La Bigme B10 es una tablet equipada con pantalla e-ink a color que busca abrirse hueco como alternativa ligera a los portátiles tradicionales, especialmente en entornos de lectura, escritura y productividad. El dispositivo ya se encuentra disponible para reserva con un precio aproximado de 594$ (~500€), y sus primeros envíos están previstos a partir del 10 de febrero.
Uno de sus principales atractivos es la posibilidad de acoplar un teclado físico opcional, lo que permite utilizarla como sustituto de un portátil en tareas básicas, apoyándose además en Android 14 como sistema operativo preinstalado.
Hardware equilibrado y conectividad completa
En el interior, la Bigme B10 integra un procesador de ocho núcleos a 2,6 GHz, acompañado de 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento interno, ampliables de forma sencilla mediante tarjeta microSD. No se trata de una tablet pensada para alto rendimiento, sino para un uso fluido en aplicaciones de productividad, lectura y escritura.
En el apartado de conectividad, el dispositivo ofrece 4G móvil, además de un módulo GNSS completo compatible con GPS, GLONASS, BeiDou y Galileo, algo poco habitual en tablets con pantalla e-ink y que refuerza su orientación a un uso más versátil y profesional.
Pantalla e-ink Kaleido 3 de 10,3 pulgadas
El elemento central de la Bigme B10 es su pantalla e-ink a color Kaleido 3 de 10,3 pulgadas. En modo color, el panel alcanza una resolución de 1.404 x 1.872 píxeles, mientras que al cambiar a blanco y negro la resolución aumenta hasta 2.480 x 1.860 píxeles, mejorando notablemente la nitidez para lectura prolongada.
El sistema de iluminación frontal ofrece 36 niveles de brillo ajustables, con posibilidad de alternar entre luz blanca fría y cálida, lo que permite adaptar la pantalla a distintos entornos de iluminación sin fatiga visual.
Stylus, botones físicos y enfoque en escritura
Además de la interacción táctil, la Bigme B10 incluye ocho botones táctiles físicos, pensados para navegación rápida y control de funciones. El dispositivo se acompaña también de un stylus con 4.096 niveles de presión, diseñado para ofrecer una sensación similar a escribir sobre papel, uno de los puntos clave en este tipo de dispositivos.
Este enfoque la hace especialmente interesante para toma de notas, anotación de documentos y trabajo académico o profesional, donde la escritura manual sigue siendo relevante.
Autonomía y extras
La tablet integra una batería de 6.900 mAh, suficiente para ofrecer una autonomía prolongada, uno de los grandes puntos fuertes de la tecnología e-ink frente a las pantallas LCD u OLED. La carga se realiza mediante USB-C, que también sirve como salida de audio, junto con la conectividad Bluetooth para auriculares inalámbricos.
Como añadido, la Bigme B10 incorpora un sensor de huellas dactilares, permitiendo un desbloqueo rápido y seguro, algo poco común en este tipo de tablets.
Una propuesta de nicho bien definida
Con la Bigme B10, la compañía apunta claramente a un nicho específico: usuarios que priorizan comodidad visual, escritura manual, lectura intensiva y productividad ligera, por encima del consumo multimedia tradicional. Su precio la sitúa en una franja elevada, pero coherente con la tecnología e-ink a color, el stylus avanzado y la orientación profesional del dispositivo.
Vía: NotebookCheck












