a AMD con los nuevos Core Ultra 7 270K Plus y Core Ultra 5 250K Plus

Intel fulmina a AMD con los nuevos Core Ultra 7 270K Plus y Core Ultra 5 250K Plus

La compañía de Santa Clara ha dado un golpe sobre la mesa este 23 de marzo al publicar los benchmarks oficiales de su nueva serie Plus. Los resultados son demoledores: el procesador Core Ultra 7 270K Plus no solo es más rápido que el anterior 265K, sino que logra superar al legendario Core i9-14900K en gaming por un 5% de media, llegando a picos del 25%. Todo esto con un precio de salida de apenas 299$ (~258€), lo que redefine por completo la relación entre coste y fotogramas por segundo en la gama alta actual de PC por piezas.

Por su parte, el Core Ultra 5 250K Plus se posiciona como el nuevo rey de la gama media a un precio de 199$ (~172€). Según las pruebas de la propia Intel, este chip logra una mejora del 13% en juegos respecto al 245K estándar, empatando en rendimiento bruto con el Ryzen 5 9600X de AMD. Sin embargo, donde realmente se abre una brecha insalvable es en el apartado de productividad, donde la arquitectura de 18 hilos de Chipzilla aniquila a los 12 hilos de la competencia directa en casi cualquier escenario de carga pesada.

Dominio absoluto en multihilo: hasta un 100% más de rendimiento

Intel fulmina a AMD con los nuevos Core Ultra 7 270K Plus y Core Ultra 5 250K Plus

El análisis de las aplicaciones profesionales revela una victoria aplastante para la nueva arquitectura. Al comparar el Core Ultra 7 270K Plus (24 núcleos) contra el Ryzen 7 9700X (8 núcleos), el chip de Intel llega a duplicar el rendimiento en cargas de trabajo pesadas. En pruebas de Cinebench 2026, el 270K Plus alcanza los 100.815 puntos, dejando muy atrás los 54.217 puntos del procesador de AMD. Esta diferencia del 86% demuestra que la estrategia de núcleos híbridos de Intel es imbatible cuando se trata de renderizado y multitarea en este 2026.

El Core Ultra 5 250K Plus sigue una tónica similar frente al Ryzen 5 9600X, logrando ser un 103% más rápido en multi-core y un 130% superior en renderizado 3D con Blender 4.3. Incluso en tareas de edición de vídeo y exportación, las cifras de Intel muestran ventajas de hasta el 75%. Es un escenario donde AMD se ve forzada a competir únicamente en eficiencia energética, ya que en potencia bruta de cálculo la serie Ryzen 9000 ha quedado totalmente desbordada por este refresco de LGA 1851 que llega para dominar el mercado profesional de entrada.

La comparativa con el Ryzen 7 9800X3D y el valor por dólar

Intel fulmina a AMD con los nuevos Core Ultra 7 270K Plus y Core Ultra 5 250K Plus

Uno de los puntos más interesantes del informe es la comparativa directa con el Ryzen 7 9800X3D. Aunque el chip de AMD con 3D V-Cache sigue siendo el rey del gaming absoluto, el Core Ultra 7 270K Plus se queda a solo un 12% de distancia costando un 60% menos. Con un precio de 299$ frente a los casi 480$ del modelo de AMD, Intel ofrece una propuesta de valor que será muy difícil de ignorar para los usuarios que buscan un equilibrio entre juego extremo y estaciones de trabajo profesionales de alto rendimiento.

Incluso frente al veterano Ryzen 7 7800X3D, que sigue manteniendo precios altos en el mercado de segunda mano y stock residual, el 270K Plus se posiciona como una opción más lógica. Al ofrecer un IPC superior y una capacidad de creación de contenido que supera incluso al Ryzen 9 9950X (un chip de más de 500$) por un margen del 10%, Intel ha conseguido que su gama media-alta sea, por primera vez en años, la opción más versátil para el usuario que no solo vive de los videojuegos.

El reto del proceso de 2 nm y el futuro de la litografía

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Gran parte de este éxito se debe a la optimización de los nodos de fabricación. Mientras AMD se apoya en la veteranía de TSMC, Intel ha sabido exprimir su diseño para competir incluso cuando el mercado mira de reojo al proceso de 2 nm que llegará en futuras generaciones. La arquitectura Arrow Lake Refresh de los modelos Plus demuestra que el diseño de los P-Cores y E-Cores ha madurado lo suficiente para extraer un 15% más de rendimiento generacional sin disparar el consumo eléctrico, algo crítico en el diseño de estaciones de trabajo modernas.

Esta eficiencia permite a Intel posicionarse con fuerza antes del cambio de paradigma litográfico que veremos en los próximos dos años. Los creadores de contenido y entusiastas del overclocking encontrarán en estos chips una base sólida que aprovecha al máximo el ancho de banda de la memoria DDR5 y el bus PCIe 5.0. Es, en esencia, la culminación de una arquitectura que ha sabido encontrar su sitio frente a la densificación extrema de nanómetros de la competencia, ofreciendo un rendimiento mononúcleo un 5% superior al de su predecesor inmediato.

El dilema del socket LGA 1851 y la longevidad de la plataforma

A pesar de estos resultados brillantes, existe un nubarrón en el horizonte para los usuarios de Intel: el fin de ciclo del socket LGA 1851. Aunque estos nuevos procesadores llegarán a las estanterías el 26 de marzo, ya es de sobra conocido que Intel planea una nueva plataforma para finales de año. Esto coloca al comprador en una tesitura analítica complicada. Mientras que la plataforma AM5 de AMD tiene soporte confirmado hasta 2027+, apostar por un 270K Plus ahora significa que cualquier futura actualización requerirá un cambio de placa base inevitable.

No obstante, Intel ha deslizado que las futuras plataformas tendrán una longevidad mayor, intentando calmar a una comunidad que valora cada vez más la inversión a largo plazo en componentes de hardware. En cualquier caso, si nos ceñimos estrictamente al rendimiento por dólar en este cierre de trimestre, la serie Core Ultra 200S Plus se corona como la opción más inteligente para montajes nuevos. La ganancia generacional justifica sobradamente el salto para aquellos que monten un equipo desde cero buscando la máxima potencia en IA y multimedia.

Vía: Wccftech

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