La actual escasez de DRAM y NAND Flash podría tener consecuencias estructurales en la electrónica de consumo asequible, según ha advertido el director ejecutivo de Phison, Chien Chen Pang, en una entrevista concedida a medios taiwaneses. El ejecutivo habla de un posible “colapso masivo” si la situación de precios y suministro se mantiene hasta 2026.
El problema no se limita a fabricantes de hardware avanzado. Las empresas que diseñan productos de bajo margen que utilizan pequeñas cantidades de memoria DRAM y almacenamiento NAND, como decodificadores de TV, routers Wi-Fi, smart TVs o dispositivos IoT básicos, serían las más vulnerables ante la escalada de costes.
Un ejemplo claro: el eMMC de 8 GB
Uno de los casos citados es el de los chips eMMC de 8 GB, habituales en televisores inteligentes. Su precio habría pasado de aproximadamente 1,5$ a comienzos de 2025 a cerca de 20$ en la actualidad, multiplicando su coste en un plazo muy reducido.
En productos cuyo precio final ronda los 100$, una subida de esta magnitud puede destruir por completo el margen operativo. En el segmento de entrada, el impacto de unos pocos dólares en componentes críticos puede determinar la viabilidad del producto.
Precio y suministro: un doble problema
La cuestión no es únicamente el precio, sino también la disponibilidad real de capacidad productiva. El mercado de memoria se ha convertido en un entorno claramente dominado por los proveedores, donde los grandes fabricantes están aceptando pedidos con años de antelación.
Según las declaraciones recogidas, algunos contratos de suministro se estarían cerrando con hasta tres años de previsión, lo que implica que nuevos pedidos realizados hoy podrían no entregarse hasta el final de la década. Este escenario deja en desventaja a empresas pequeñas y medianas que no pueden comprometer volúmenes ni contratos a largo plazo.
Mientras tanto, los clientes industriales y operadores de centros de datos continúan absorbiendo una parte significativa de la producción global de DRAM y NAND Flash, reduciendo la disponibilidad para el mercado de consumo y tensionando aún más la cadena de suministro.
¿Crisis temporal o cambio estructural?
El propio directivo apunta a que la situación podría moderarse hacia el final de la década si los fabricantes amplían su capacidad de producción de memoria y si se producen cambios geopolíticos relevantes, como el eventual regreso de actores chinos al mercado de DRAM y NAND Flash.
Cabe recordar que Phison es uno de los principales fabricantes de controladores para dispositivos de almacenamiento basados en NAND Flash, presentes en SSD, memorias USB y tarjetas de memoria, lo que le otorga una visión directa sobre la evolución del mercado.
Si la tensión entre oferta y demanda no se corrige, el resultado podría ser una consolidación forzada del sector de electrónica de consumo, con menos competidores y un incremento sostenido de precios en los próximos años.
Vía: TechPowerUp










