El Apple iPhone Fold, el esperado smartphone plegable de la marca, apunta a una presentación en septiembre de 2026 junto a los iPhone 18 Pro y Pro Max, pero su disponibilidad real podría retrasarse. Según un analista de Barclays, los envíos no comenzarían hasta diciembre de 2026, lo que introduce un cambio relevante en la estrategia habitual de lanzamientos de la compañía.
Este posible retraso estaría relacionado con la limitación de capacidad en nodos avanzados de TSMC y la presión sobre la memoria en el sector de semiconductores, dos factores que ya están condicionando el ritmo de producción en la industria. Además, Apple podría estar priorizando la disponibilidad del SoC A20 Pro, clave tanto para el iPhone Fold como para la gama iPhone 18 Pro, gestionando así los recursos de forma más eficiente.
Apple ajustaría su calendario por limitaciones en chips y memoria
El analista Tim Long plantea que Apple podría optar por una distribución escalonada del iPhone Fold, retrasando su comercialización pese a mantener el evento de presentación en septiembre. Este enfoque permitiría absorber mejor la presión sobre componentes críticos como el chip A20 Pro y la memoria avanzada, cuyo coste y disponibilidad siguen tensionados.
El informe también menciona posibles lanzamientos adicionales como iPhone 18 Plus o iPhone Air 2 en marzo de 2027, lo que introduce incertidumbre en el calendario global de la compañía. Estas variantes no han aparecido en filtraciones previas de forma consistente, lo que resta solidez a esa parte de la previsión.
Más allá de estos detalles, lo relevante es que Apple estaría adaptando su modelo de lanzamiento a un entorno donde la cadena de suministro condiciona directamente la estrategia comercial, algo cada vez más visible en el sector de smartphones.
Pantalla plegable con mínima marca y tecnología UFG avanzada
En el plano técnico, el iPhone Fold destacaría por una marca de pliegue de apenas 0,15 mm, un dato clave que apunta al uso intensivo de Ultra-thin Flexible Glass (UFG) combinado con una bisagra basada en metal líquido, una solución que busca mejorar la resistencia estructural y la durabilidad del panel.
El dispositivo integraría un panel interno con tamaño cercano al de un iPad, con una resolución de 2.713 x 1.920 píxeles y relación de aspecto 4:3, mientras que la pantalla externa adoptaría un formato más compacto similar al de un iPhone convencional. Este enfoque refuerza su posicionamiento como dispositivo híbrido entre móvil y tablet.
Además, Apple estaría utilizando la tecnología COE (Color Filter on Encapsulation) en el panel OLED, lo que permitiría mejorar la eficiencia energética, reducir el grosor y optimizar el peso total del dispositivo, un factor crítico en diseños plegables.
Hardware de alto nivel con Touch ID lateral y enfoque productivo
El dispositivo estaría impulsado por el SoC A20 Pro, acompañado de 12 GB de RAM, un módem 5G C2 propio y una batería estimada entre 5.400 y 5.800 mAh, lo que lo sitúa en el segmento más alto del mercado en términos de hardware.
En fotografía, se espera una configuración de doble cámara trasera de 48 MP, junto a una cámara frontal de hasta 24 MP, mientras que en el apartado biométrico Apple eliminaría Face ID en favor de un Touch ID integrado en el botón lateral, una decisión coherente con el diseño plegable.
Otros elementos incluyen una cámara de vapor dedicada para disipación térmica, un diseño solo eSIM y una interfaz optimizada con layouts tipo iPad y multitarea en pantalla dividida, reforzando su enfoque en productividad y uso avanzado.
En cuanto al precio, las estimaciones sitúan el dispositivo en torno a los 2.000$ (~1.726€), por debajo de filtraciones previas que lo colocaban entre 2.300$ y 2.400$, lo que podría mejorar su posicionamiento en el competitivo segmento de plegables premium.
Vía: Wccftech










