El precio de la DDR5 china se iguala al global y desmonta el mito del bajo coste

El precio de la DDR5 china se iguala al global y desmonta el mito del bajo coste

La idea de que la memoria procedente de China podía consolidarse como una alternativa claramente más económica dentro del mercado internacional empieza a desmoronarse. KingBank ha listado recientemente módulos DDR5 de 32 GB con precios prácticamente idénticos a los de fabricantes tradicionales, evidenciando cómo el mercado global de memoria DRAM está entrando en una fase de alineación internacional de precios impulsada directamente por la presión del sector de IA y la reorganización de la capacidad productiva mundial.

Lejos de tratarse de un ajuste puntual, el movimiento refleja un cambio estructural profundo: el crecimiento acelerado de la computación basada en inteligencia artificial, el aumento de demanda en centros de datos y la transición hacia memorias de alto valor añadido están reduciendo el margen competitivo del segmento de consumo, donde el retorno económico resulta significativamente inferior frente a clientes empresariales capaces de absorber grandes volúmenes de producción a precios superiores.

La DDR5 china pierde su ventaja competitiva en precio

Durante semanas se extendió la narrativa de que fabricantes emergentes podrían convertirse en el nuevo refugio económico para usuarios gaming y entusiastas del hardware. Sin embargo, un listado reciente confirma que un módulo DDR5 de 32 GB de KingBank alcanza los 3.629 yuanes, equivalentes a 530$ (~449€), posicionándose directamente dentro del mismo rango que soluciones occidentales con configuraciones equivalentes y desmontando la percepción de una alternativa claramente más barata.

La compañía integra chips desarrollados por CXMT, fabricante que ganó visibilidad al presentarse como posible rival dentro del sector de semiconductores. No obstante, la rápida convergencia de precios demuestra que el mercado minorista chino ya responde a las mismas dinámicas globales de oferta limitada, demanda creciente y presión constante sobre la cadena de suministro de memoria DRAM, eliminando cualquier ventaja regional sostenida basada únicamente en costes.

La tendencia resulta todavía más evidente en configuraciones superiores. Un kit DDR5-6000 de 64 GB supera los 1.000$ (~848€), lo que confirma que la expectativa de una memoria significativamente más barata procedente de nuevos fabricantes ya no se corresponde con la realidad actual del mercado internacional ni con la evolución del equilibrio industrial global.

La inteligencia artificial absorbe la capacidad productiva mundial

El factor determinante detrás de esta situación es eminentemente estratégico. Los fabricantes priorizan pedidos asociados a infraestructuras de IA, plataformas de entrenamiento y aceleradores especializados, donde el retorno económico supera ampliamente al del mercado doméstico. En este contexto, dedicar obleas al segmento gaming o generalista implica sacrificar márgenes frente a contratos ligados al entrenamiento e inferencia de modelos de IA avanzados.

Diversos informes señalan que CXMT planea redirigir una parte relevante de su producción hacia memoria HBM3, componente esencial para maximizar el rendimiento del silicio de GPU orientado a IA. Este cambio confirma que incluso los fabricantes emergentes siguen la misma lógica industrial que los líderes tradicionales: priorizar segmentos de alto valor añadido antes que competir mediante reducciones agresivas de precio en el mercado de consumo.

Como consecuencia directa, la disponibilidad de módulos DDR5 convencionales permanece limitada, manteniendo una presión constante sobre los precios incluso con la entrada de nuevos actores. La capacidad productiva se convierte así en un recurso estratégico condicionado por el crecimiento del sector de inteligencia artificial y no por la competencia regional entre fabricantes.

Contratos empresariales y un mercado cada vez más tensionado

El único escenario viable para mantener presencia en el segmento cliente pasa por acuerdos a largo plazo con fabricantes como HP, Dell o ASUS, garantizando suministro estable para equipos preconfigurados. Sin embargo, estos contratos aseguran volumen de producción más que reducciones sustanciales en el precio final, ya que el desequilibrio entre oferta y demanda continúa siendo estructural.

La actual fiebre por la IA está empujando a todos los proveedores de memoria a maximizar ingresos en segmentos profesionales, reduciendo incentivos para competir mediante descuentos agresivos en consumo. En consecuencia, la promesa de una memoria china notablemente más barata pierde sentido dentro de un mercado que ya no se define por el origen del fabricante, sino por la prioridad absoluta de abastecer cargas de trabajo de computación avanzada.

Hasta que la capacidad productiva global aumente de forma significativa, los precios de la DDR5 seguirán alineados internacionalmente. Para el usuario final, la conclusión es clara: el comportamiento del mercado de memoria depende ahora mucho más del crecimiento del ecosistema de IA que de la competencia tradicional entre fabricantes.

Vía: Wccftech

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