AMD perfila Ryzen 500 “Medusa” con Zen 6, RDNA 4m y salto a LPDDR6

Las próximas APU Ryzen 500 de AMD comienzan a tomar forma bajo los nombres en clave “Medusa Point” y “Medusa Halo”, dos variantes que compartirán base de CPU Zen 6, pero que se diferenciarán claramente en el apartado gráfico. Según los últimos parches de compilador, la versión Medusa Point integrará una iGPU denominada RDNA 4m, una adaptación orientada a portátiles y mini PC, que combinaría bloques heredados de RDNA 3 con módulos de RDNA 4 para habilitar nuevas capacidades como FSR 4 incluso en configuraciones móviles.

Las referencias detectadas a GFX1170 dentro de la generación GFX11 sugieren una arquitectura híbrida con extensiones de conjunto de instrucciones como WMMA y SWMMAC, lo que apunta a soporte para operaciones matriciales aceleradas y optimizaciones orientadas a IA y renderizado avanzado. Aunque todavía no existen cifras oficiales de rendimiento, la presencia de estas extensiones indica que RDNA 4m no será una simple revisión menor, sino una transición intermedia hacia la próxima generación gráfica.

Medusa Halo apostará por RDNA 5 / UDNA

En el extremo superior, Medusa Halo adoptará la futura microarquitectura RDNA 5 / UDNA, lo que marcaría una ruptura más clara con la actual base RDNA 3.5 utilizada en las iGPU de las series Ryzen AI 300 y 400. Este movimiento consolidaría una segmentación donde Medusa Point prioriza eficiencia energética y equilibrio, mientras que Medusa Halo busca maximizar el rendimiento gráfico integrado dentro del segmento portátil avanzado.

En el apartado de CPU, ambas variantes compartirán la transición a Zen 6, aunque con configuraciones distintas. Medusa Point mantendría un diseño híbrido con núcleos Zen 6 y Zen 6c, replicando el modelo de eficiencia visto en generaciones anteriores, mientras que Medusa Halo integraría un clúster homogéneo de Zen 6, orientado a ofrecer el máximo rendimiento multinúcleo sin compromisos.

LPDDR6 y aumento del 50% en ancho de banda

Otro punto clave será la adopción de memoria LPDDR6, que podría ofrecer hasta un 50% más de ancho de banda frente a la actual LPDDR5X. Este salto resulta especialmente relevante para la iGPU, ya que el rendimiento gráfico integrado depende en gran medida del acceso rápido a memoria compartida. Con LPDDR6, AMD podría mitigar una de las limitaciones estructurales tradicionales de las APU móviles.

Este cambio también facilitaría la ejecución de cargas gráficas más complejas, así como funciones asociadas al ecosistema Redstone, donde técnicas de escalado basadas en aprendizaje automático y nuevas optimizaciones de renderizado requieren compatibilidad con el IP gráfico de RDNA 4 o superior.

AMD perfila Ryzen 500 “Medusa” con Zen 6, RDNA 4m y salto a LPDDR6

Transición progresiva desde RDNA 3.5

Aunque RDNA 3.5 seguirá vigente hasta 2029 en múltiples configuraciones móviles, la generación Medusa marcará el inicio del relevo tecnológico en el apartado gráfico integrado. Esto significa que durante varios años convivirán soluciones basadas en RDNA 3.5 con nuevas variantes RDNA 4m y, en el caso de Halo, con RDNA 5 / UDNA.

En conjunto, la estrategia sugiere que Medusa Point será la opción equilibrada para portátiles convencionales y equipos compactos, mientras que Medusa Halo buscará posicionarse como una alternativa de alto rendimiento dentro del ecosistema de APU avanzadas, reduciendo la brecha entre gráfica integrada y soluciones dedicadas en determinados escenarios.

Vía: TechPowerUp

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