TrendForce dibuja un escenario claro para los próximos años: la inteligencia artificial está transformando de forma estructural el mercado de la memoria, elevando a DRAM y NAND Flash al centro de la infraestructura tecnológica global. El aumento del volumen de datos, la complejidad de los modelos y la necesidad de acceso rápido y eficiente están tensando una cadena de suministro que ya operaba cerca de su límite.
Los sistemas de IA actuales dependen de memoria de alta capacidad, gran ancho de banda y baja latencia para manejar parámetros masivos, inferencia de secuencias largas y procesamiento paralelo de múltiples tareas. En este contexto, la memoria deja de ser un componente auxiliar para convertirse en un activo estratégico, especialmente para los grandes proveedores de servicios en la nube.
Precios al alza y un mercado que rompe récords
La combinación de capacidad limitada y demanda creciente ha impulsado una escalada sostenida de precios. Según las estimaciones del informe, el mercado global de memoria alcanzará un valor de 551.600 millones de dólares en 2026, con un salto aún mayor en 2027, cuando podría rozar los 842.700 millones de dólares, lo que supondría un crecimiento interanual del 53%.
Este crecimiento no ha sido lineal. A comienzos de 2025, el mercado se vio afectado por tensiones geopolíticas y incertidumbre macroeconómica, lo que frenó especialmente la recuperación del segmento de consumo. Sin embargo, la situación cambió de forma notable en la segunda mitad del año, cuando los CSPs norteamericanos incrementaron de manera agresiva su gasto de capital para acelerar el despliegue de servidores de IA.
DRAM toma ventaja frente a NAND Flash
El impacto ha sido especialmente intenso en DRAM, donde la demanda ha crecido a un ritmo muy superior al histórico. TrendForce estima que en 2025 la facturación de DRAM alcanzará los 165.700 millones de dólares, lo que supone un aumento del 73% interanual, superando con claridad los 69.700 millones de dólares previstos para NAND Flash en el mismo periodo.
Esta diferencia está influyendo directamente en las decisiones industriales. Los fabricantes están priorizando la expansión de capacidad de DRAM dentro de sus estrategias de producción, reforzando un ciclo que alimenta aún más la presión sobre los precios.
El encarecimiento actual también rompe con patrones históricos. Mientras que en el pasado los picos trimestrales rondaban el 35%, el cuarto trimestre del último ejercicio registró subidas del 53% al 58%, impulsadas por la fuerte adopción de DDR5. Para el primer trimestre, TrendForce anticipa incrementos superiores al 60%, con algunas categorías cerca de duplicar su precio.
NAND Flash y el papel clave del almacenamiento en IA
Aunque DRAM lidera el crecimiento, NAND Flash también entra en una fase expansiva. Durante CES 2026, NVIDIA subrayó que la IA está redefiniendo toda la pila de computación, desde el hardware hasta el software. A medida que los sistemas evolucionan hacia arquitecturas basadas en agentes, la necesidad de acceder de forma constante a grandes bases de datos vectoriales se dispara.
Este tipo de cargas, habituales en RAG (retrieval-augmented generation), exige SSD empresariales con alto IOPS y patrones de acceso altamente aleatorios. Como resultado, TrendForce prevé subidas trimestrales del 55% al 60% en NAND Flash, con una tendencia alcista sostenida durante el resto del año. Para 2026, la facturación del segmento podría alcanzar los 147.300 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 112%.
Un mercado tensionado hasta, al menos, 2027
El denominador común en todo el mercado es claro: la oferta no está relajándose. La presión de la IA se extiende a hardware, arquitectura de sistemas y software, consolidando a la memoria como un componente insustituible en la computación moderna.
Con la demanda de servidores de IA, HPC y almacenamiento empresarial manteniéndose en niveles elevados, los precios contractuales de DRAM y NAND Flash seguirán subiendo previsiblemente hasta 2027. Si se cumplen las previsiones, la industria de la memoria se consolidará como uno de los grandes beneficiarios del auge de la inteligencia artificial, no solo en términos de volumen, sino también de poder de fijación de precios.
Vía: TechPowerUp











