TrimUI ha comenzado a comercializar directamente la Smart Pro S desde su tienda oficial, reforzando su posición en el competitivo segmento de consolas retro con sistema Linux personalizado. Mientras la compañía sigue sin confirmar la llegada de la Brick Pro, y surgen filtraciones sobre una posible Flap X1 como alternativa a la Retroid Pocket Flip 2, el fabricante consolida su catálogo actual con más configuraciones y control directo de distribución.
Configuraciones con y sin microSD desde 99,99$
La Smart Pro S, presentada en noviembre de 2025, destacó desde el inicio por prescindir de Android e integrar un fork de Linux optimizado para emulación, una decisión que prioriza rendimiento estable, menor consumo de recursos y una experiencia centrada en sistemas clásicos. Hasta la fecha su disponibilidad dependía de distribuidores como Mech DIY, pero ahora TrimUI la vende directamente con múltiples variantes.
El modelo base sin tarjeta microSD parte de 99,99$ (~85€), aunque actualmente puede adquirirse por 93,88$ (~80€) gracias a un descuento del 6%. La marca también ofrece versiones con microSD de 64 GB, 128 GB y 256 GB, siendo esta última la más completa con un precio de 131,88$ (~112€) frente a un MSRP de 139,99$ (~119€). Esta política permite elegir entre una configuración limpia o un modelo con almacenamiento ampliado listo para uso inmediato.
Hardware basado en Allwinner A523 y pantalla IPS 4:3
Todas las versiones comparten la misma base técnica: el SoC Allwinner A523, acompañado de una arquitectura orientada a emulación retro y suficiente potencia para sistemas clásicos de 8, 16 y 32 bits. El dispositivo integra una batería de 5.000 mAh, orientada a sesiones prolongadas, y una pantalla IPS de 4,96 pulgadas con resolución de 1.280 x 720 píxeles.
El panel mantiene una relación de aspecto 4:3, un formato especialmente adecuado para títulos clásicos, evitando bandas negras innecesarias y manteniendo la fidelidad visual original. Además, la incorporación de refrigeración activa mejora la estabilidad térmica bajo carga sostenida, aunque supone un aumento de 27 g de peso frente a la Smart Pro original. Este ajuste prioriza consistencia de rendimiento frente a ligereza extrema.
Movimiento estratégico mientras llegan Brick Pro y Flap X1
La venta directa desde la web oficial sugiere una estrategia clara: mejorar márgenes comerciales, controlar el stock global y reforzar la presencia de marca mientras se definen los plazos de lanzamiento de la Brick Pro y la filtrada Flap X1. En un mercado donde competidores actualizan hardware con rapidez, disponer de canal propio reduce dependencia de terceros.
Por el momento, TrimUI no ha confirmado fechas para sus próximos dispositivos, pero la ampliación de colores, configuraciones y disponibilidad directa indica que la compañía busca consolidar su posición en el sector de consolas portátiles retro basadas en Linux antes de dar el siguiente salto generacional.
Vía: NotebookCheck













