Apple vuelve a situarse en el centro del debate del sector de semiconductores ante el aumento sostenido de los precios de DRAM y NAND, un contexto que ha reabierto la pregunta clave sobre si la futura serie iPhone 18 llegará al mercado con precios más altos a finales de este año. La presión no procede solo del encarecimiento del silicio, sino también de un cambio relevante en la forma de negociar los contratos de memoria.
Según distintos informes recientes, la compañía solo habría asegurado acuerdos de suministro a largo plazo (LTA) de DRAM para la primera mitad de 2026, lo que obliga a revisar precios con mayor frecuencia. Este escenario afecta de forma directa a los modelos con mayor capacidad de almacenamiento, tradicionalmente más sensibles a las variaciones de costes en memoria.
La negociación de DRAM pasa a ser trimestral
El analista Ming-Chi Kuo, de TF International Securities, ha aportado nuevos detalles sobre este cambio estructural. Apple ya no estaría negociando los precios de DRAM cada seis meses, sino de forma trimestral, lo que introduce una mayor volatilidad en los costes asociados a cada unidad fabricada.
Este ajuste estaría directamente relacionado con la tensión del mercado y con las negociaciones mantenidas con proveedores clave como Samsung y SK hynix, dos actores fundamentales en el suministro de memoria LPDDR5X para smartphones de gama alta. En paralelo, el incremento del precio de la NAND flash sería algo más moderado, aunque insuficiente para compensar la presión ejercida por la DRAM.
Absorber costes como estrategia competitiva
En este contexto, Kuo apunta a un escenario que considera el más favorable para Apple: no trasladar el aumento de costes al precio final del iPhone 18. La compañía podría absorber el encarecimiento de la memoria, una estrategia poco habitual en el sector, pero viable gracias al peso creciente de su división de Servicios, que sigue generando ingresos recurrentes y estables trimestre tras trimestre.
Mantener precios permitiría a Apple reforzar su cuota de mercado, especialmente si otros fabricantes optan por subir tarifas para proteger márgenes. Desde el punto de vista comercial, sería además una baza clara de marketing en un contexto donde ninguna otra marca parece dispuesta a asumir el sobrecoste de la DRAM.
A few quick thoughts on Apple/iPhone memory price hikes:
1. The 1Q26 LPDDR price hikes mentioned in the news are pretty close to what I’ve heard. NAND flash increases, however, are a bit lower.
2. iPhone memory pricing is now negotiated quarterly instead of every six months, so…
— 郭明錤 (Ming-Chi Kuo) (@mingchikuo) January 27, 2026
El impacto real de la subida de memoria
Las cifras ilustran bien la magnitud del problema. Apple estaría pagando actualmente 70$ (~58€) por 12 GB de memoria LPDDR5X, lo que supone un incremento del 230% respecto a lo que abonaba a su cadena de suministro a comienzos de 2025. Una diferencia significativa que, de trasladarse al consumidor, podría tensionar aún más el segmento premium.
Esta misma lógica podría extenderse a la línea Mac, donde la memoria también juega un papel clave en el posicionamiento de precio. Si Apple decide mantener su política de absorción de costes, tendría margen para erosionar cuota a sus competidores directos en portátiles, en un momento especialmente delicado para el mercado del PC.
A la espera de confirmación oficial, el iPhone 18 se perfila así como un termómetro clave para medir hasta qué punto Apple está dispuesta a sacrificar margen a corto plazo a cambio de fortaleza estratégica en un mercado marcado por la volatilidad del precio de la memoria.
Vía: Wccftech










