Sony garantiza memoria para PS5 en 2026 y refuerza la monetización de su base instalada

Sony garantiza memoria para PS5 en 2026 y refuerza la monetización de su base instalada

El sector tecnológico atraviesa una fase de tensión marcada por la escasez global de memoria RAM y almacenamiento NAND, impulsada por la creciente demanda de centros de datos de IA. Gran parte del suministro mundial de DRAM se está redirigiendo hacia infraestructuras de alto rendimiento, lo que ha provocado un aumento sostenido en los precios de RAM, SSD y GPU durante los últimos meses. Esta presión ya está afectando al equilibrio del mercado de hardware de consumo.

En este contexto, Sony tampoco es ajena al encarecimiento de componentes críticos. Diversos informes apuntaban recientemente a un posible retraso en el lanzamiento de la PS6, que podría desplazarse a 2028 o 2029 en lugar de 2027, debido al incremento en los costes de memoria y otros semiconductores. Aunque ese escenario impactaría en la hoja de ruta a largo plazo, la prioridad inmediata de la compañía sigue centrada en la PS5.

Suministro asegurado para mantener estable el precio de PS5

Durante la última presentación de resultados financieros, la directora financiera Lin Tao confirmó que Sony ha asegurado suficiente suministro de memoria para mantener estable el precio de PS5 durante 2026. Esta afirmación indica que la empresa ha cerrado acuerdos estratégicos con proveedores para mitigar la volatilidad del mercado de DRAM y NAND en el corto plazo.

Además, la compañía seguirá negociando con socios clave para garantizar disponibilidad y estabilidad de costes. En un entorno donde la memoria se ha convertido en uno de los principales factores de presión dentro del sector de consolas, esta planificación resulta determinante para evitar ajustes inmediatos en el precio del hardware.

Monetización de la base instalada como pilar estratégico

Sin embargo, el aumento estructural del coste de la memoria terminará ejerciendo presión sobre los márgenes. Para compensarlo, Sony ha confirmado que priorizará la monetización de su base instalada, es decir, incrementará los ingresos procedentes de los actuales usuarios de PlayStation en lugar de depender exclusivamente de la venta de consolas.

En la práctica, esta estrategia implica reforzar el peso de las ventas digitales, los contenidos descargables, las suscripciones y los servicios en red dentro del modelo de negocio. El objetivo es ampliar el impacto del ecosistema digital y maximizar el valor por usuario a lo largo del ciclo de vida de la PS5.

La compañía señaló que, dada la fase actual del ciclo de consola, puede ajustar con flexibilidad su estrategia de hardware para minimizar el impacto del encarecimiento de la memoria, apoyándose en la expansión de su negocio de software y servicios online.

Posibles efectos para los jugadores

Si Sony ejecuta plenamente esta hoja de ruta, los jugadores podrían notar cambios progresivos en el mercado. Entre los escenarios plausibles se incluyen subidas graduales en el precio de los juegos, menor agresividad en grandes descuentos durante campañas promocionales y revisiones al alza de los planes de PlayStation Plus, especialmente en los niveles Extra y Premium.

Aunque el precio de la PS5 se mantendría estable durante 2026 según lo previsto, el modelo de ingresos tenderá a apoyarse cada vez más en la monetización digital del ecosistema PlayStation. En plena crisis global de memoria, el hardware deja de ser el único eje estratégico, mientras que los servicios recurrentes y el contenido digital ganan aún más peso dentro del negocio de Sony.

Vía: NotebookCheck

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