LG abandona el 8K y confirma el repliegue de la industria hacia el 4K

LG parece haber dado por cerrada su etapa en el mercado de televisores 8K, sumándose a una tendencia cada vez más clara dentro del sector. Según un informe de FlatpanelsHD, la compañía ya no ofrece modelos 8K ni basados en LCD/mini-LED ni en OLED, lo que en la práctica supone el fin de su catálogo 8K para consumo.

Uno de los indicios más claros es la descontinuación del LG QNED99T, un televisor 8K mini-LED presentado en 2024 y que, según las fuentes citadas, habría dejado de producirse a comienzos de este año. A día de hoy no existiría un sucesor planificado, lo que implicaría que LG también ha abandonado el 8K en su línea LCD, eliminando la última alternativa para quienes no apostaban por OLED.

Pausa indefinida en los paneles OLED 8K

En el ámbito del OLED, el freno llega desde la cadena de suministro. LG Display habría detenido la producción de paneles OLED 8K, aunque la compañía habla de una pausa indefinida y no de un cierre definitivo. En la práctica, esta formulación suele responder a problemas de volumen y rentabilidad, dejando la puerta abierta a un eventual regreso solo si el mercado cambia de forma significativa.

Mientras tanto, el OLED 4K sigue siendo el producto de alto volumen, con mejores rendimientos, costes más controlados y una demanda sólida. Mantener una línea 8K activa con baja adopción, rendimientos más ajustados y precios elevados carece de atractivo industrial en el contexto actual.

El 8K sigue sin encontrar su sitio

El repliegue de LG vuelve a poner de relieve los problemas estructurales del 8K. Los televisores 8K suelen ser sensiblemente más caros que sus equivalentes 4K, mientras que el contenido nativo 8K continúa siendo escaso, complejo de producir y difícil de distribuir. En la práctica, la mayoría de usos dependen del reescalado desde 4K o resoluciones inferiores, lo que diluye la ventaja real del panel.

Aunque los algoritmos de escalado han avanzado de forma notable, el beneficio visual del 8K no siempre es evidente fuera de demostraciones controladas. A distancias de visionado habituales y con tamaños de pantalla comunes, muchos usuarios perciben diferencias mínimas frente a un buen televisor 4K de gama alta.

Una retirada que no es aislada

El movimiento de LG encaja con decisiones previas de otros grandes fabricantes. Sony y TCL ya habían reducido o eliminado sus modelos 8K en 2025 y 2023, respectivamente. En paralelo, el sector observa también el silencio de Samsung, que según consultas recogidas por medios europeos no presentó nuevos televisores 8K este año y evitó dar protagonismo a esta resolución en ferias recientes.

Todo ello apunta a una reorientación clara del mercado: en lugar de empujar el 8K hacia el gran público, los fabricantes están priorizando mejoras tangibles en 4K, como HDR más avanzado, mayores tasas de refresco, mejor procesamiento de imagen y eficiencia energética. Al menos por ahora, el 8K parece quedar relegado a un nicho tecnológico sin tracción suficiente para justificar su continuidad comercial.

Vía: Guru3D

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