Galaxy S26 Ultra mantiene batería de 5.000 mAh, pero pierde un 40% de ciclos de carga

Samsung prepara el lanzamiento del Galaxy S26 Ultra, pero una filtración basada en materiales de marketing y en las nuevas etiquetas energéticas de la Unión Europea apunta a un cambio relevante que podría afectar a la longevidad del dispositivo. Aunque el terminal conservará la misma batería de 5.000 mAh que su predecesor, los datos oficiales sugieren un recorte importante en la durabilidad a largo plazo. Esto introduce un giro interesante en la estrategia del fabricante, ya que la autonomía inicial podría mejorar mientras la resistencia con el paso de los años dependería más de la eficiencia del sistema que de la propia capacidad física de la batería.

Según la información filtrada, el nuevo flagship no aumentará la capacidad energética respecto al Galaxy S25 Ultra, manteniendo un límite que la serie lleva utilizando durante aproximadamente seis generaciones consecutivas. Las mejoras de autonomía prometidas estarían apoyadas principalmente en la optimización del SoC, la gestión energética del software y avances en eficiencia térmica, en lugar de un incremento directo del hardware energético.

Las etiquetas energéticas de la UE destapan una reducción significativa en los ciclos de carga

Las nuevas etiquetas europeas obligatorias para smartphones incluyen datos detallados como resistencia por ciclo, eficiencia energética, reparabilidad y durabilidad general. Según la información publicada por Ytechb, el Galaxy S26 Ultra reduce sus ciclos de carga en 800 unidades frente al modelo anterior, lo que representa aproximadamente un 40% menos de vida útil teórica de la batería.

En la práctica, esto podría traducirse en una pérdida perceptible de autonomía tras dos o tres años de uso intensivo, incluso si el rendimiento inicial resulta superior al modelo previo. Es decir, el dispositivo podría ofrecer una buena autonomía durante los primeros ciclos de carga, pero experimentar una degradación más rápida de la batería conforme avance su vida útil.

Aun así, las etiquetas muestran varios puntos positivos para toda la gama Galaxy S26:

  • Clasificación A en eficiencia energética
  • Clasificación A en resistencia a caídas
  • Clasificación C en reparabilidad

Además, los dispositivos mantienen certificación IP68, garantizando resistencia al polvo y protección frente al agua dulce hasta 3 metros durante 30 minutos, en línea con los estándares actuales del sector premium.

Cambios discutibles: menos funciones en el S Pen y hardware continuista

La filtración también señala decisiones que podrían generar debate entre usuarios avanzados. Una de las más llamativas es la eliminación de la conectividad Bluetooth en el S Pen del Galaxy S26 Ultra, lo que limitaría funciones remotas presentes en generaciones anteriores. Este movimiento sugiere un reposicionamiento del accesorio hacia un uso más tradicional, alejándose del enfoque multifunción que Samsung había desarrollado en iteraciones previas.

Por otro lado, comparativas físicas del módulo fotográfico indican que el tamaño del sistema de cámaras no crecerá frente a algunos rivales directos, algo relevante en un contexto donde la competencia apuesta por sensores mayores para mejorar la captura de luz, el rango dinámico y la calidad fotográfica en condiciones complejas.

Galaxy S26 Ultra mantiene batería de 5.000 mAh, pero pierde un 40% de ciclos de carga

Mejoras centradas en eficiencia, privacidad y rendimiento sostenido

No todo son recortes. Entre las novedades aparece una pantalla con funciones de privacidad, mejoras en la gestión térmica interna y la incorporación del Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, una versión ligeramente overclockeada del nuevo SoC insignia de Qualcomm.

Este chip debería aportar avances en eficiencia energética, rendimiento sostenido y capacidades de IA en el dispositivo, factores clave para justificar la continuidad de la batería de 5.000 mAh sin aumentar su tamaño físico. De confirmarse este enfoque, Samsung estaría apostando por optimizaciones a nivel de silicio y software para compensar limitaciones físicas en la batería, una tendencia cada vez más visible dentro del sector premium.

Hasta la fecha, Samsung no ha explicado oficialmente el motivo de la reducción en ciclos de carga, aunque todo apunta a ajustes relacionados con densidad energética, seguridad térmica o adaptación a nuevas normativas europeas. La incógnita ahora es si los usuarios priorizarán la autonomía inicial o la durabilidad a largo plazo cuando el dispositivo llegue al mercado.

Vía: Wccftech

Sobre el autor