TSMC esquiva los aranceles a los chips y se perfila como gran beneficiada del nuevo plan industrial de EE. UU.

TSMC esquiva los aranceles a los chips y se perfila como gran beneficiada del nuevo plan industrial de EE. UU.

La amenaza de aranceles masivos a los chips fabricados fuera de Estados Unidos parece perder fuerza en el caso de TSMC. Según información publicada por Financial Times, la administración estadounidense estaría preparando un esquema de exenciones que permitiría al gigante taiwanés evitar los nuevos gravámenes, siempre que sus compromisos de inversión y capacidad productiva en suelo estadounidense sigan creciendo.

Durante meses, el sector ha convivido con la posibilidad de aranceles de hasta el 100% sobre semiconductores, una medida que habría tenido consecuencias directas sobre la cadena global de IA, afectando tanto a hiperescaladores como a clientes fabless. En ese contexto, TSMC era uno de los actores más expuestos, dada su posición central en la fabricación de chips avanzados.

Un sistema de exenciones ligado a inversión y capacidad

El esquema que se estaría valorando introduce un matiz clave: las exenciones no se aplicarían por cliente, sino en función de la capacidad productiva comprometida en EE. UU.. Es decir, las empresas taiwanesas que inviertan en el país quedarían exentas de los aranceles de forma proporcional a su despliegue industrial, lo que impide seleccionar arbitrariamente qué clientes se benefician y cuáles no.

“Las compañías taiwanesas que inviertan en Estados Unidos quedarán exentas de los próximos aranceles en proporción a su capacidad planificada en el país”, según recoge el informe.

Este enfoque refuerza la idea de que el objetivo no es penalizar a TSMC, sino acelerar la construcción de fábricas avanzadas en territorio estadounidense sin romper el delicado equilibrio de la cadena de suministro global.

Producción ampliada y fábricas sin aranceles

Otro detalle relevante del plan es que los beneficiarios podrían incrementar hasta 2,5 veces la capacidad prevista de nuevas instalaciones sin estar sujetos a aranceles, una señal clara de que Washington busca un despliegue mucho más agresivo de fabs dentro de sus fronteras.

Aunque los detalles aún son poco transparentes, no está claro si existirán límites de volumen, restricciones temporales o un número máximo de clientes cubiertos por la exención. Tampoco se ha especificado con precisión cómo se medirá esa proporcionalidad, lo que deja margen a interpretaciones y ajustes futuros.

TSMC, pieza estratégica para EE. UU.

El trasfondo político es evidente. La administración estadounidense reconoce que TSMC es insustituible a corto y medio plazo, especialmente en nodos avanzados clave para IA, centros de datos y aceleradores de alto rendimiento. De ahí que, además de evitar aranceles, el gobierno pueda ofrecer incentivos adicionales, como exenciones fiscales o facilidades regulatorias.

Este giro llega, además, en un momento delicado para Taiwán. Desde la isla se ha señalado recientemente que trasladar el 40% de la fabricación de chips a EE. UU. es “simplemente imposible”, citando complejidades logísticas, limitaciones de talento y la política N-2, que prioriza mantener los nodos más avanzados en territorio nacional.

Un compromiso creciente con EE. UU.

A pesar de esas limitaciones, TSMC ha reforzado notablemente su apuesta por Estados Unidos en los últimos meses. Su hoja de ruta ya incluye fábricas de chips, instalaciones de encapsulado avanzado y un centro de I+D, ampliando su presencia más allá de la mera producción.

Lo que todavía no está claro es si este esquema de exenciones se extenderá a otros actores taiwaneses de la cadena de suministro, como Foxconn o Quanta, ni hasta qué punto los aranceles estarán realmente orientados a productos finales enviados desde EE. UU. a China, como sugieren algunas filtraciones.

Un respiro para la cadena global de IA

Si se confirma este plan, TSMC saldría claramente reforzada, evitando un golpe arancelario que habría tenido efectos en cascada sobre precios, disponibilidad y planificación de chips avanzados. Más allá del impacto directo en la compañía, el movimiento ofrece un respiro a toda la cadena de IA, que depende de la estabilidad y previsibilidad del mayor fabricante de semiconductores del mundo.

Vía: Wccftech

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