La tecnología de baterías para vehículos eléctricos da un giro relevante con el anuncio conjunto de CATL y Changan, que han confirmado el primer turismo eléctrico del mundo con batería de sodio-ion listo para producción en masa. El protagonista es el Changan Nevo A06, una berlina que ha superado con éxito pruebas de rendimiento invernal en condiciones árticas, marcando un hito para esta química alternativa al litio.
Funcionamiento garantizado en frío extremo
El anuncio llega después de que el Nevo A06 demostrase su capacidad para cargar con normalidad a -30°C y seguir operando a -50°C, cifras muy por encima de lo habitual incluso para baterías LFP bien optimizadas. Este comportamiento confirma una de las grandes promesas de las baterías de sodio: un rendimiento muy superior en climas fríos, sin necesidad de sistemas complejos de precalentamiento ni packs sobredimensionados.
Naxtra, la primera batería de sodio homologada para turismos
El modelo equipa la batería Naxtra, desarrollada por CATL, que se convierte en la primera batería de sodio-ion certificada para vehículos de pasajeros en términos de seguridad y prestaciones. El interés por esta tecnología ha resurgido con fuerza tras el encarecimiento del carbonato de litio, devolviendo al sodio su atractivo como alternativa más económica frente a químicas como LFP en vehículos de gran volumen.
En términos de densidad energética y autonomía, Naxtra se sitúa en niveles comparables a LFP, pero añade ventajas claras. A -30°C, es capaz de entregar hasta tres veces más potencia que una batería LFP equivalente y conserva el 90% de su capacidad a -40°C, lo que la convierte en una solución especialmente adecuada para regiones con inviernos severos.
Seguridad como punto fuerte
Otro de los pilares de la batería de sodio es su perfil de seguridad. Al no emplear electrolitos de litio inflamables, el riesgo de fugas térmicas se reduce de forma significativa. CATL ha sometido la batería Naxtra a pruebas extremas, incluyendo impactos, perforaciones, calentamiento intensivo e incluso cortes físicos, manteniendo la descarga estable incluso tras daños estructurales severos.
Este enfoque refuerza uno de los grandes argumentos de las baterías de sodio: menor riesgo de combustión espontánea y mayor tolerancia a condiciones adversas, tanto térmicas como mecánicas.
Capacidad inicial y planes de futuro
La versión actual del Nevo A06 equipa un pack de 45 kWh, una cifra modesta pero coherente con el posicionamiento inicial de la tecnología. CATL ya ha adelantado que está trabajando en baterías de sodio con autonomías cercanas a los 300 millas (unos 480 km) para Changan y otros fabricantes, ahora que esta química comienza a entrar en fase de adopción comercial.
Un paso estratégico frente al litio
La llegada del primer turismo eléctrico con batería de sodio marca un punto de inflexión en el sector. Más allá de la autonomía pura, CATL y Changan ponen sobre la mesa una solución más estable en frío, más segura y menos dependiente del mercado del litio, un factor clave en un contexto de costes al alza y volatilidad de materias primas.
Si la tecnología escala como prometen sus impulsores, el sodio podría convertirse en una alternativa real para el mercado generalista, especialmente en regiones frías y en segmentos donde el precio final sigue siendo el factor decisivo.
Vía: NotebookCheck











