El sector de semiconductores vive un momento de máxima tensión competitiva, impulsado por la demanda de IA, centros de datos y computación de alto rendimiento. En este contexto, Rapidus está decidida a jugar un papel protagonista, con un ambicioso plan para llevar su proceso de 2 nm a producción a gran escala antes de que termine la década.
Según los últimos informes, Rapidus prevé iniciar la producción plena en 2028, con el objetivo de alcanzar una capacidad de hasta 60.000 obleas por mes, una cifra que situaría a la compañía como el proyecto de fabricación de silicio más ambicioso de Japón hasta la fecha. El plan contempla un crecimiento progresivo, comenzando con unas 6.000 obleas mensuales en 2027 y multiplicando esa cifra por cuatro al año siguiente.
El nodo 2HP y la estrategia tecnológica de Rapidus
El proceso de 2 nm de Rapidus, denominado 2HP, sigue rodeado de un notable hermetismo técnico. No obstante, informaciones previas apuntan a una densidad lógica de 237,31 MTr/mm², un valor alineado con el N2 de TSMC, lo que situaría al nodo japonés en la primera división tecnológica del sector.
Uno de los movimientos más relevantes de la compañía ha sido el anuncio de que los kits PDK estarán disponibles para los clientes este mismo año, un paso clave para atraer a diseñadores de chips y acelerar el ecosistema alrededor del nuevo nodo. Con ello, Rapidus busca reducir barreras de entrada y ganar tracción comercial antes del arranque de la producción a gran escala.
Producción de obleas y enfoque de fabricación diferenciador
A diferencia de otras fundiciones, Rapidus planea apoyarse en un modelo de procesado front-end por oblea individual, una estrategia poco habitual en nodos avanzados. Este enfoque permite ajustar y optimizar procesos en volúmenes reducidos, para posteriormente escalar las mejoras una vez estabilizado el rendimiento.
La compañía confía en que esta metodología facilite una transición más controlada hacia la fabricación en alto volumen, un aspecto crítico cuando se habla de 2 nm, donde cualquier desviación en el proceso puede tener un impacto significativo en costes y rendimiento. La gran incógnita, como siempre, será el comportamiento real en fabricación de alto volumen, el verdadero examen para cualquier fundición avanzada.
TSMC y el contexto competitivo en Japón
El movimiento de Rapidus no se produce en el vacío. TSMC también ha reforzado su presencia en Japón, anunciando recientemente la ampliación de su complejo de Kumamoto y el salto a 3 nm con la construcción de una segunda fábrica en la región.
Aunque esta expansión responde principalmente a la demanda global, añade presión competitiva sobre Rapidus, especialmente en términos de escala industrial y experiencia en nodos avanzados. Aun así, la apuesta japonesa por recuperar peso estratégico en el sector de semiconductores es clara, y Rapidus se perfila como el principal vector de esa ambición nacional de cara a la segunda mitad de la década.
Vía: Wccftech










