El negocio de fundición de Samsung vuelve a situarse en una encrucijada estratégica de cara al lanzamiento del Galaxy S27. La compañía preferiría, como en anteriores generaciones, apostar de forma mayoritaria por Exynos, reduciendo costes internos y maximizando el uso de su propia capacidad de fabricación. Sin embargo, nuevos rumores apuntan a un escenario alternativo en el que Qualcomm podría convertirse en un cliente clave del nodo 2 nm GAA de Samsung.
Según información procedente de la cadena de suministro, Samsung estaría negociando con Qualcomm la fabricación de una versión personalizada del Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro, utilizando su proceso GAA de 2 nm. De confirmarse, este movimiento permitiría a Samsung reforzar su división de foundry, aunque con implicaciones directas para la adopción de Exynos en su gama alta.
El interés de Qualcomm por el 2 nm GAA de Samsung
No sería la primera vez que Qualcomm valora una estrategia de doble fundición. Informes anteriores ya señalaban que el diseño del Snapdragon 8 Elite Gen 5 había sido completado para el nodo 2 nm GAA de Samsung, aunque finalmente no se materializó su producción en volumen.
Ahora, el conocido filtrador Digital Chat Station afirma que el Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro podría ser un chip ajustado específicamente para Samsung, fabricado en su proceso de 2 nm GAA. Este interés coincide con datos que sitúan los rendimientos del nodo SF2P en torno al 50%, una cifra aún lejana a la madurez de TSMC, pero suficiente para atraer pedidos selectivos.
La presión sobre TSMC también juega a favor de Samsung, ya que la fundición taiwanesa afronta una demanda muy elevada de obleas de 2 nm, lo que abre oportunidades para alternativas viables en diseños concretos.
Un Snapdragon personalizado para el Galaxy S27
En caso de concretarse, el Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro fabricado por Samsung no introduciría cambios estructurales profundos respecto al modelo estándar. Las diferencias se limitarían previsiblemente a ligeros aumentos de frecuencia en CPU y GPU, sin modificaciones exclusivas de arquitectura o bloques funcionales.
Este enfoque permitiría a Samsung ofrecer un chip diferenciador en algunos mercados del Galaxy S27, al tiempo que incrementa la facturación de su negocio de fundición. Sin embargo, esta estrategia no está exenta de riesgos internos.
Impacto directo sobre Exynos
Una mayor presencia de Qualcomm en la gama Galaxy supondría un freno a la adopción de Exynos, justo cuando la división ha comenzado a recuperar confianza con el Exynos 2600. El uso de un Snapdragon personalizado podría relegar a Exynos a un papel secundario, algo difícil de justificar tras la fuerte inversión realizada en CPU y GPU propias.
En este contexto, varios analistas recuerdan que Samsung no habría apostado tan fuerte por su división interna -incluida la incorporación de perfiles como el exvicepresidente de AMD John Rayfield– si Exynos estuviera destinado a convertirse en una solución marginal dentro de su catálogo.
Un escenario dividido entre Samsung y TSMC
A falta de confirmación oficial, el escenario más plausible apunta a una estrategia mixta. Samsung podría fabricar el Snapdragon 8 Elite Gen 6 estándar en su nodo 2 nm GAA, mientras que el Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro mantendría la producción en TSMC, donde los rendimientos y la eficiencia energética siguen siendo una referencia.
Por ahora, todo apunta a un rumor de cadena de suministro, por lo que conviene tratar esta información con cautela. Aun así, la posibilidad de que Samsung asegure pedidos de Qualcomm en 2 nm refuerza la idea de que el mercado de fundición de semiconductores está entrando en una fase de competencia más abierta, con consecuencias directas para Galaxy S27, Exynos y el equilibrio entre los grandes fabricantes de chips.
Vía: Wccftech











