Las filtraciones de benchmarks de la serie Galaxy S26 no son nuevas, pero a las puertas del próximo evento Unpacked ha surgido una comparativa especialmente interesante. Un medio griego ha puesto frente a frente al Galaxy S26 Ultra con Snapdragon 8 Elite Gen 5 “for Galaxy” y al Galaxy S26 estándar equipado con Exynos 2600, dejando ver diferencias claras en rendimiento, sobre todo en single-core.
La comparativa procede de TechManiacs, que ha compartido capturas de Geekbench justo antes de la presentación oficial de la nueva generación de Samsung.
El Galaxy S26 Ultra con Snapdragon domina en single-core
Según los datos publicados, el Galaxy S26 Ultra con Snapdragon 8 Elite Gen 5 “for Galaxy” alcanza 3.724 puntos en single-core y 11.237 puntos en multi-core. Estas cifras encajan con otros resultados filtrados previamente, especialmente en rendimiento multinúcleo, donde no se aprecian grandes saltos respecto a registros anteriores.
Donde sí aparece una diferencia más clara es en el single-core, un apartado especialmente sensible a la frecuencia máxima del núcleo principal y a la afinación del silicio en cargas ligeras.
El Exynos 2600 recorta distancias en multi-core
El Galaxy S26 con Exynos 2600 registra 3.197 puntos en single-core y 11.012 puntos en multi-core. La diferencia en rendimiento mononúcleo frente al Snapdragon es evidente, pero en multi-core la brecha se reduce a alrededor de un 2%, una distancia prácticamente marginal en escenarios paralelos.
TechManiacs ha ocultado parte de los detalles técnicos en las capturas, por lo que no queda claro si el Galaxy S26 Ultra probado contaba con 12 GB o 16 GB de RAM. En cualquier caso, los modelos no Ultra de la gama están previstos con un máximo de 12 GB, por lo que la comparativa sigue siendo representativa a nivel de CPU.
La frecuencia del núcleo principal marca la diferencia
Uno de los factores clave detrás de la ventaja del Snapdragon es su overclock específico “for Galaxy”. En esta variante, el núcleo Prime del Snapdragon 8 Elite Gen 5 alcanza 4,74 GHz, frente a los 4,61 GHz de la versión estándar que montan otros fabricantes, como OnePlus.
En comparación, el Exynos 2600 equipa un núcleo ARM C1-Ultra con una frecuencia máxima de 3,80 GHz. Esta diferencia explica en gran medida el mejor rendimiento single-core del chip de Qualcomm, especialmente en tareas que dependen de picos de frecuencia y latencias reducidas.
Arquitectura y proceso de fabricación como contrapeso
Aunque el Exynos 2600 queda por detrás en single-core, su configuración deca-core y el uso del proceso de 2 nm GAA podrían jugar a su favor en cargas sostenidas y escenarios altamente paralelos. El estrecho margen en multi-core sugiere que Samsung ha logrado compensar las menores frecuencias pico con una arquitectura eficiente y un nodo avanzado.
Este equilibrio podría traducirse en mejor eficiencia energética o comportamientos más estables bajo carga prolongada, aunque eso solo podrá confirmarse con pruebas finales y análisis térmicos completos.
Resultados preliminares, aún no definitivos
Como ocurre con cualquier información previa al lanzamiento, estos benchmarks deben interpretarse con cautela. Las unidades probadas podrían no reflejar el rendimiento final, y factores como el software, la gestión térmica o las frecuencias definitivas todavía pueden variar antes del anuncio oficial.
Aun así, los datos apuntan a un escenario ya conocido: Snapdragon lidera en single-core, mientras que Exynos se mantiene competitivo en multi-core, dejando la elección final en manos de otros factores como eficiencia, consumo y rendimiento sostenido.
Vía: NotebookCheck












