Un nuevo rumor procedente de China asegura que NVIDIA habría cerrado ya su guía interna de suministro de GeForce para el primer trimestre de 2026, con una estrategia marcada por el encarecimiento de la memoria gráfica. Según esta información, la compañía apostaría por impulsar el volumen de modelos con 8 GB de VRAM, mientras que las variantes con mayor capacidad de memoria quedarían relegadas a una disponibilidad limitada.
La información se atribuye al filtrador BoBantang y está siendo replicada por varios medios especializados, aunque no existe confirmación oficial, por lo que conviene tratarla con la cautela habitual en este tipo de filtraciones.
Un reparto de suministro dominado por modelos de 8 GB
El núcleo del informe describe un mix de suministro muy concreto. Según la filtración, la GeForce RTX 5060 Ti de 8 GB se convertiría en el modelo principal del canal, seguida por la RTX 5060 de 8 GB y, en tercer lugar, la RTX 5070. En conjunto, estos tres modelos representarían alrededor del 75% del volumen total previsto para el trimestre.
El 25% restante se repartiría entre el resto de la gama en función de la demanda en tiempo real y de las necesidades de inventario regionales, lo que implicaría un flujo mucho más irregular para los modelos fuera de ese trío principal. De confirmarse, este reparto marcaría de forma clara qué GPUs se reponen de manera constante y cuáles pasarían a llegar en oleadas puntuales.
Menor peso para las configuraciones con más VRAM
El informe también refuerza rumores anteriores sobre la pérdida de prioridad de las configuraciones con 16 GB o más. En conversaciones previas ya se apuntaba a una despriorización de la RTX 5060 Ti de 16 GB y de la RTX 5070 Ti, y ahora el relato se amplía a una estrategia más general: las GPUs con mayor VRAM no serían clave en el plan de canal para Q1 2026.
El detalle más llamativo es que incluso la RTX 5080 podría ver su asignación limitada, algo que contrasta con la idea previa de que NVIDIA podría redirigir suministro hacia modelos de mayor margen. El rumor sugiere que la presión en costes y disponibilidad de memoria sería lo bastante intensa como para afectar a toda la pila de producto, no solo a las gamas más asequibles.
Lectura de mercado: memoria cara, oferta más predecible
Desde un punto de vista de mercado, este escenario encaja con lo que suele ocurrir cuando la memoria se convierte en el cuello de botella. Los fabricantes tienden a estandarizar configuraciones más fáciles de producir, con menor coste por unidad, para proteger un volumen de salida estable. En paralelo, las tarjetas con más VRAM se vuelven más difíciles de planificar y de mantener en inventario continuo.
Si distribuidores y ensambladores dan credibilidad a este planteamiento, podrían ajustar sus estrategias comerciales, priorizando preconfigurados, promociones y reposiciones alrededor de los modelos de 8 GB, que serían los que llegarían con mayor regularidad al canal.
Qué podría significar para el usuario en Q1 2026
Para el comprador final, el impacto no se traduciría necesariamente en cancelaciones visibles, sino en un sesgo claro de disponibilidad. Las GPUs de 8 GB serían previsiblemente las más fáciles de encontrar, mientras que las opciones con más VRAM podrían convertirse en productos de disponibilidad intermitente, con stock variable semana a semana.
Si este rumor acaba materializándose, el escaparate GeForce de comienzos de 2026 estaría definido menos por la gama teórica anunciada y más por lo que NVIDIA y sus socios puedan fabricar de forma consistente bajo un escenario de memoria GDDR ajustada y cara.
Vía: Guru3D










