El aumento de la demanda en el sector de semiconductores vinculado a IA está alterando el equilibrio de costes en los smartphones de gama alta. Configuraciones de memoria LPDDR5X de 16 GB junto a almacenamiento UFS 4.1 de 1 TB han superado ya el precio de un procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, un cambio relevante en la estructura tradicional del coste de estos dispositivos.
Este escenario rompe con la lógica habitual, donde el SoC principal concentraba la mayor parte del coste. Ahora, el peso económico se desplaza hacia componentes como la memoria DRAM y el almacenamiento NAND, impulsados por limitaciones de capacidad y una presión creciente derivada de centros de datos y soluciones de IA.
El coste de memoria y almacenamiento supera los 2.300 yuanes en configuraciones flagship
Según el filtrador Digital Chat Station, una configuración compuesta por 16 GB de LPDDR5X y 1 TB de UFS 4.1 ya supera los 2.300 yuanes (~288€), situándose por encima del coste estimado del Snapdragon 8 Elite Gen 5, que ronda los 280$ (~242€) por unidad.
Este diferencial implica que el conjunto de memoria + almacenamiento puede alcanzar un sobreprecio cercano al 19% frente al SoC, algo inédito hasta la fecha en el segmento flagship. El dato refleja cómo la presión sobre la cadena de suministro está afectando de forma directa a los componentes críticos del dispositivo.
Además, el incremento no se limita a la gama alta. La misma fuente apunta que tanto modelos premium como dispositivos de gama media están recurriendo a los mismos chips de memoria, lo que extiende el impacto de precios a todo el mercado.
La presión de la IA y la capacidad de fabricación impulsan el encarecimiento
El origen de esta subida se encuentra en la limitación de capacidad de obleas y en la creciente demanda de memoria avanzada para IA, especialmente en segmentos como centros de datos. Esto provoca que tecnologías como LPDDR5X y UFS 4.1 compitan directamente por recursos con soluciones orientadas a servidores.
En paralelo, el encarecimiento de materiales y la presión sobre el suministro han generado un efecto arrastre en toda la industria. Según la fuente, incluso incrementos de 1.000 yuanes (~125€) en determinados componentes pueden trasladarse de forma casi directa a diferentes gamas de producto.
Este fenómeno evidencia que el cuello de botella ya no está solo en el silicio de CPU o GPU, sino en componentes auxiliares clave que hasta ahora tenían un peso secundario en el coste total.
El impacto se trasladará a futuros chips y precios finales
De mantenerse esta tendencia, los próximos procesadores como el Snapdragon 8 Elite Gen 6 podrían superar los 300$ (~259€) por unidad, reflejando el aumento generalizado de costes en el ecosistema. Además, variantes como el Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro podrían introducir soporte para LPDDR6, manteniendo compatibilidad con LPDDR5X, lo que apunta a una transición progresiva en memoria.
Ante este escenario, los fabricantes están optando por aumentar especificaciones en lugar de contener precios, incorporando más capacidad o nuevas funciones para justificar el encarecimiento. Esto sugiere que el usuario final asumirá parte del impacto, especialmente en dispositivos flagship y formatos como plegables.
En conjunto, el cambio de peso económico hacia la memoria y almacenamiento redefine la estructura de costes en el sector de smartphones, en un momento donde la IA está condicionando toda la cadena de valor.
Vía: Wccftech










