Samsung ha confirmado de forma indirecta uno de los aspectos técnicos más relevantes del Exynos 2600, el SoC que debutará junto a la serie Galaxy S26 el próximo 25 de febrero. Tras varias filtraciones previas que lo situaban compitiendo de tú a tú con el Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, ahora Arm confirma oficialmente que el chip será compatible con SME2 (Scalable Matrix Extensions 2), una extensión clave para acelerar cargas de IA directamente en la CPU.
Según Arm, la integración de SME2 permitiría mejoras de hasta un 70% en tareas de IA, especialmente en aplicaciones como detección de objetos, inferencia en tiempo real y procesos interactivos de baja latencia. Un dato que refuerza la estrategia de IA en el dispositivo que Samsung quiere consolidar con su próxima generación de gama alta.
Arquitectura Lumex C1 y una CPU pensada para IA en tiempo real
La confirmación del soporte SME2 llega tras la presentación por parte de Arm de sus nuevos núcleos Lumex C1, que incluyen variantes C1-Ultra, C1-Premium, C1-Pro y C1-Nano. Todo apunta a que el Exynos 2600 utilizará una combinación de estos núcleos, alineada con los datos que han ido apareciendo en distintas bases de benchmarks.
Hasta la fecha, varias entradas en Geekbench señalan una CPU de 10 núcleos, que previsiblemente estaría compuesta por un núcleo C1-Ultra, tres C1-Premium y seis C1-Nano, siguiendo el patrón habitual de Samsung en generaciones anteriores. Esta configuración buscaría equilibrar rendimiento sostenido, eficiencia energética y capacidad de inferencia en IA, sin comprometer el margen térmico del SoC.
SME2 como pieza clave para reducir latencia y dependencia de aceleradores
Arm ha reforzado esta interpretación a través de declaraciones técnicas de Stefan Rosinger, donde se subraya que el Exynos 2600 está diseñado para ejecutar cargas de IA directamente en la CPU, reduciendo la necesidad de derivar tareas a aceleradores dedicados. Este enfoque permite menor latencia, mejor respuesta en escenarios interactivos y un comportamiento más consistente en IA en tiempo real.
El matiz importante es que Arm menciona explícitamente los núcleos C1-Ultra y C1-Pro, sin referencia directa a los C1-Premium. Esto abre la puerta a una posible configuración alternativa, centrada en núcleos de alto rendimiento y eficiencia para IA, algo que tendría sentido si Samsung decide contener el consumo y la temperatura del chip en escenarios sostenidos.
El Exynos 2600, una prueba decisiva para Samsung Foundry
Más allá del rendimiento puro, el éxito del Exynos 2600 tiene una lectura estratégica clara. Este SoC será uno de los grandes exponentes del nodo SF2, clave para el futuro de Samsung Foundry. Un buen resultado en rendimiento, eficiencia e IA sería fundamental para recuperar credibilidad frente a competidores y atraer a clientes externos.
Entre ellos, nombres tan relevantes como Qualcomm o NVIDIA, cuya confianza en los nodos avanzados de Samsung sigue siendo un factor crítico para el futuro de la fundición. En ese contexto, el Exynos 2600 no es solo un chip para la serie Galaxy S26, sino una pieza clave en la estrategia industrial de Samsung para los próximos años.
Vía: NotebookCheck










