El sector del vehículo eléctrico podría vivir un punto de inflexión antes de lo previsto. Chery, actualmente el mayor exportador de coches de China, ha confirmado que lanzará en 2026 su primer vehículo con batería de estado sólido, adelantándose al calendario marcado por fabricantes como Toyota. La compañía asegura haber alcanzado una densidad energética de 600 Wh/kg, una cifra que hasta ahora se consideraba fuera del alcance de la producción en serie.
Según la propia marca, estas baterías ya están listas para producción masiva, a diferencia de otros desarrollos del sector que permanecen en fase de verificación de ingeniería. Este avance sitúa a Chery en una posición de ventaja clara dentro de la carrera por comercializar baterías de estado sólido funcionales.
Un salto real frente a las baterías convencionales
Mientras empresas como WeLion o diversos consorcios industriales han anunciado baterías con densidades incluso superiores, la diferencia clave es que las celdas de Chery ya son viables a escala industrial. Se trata de celdas de óxido combinadas con un electrolito polimérico avanzado, capaces de ofrecer un 20% más de densidad energética que el anterior límite teórico aplicado a baterías de estado sólido listas para producción.
Este avance permite a Chery integrar una mayor capacidad energética en el mismo volumen físico que ocupan actualmente las baterías con electrolito líquido utilizadas en sus vehículos eléctricos. El resultado es una mejora directa en autonomía, eficiencia y gestión térmica, sin necesidad de rediseñar por completo la arquitectura del vehículo.
El primer modelo: Exeed ES8 “Liefeng”
El primer eléctrico de Chery en incorporar esta tecnología será el Exeed ES8 shooting brake, conocido internamente como Liefeng. La marca afirma que este modelo podrá recorrer hasta 1.500 km con una sola carga según el ciclo chino CLTC, además de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos, gracias a una plataforma de 800 V y motores eléctricos capaces de girar hasta 30.000 rpm.
Conviene matizar que el ciclo CLTC es sensiblemente menos exigente que el EPA estadounidense, ya que prioriza la conducción urbana. Traducido a cifras más realistas, la autonomía estimada bajo ciclo EPA rondaría las 625 millas (unos 1.000 km), aun así más del doble de la autonomía media actual de los vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Mucho más que autonomía: carga rápida y frío extremo
La mayor densidad energética no es la única ventaja de estas baterías de estado sólido. Las celdas de 600 Wh/kg desarrolladas por Chery permiten cargas ultrarrápidas, un aspecto clave para su adopción masiva, y mantienen un mínimo deterioro de capacidad incluso a temperaturas extremas.
Según la compañía, estas baterías pueden operar con normalidad en entornos de hasta -30 ºC, un punto crítico donde las baterías de electrolito líquido suelen sufrir pérdidas severas de rendimiento. Este comportamiento refuerza su viabilidad en mercados con climas muy fríos, uno de los grandes retos históricos del coche eléctrico.
Chery se adelanta a Toyota, CATL y Samsung
Fabricantes y proveedores como Toyota, Samsung o CATL han fijado 2027 como fecha objetivo para lanzar vehículos con baterías de estado sólido de 500 Wh/kg, el que hasta ahora se consideraba el máximo práctico. Esos sistemas permitirían autonomías cercanas a 500 millas con baterías del mismo tamaño que las actuales de unos 300 millas, como las del Tesla Model Y.
Chery no solo adelanta ese calendario, sino que va un 20% más allá en densidad energética, y lo hace con un vehículo que podría llegar tan pronto como 2026. De confirmarse estas cifras en condiciones reales, el fabricante chino se convertiría en uno de los primeros del mundo en comercializar con éxito baterías de estado sólido, redefiniendo el equilibrio tecnológico del sector del automóvil eléctrico.
Vía: NotebookCheck











