Apple estaría utilizando su enorme peso en la cadena de suministro para contener los costes clave de la próxima generación de iPhone. Según un nuevo análisis de la cadena de suministro, la compañía pretende que las versiones base de almacenamiento del iPhone 18 mantengan precios de salida similares a los de la actual gama iPhone 17, a pesar del contexto de encarecimiento en memoria y procesos avanzados de fabricación.
La estrategia no es nueva, pero sí cada vez más compleja. El mercado de DRAM atraviesa una etapa de oferta ajustada, y los nodos de fabricación más avanzados empiezan a disparar los costes de silicio. Aun así, Apple parece decidida a evitar una subida directa de precios en sus modelos más rentables.
Control de costes para proteger el precio de salida
A finales de enero, el analista Ming-Chi Kuo ya adelantó que Apple estaba trabajando intensamente para frenar posibles incrementos de precio en la familia iPhone 18. Según sus estimaciones, la compañía incluso habría desplazado a directivos durante largas estancias para cerrar acuerdos con proveedores de memoria como Samsung y SK hynix.
Kuo también señaló un cambio relevante en el modelo de suministro: Apple ya no puede asegurar contratos de DRAM a seis meses, pasando a revisiones de precios trimestrales, lo que introduce más volatilidad. En ese contexto, el analista sugería que la firma podía sacrificar parte de sus márgenes para mantener precios competitivos y reforzar su cuota de mercado.
Jeff Pu refuerza el escenario de precios estables
Ahora, un nuevo chequeo de la cadena de suministro realizado por Jeff Pu, analista de GF Securities, apunta en la misma dirección. Pu afirma que Apple ya ha puesto en marcha medidas concretas de control de costes, con el objetivo de evitar una subida de precios en la gama iPhone 18.
Según este análisis, la meta de Apple sería mantener los precios iniciales del iPhone 18 Pro y Pro Max “sin cambios o en un nivel muy similar” a los de sus equivalentes de la generación actual. De cumplirse este escenario, el iPhone 18 Pro arrancaría en 1.099$ (~924€), mientras que el iPhone 18 Pro Max lo haría en 1.199$ (~1.008€).
Un lanzamiento escalonado para aliviar presiones
Apple también estaría ajustando su calendario de lanzamientos para mitigar el impacto de los costes. La compañía repetiría una estrategia ya conocida, dividiendo la llegada al mercado del iPhone 18. Los modelos Pro y Pro Max debutarían en otoño, mientras que las versiones de mayor volumen, como el iPhone 18 estándar y el iPhone 18e, se reservarían para la primavera de 2027.
Este enfoque permitiría a Apple repartir la presión sobre la cadena de suministro, especialmente en un momento en el que la DRAM sigue tensionada y el futuro chip A20, fabricado en un nodo de 2 nm, apunta a ser sensiblemente más caro que sus predecesores.
Mantener precios, incluso a costa del margen
El mensaje que se desprende de estos informes es claro: Apple parece dispuesta a priorizar estabilidad de precios frente a una expansión inmediata de márgenes. En un mercado cada vez más competitivo y sensible al precio, mantener el coste de entrada del iPhone 18 Pro podría ser clave para sostener la demanda, incluso si eso implica absorber parte del aumento de costes internos.
Habrá que esperar a la presentación oficial para confirmar si esta estrategia se materializa, pero los movimientos en la cadena de suministro sugieren que Apple está haciendo todo lo posible para que el iPhone 18 no sea más caro que su predecesor, al menos en sus configuraciones base.
Vía: Wccftech










