Intel no tiene intención de entrar en la carrera de las iGPU de alto consumo que actualmente lideran las APUs Strix Halo de AMD. Así lo ha confirmado Tom Petersen, responsable técnico de gráficos en Intel, en una entrevista reciente, donde ha dejado claro que un hipotético Panther Lake Halo no está sobre la mesa por razones técnicas, estratégicas y de segmentación de mercado.
Según Petersen, aunque la iGPU Arc B390 de Intel se sitúa como una de las más potentes del mercado integrado -solo por detrás de la Radeon 8060S incluida en los Ryzen AI Max+ 395-, la compañía no planea ir más allá en ese segmento. En sus propias palabras, “ese nivel de rendimiento pertenece principalmente al terreno de las GPU dedicadas”, y los usuarios que busquen esa potencia “estarían mejor servidos con una GPU discreta compacta proporcionada por terceros”.
Eficiencia y rendimiento por vatio, en el centro del debate
Uno de los argumentos clave de Intel es la eficiencia energética. Petersen sostiene que las APUs Strix Halo no destacan precisamente en este apartado, afirmando que “el producto actual de AMD no es especialmente competitivo ni en consumo ni en rendimiento por vatio”. Frente a ello, Intel asegura estar centrada en mejorar el rendimiento de los gráficos integrados, pero siempre dentro de márgenes de consumo razonables, especialmente orientados al gaming integrado.
Este enfoque implica que Intel ve un límite claro a lo que debe ofrecer una iGPU. A partir de cierto umbral de potencia, la compañía considera más lógico dar el salto a una GPU dedicada, en lugar de escalar indefinidamente el tamaño, consumo y coste del silicio integrado.
iGPU frente a GPU dedicada: dos caminos bien diferenciados
Al igual que AMD, Intel desarrolla tanto gráficos integrados como tarjetas gráficas dedicadas, pero su estrategia pasa por mantener bien separadas ambas categorías. Mientras que Strix Halo apuesta por una iGPU extremadamente potente dentro de un único encapsulado, Intel prefiere optimizar el binomio CPU + iGPU y dejar el alto rendimiento gráfico en manos de tarjetas discretas.
En este contexto, los rumores más recientes apuntan a la llegada de una GPU Battlemage de clase profesional, basada en el silicio de GPU BMG-G31, que debutaría como Arc Pro B70 con 32 GB de memoria VRAM. Este modelo estaría claramente orientado a estaciones de trabajo, no al mercado gaming integrado.
Arc B580 y la comparación directa con Radeon 8060S
En el terreno del gaming, la Intel Arc B580 sigue siendo la GPU más potente de la compañía para jugadores. En determinadas cargas de trabajo, ofrece un rendimiento claramente superior al de la Radeon 8060S integrada de AMD, aunque depende mucho del motor gráfico y del tipo de tarea. Este dato refuerza la tesis de Intel: cuando se busca potencia gráfica sostenida, una GPU dedicada sigue siendo la opción más equilibrada.
En definitiva, Intel parece cómoda dejando a AMD el protagonismo en las APUs con iGPU de gran tamaño, mientras consolida una estrategia basada en gráficos integrados eficientes y GPU discretas escalables. Con Panther Lake en el horizonte, todo apunta a que esta filosofía se mantendrá, al menos a corto y medio plazo, sin un “Halo” integrado en los planes del fabricante.
Vía: TechPowerUp










