MSI ha incorporado a su catálogo la MEG X870E GODLIKE MAX, una revisión directa del modelo original que no cambia la arquitectura base, pero sí introduce dos ajustes técnicos con impacto real: un chip BIOS de 64 MB y un generador de reloj externo OC Engine. No hay rediseño estético ni cambio de posicionamiento; el enfoque está en ampliar margen técnico dentro del mismo esquema de placa extrema para Socket AM5.
La ampliación del firmware no es un detalle menor. En plataformas actuales, la BIOS debe integrar nuevos microcódigos de CPU, mejoras de entrenamiento de memoria DDR5, parches de seguridad y funciones adicionales en el entorno UEFI. Contar con 64 MB de ROM permite mantener compatibilidad amplia y evitar recortes funcionales con el paso del tiempo, algo especialmente relevante en placas pensadas para varias generaciones de CPU Ryzen.
OC Engine externo y control más preciso del BCLK
El segundo cambio relevante es la inclusión de un generador de reloj externo, una solución asociada tradicionalmente a placas orientadas a overclock avanzado. Este componente permite un control más granular del BCLK y un ajuste más fino de dominios de frecuencia, especialmente útil para quienes buscan configuraciones manuales más allá de perfiles automáticos.
Aunque muchos usuarios optan por ajustes vía PBO, una placa de la categoría GODLIKE apunta a escenarios donde se prioriza el control manual completo, la experimentación con frecuencias base y la estabilidad en configuraciones fuera de especificación estándar.
Base eléctrica y expansión sin cambios
A nivel estructural, la MEG X870E GODLIKE MAX mantiene el mismo núcleo técnico que la versión previa. MSI especifica un PCB de 10 capas con cobre de 2 oz y un sistema de alimentación 24+2+1 fases, pensado para soportar cargas sostenidas en procesadores de gama alta.
La expansión continúa siendo agresiva, con dos ranuras PCIe 5.0, cinco M.2 integrados y compatibilidad con dos unidades adicionales mediante la tarjeta M.2 XPANDER-Z SLIDER GEN5. Este planteamiento encaja con configuraciones que combinan GPU de última generación y múltiples SSD PCIe 5.0 sin cuellos de botella en almacenamiento.
Conectividad de gama extrema
En el apartado trasero se mantienen dos puertos USB4, junto a red cableada dual 10GbE y 5GbE RJ45. También continúa presente la pantalla LCD de 3,99 pulgadas, que permite monitorizar parámetros del sistema sin depender del software del sistema operativo.
En conjunto, la GODLIKE MAX no redefine la plataforma X870E, pero sí refuerza dos áreas concretas: capacidad de firmware a largo plazo y herramientas avanzadas de overclocking. Es una actualización técnica dirigida a usuarios que priorizan margen y flexibilidad sobre cambios superficiales.
Vía: Guru3D











