EE. UU. y Taiwán pactan un nuevo marco comercial para reforzar la cadena de suministro de semiconductores

EE. UU. y Taiwán pactan un nuevo marco comercial para reforzar la cadena de suministro de semiconductores

Estados Unidos y Taiwán han alcanzado un acuerdo comercial de amplio alcance que busca reforzar la expansión de la cadena de suministro de semiconductores en suelo estadounidense, en un movimiento que podría reducir de forma significativa los costes de inversión para los principales fabricantes taiwaneses. El nuevo marco bilateral llega en un momento clave, marcado por la reconfiguración global del sector de semiconductores y la necesidad de diversificar la producción avanzada fuera de Asia.

Según informan varios medios taiwaneses, el acuerdo contempla medidas específicas para suavizar el impacto de los aranceles asociados a la Sección 232 y a futuras políticas comerciales, un punto que había generado incertidumbre entre los grandes proveedores de chips. La nueva hoja de ruta pretende ofrecer estabilidad regulatoria, apoyo institucional y un entorno más predecible para acelerar nuevas inversiones industriales.

Apoyo directo a proveedores taiwaneses y alivio arancelario

Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es que las autoridades estadounidenses se comprometen a facilitar recursos clave como suelo industrial, suministro de agua, electricidad e infraestructuras críticas a los proveedores taiwaneses que amplíen su presencia en el país. Además, se abre la puerta a exenciones arancelarias selectivas, lo que permitiría abaratar los costes de construcción y expansión de fábricas de obleas avanzadas.

Este punto resulta especialmente relevante para TSMC, cuyos planes de crecimiento en Estados Unidos se habían visto condicionados por la volatilidad política y comercial derivada de anteriores declaraciones y medidas impulsadas durante la administración de Donald Trump. Con el nuevo marco, el escenario pasa a ser mucho más favorable para inversiones a largo plazo, tanto en capacidad productiva como en tecnologías punteras.

Inversiones récord y expansión tecnológica en Arizona

En este contexto, TSMC ha reafirmado su compromiso con una inversión total de 250.000 millones de dólares en Estados Unidos, centrada principalmente en Arizona. El plan incluye nuevas fábricas de nodos avanzados, capacidades de encapsulado avanzado y servicios de I+D, con el objetivo de reforzar la resiliencia de la cadena de suministro estadounidense frente a futuras disrupciones geopolíticas.

La decisión se apoya en un factor clave: la demanda creciente de nodos avanzados para IA, HPC y centros de datos, un segmento donde los márgenes, la eficiencia y los rendimientos de fabricación son determinantes. Analistas del sector apuntan a que los rendimientos del nodo de 2 nm de TSMC ya superan el 60%, una cifra que refuerza la confianza en la viabilidad industrial de estas nuevas inversiones.

La cadena de suministro como activo estratégico para la IA

Más allá de TSMC, el acuerdo beneficia a otros actores clave del ecosistema taiwanés, como Foxconn y Quanta, compañías que han sido pilares fundamentales en el crecimiento del sector de IA durante los últimos años. Para firmas como NVIDIA, estos proveedores son considerados activos estratégicos insustituibles dentro de la cadena de valor.

Desde esta perspectiva, la administración estadounidense ha asumido que fomentar la diversificación geográfica y tecnológica no es solo una cuestión industrial, sino también una prioridad económica y de seguridad nacional. El nuevo acuerdo con Taiwán marca así un punto de inflexión en la política de semiconductores de EE. UU., alineando intereses públicos y privados en un momento crítico para el futuro del sector.

Vía: Wccftech

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