Apple es conocida por su política de soporte prolongado y por un servicio técnico que, en casos puntuales, sorprende incluso a los usuarios más veteranos. Eso es exactamente lo que le ha ocurrido a un propietario de un MacBook Pro de 2018, que terminó saliendo de una Apple Store con un MacBook Pro con M4 Max completamente nuevo tras acudir inicialmente a cambiar una batería.
El caso, compartido en Reddit, ha llamado la atención por el desfase extremo entre el equipo original y el sustituto, tanto en potencia, como en valor económico, convirtiéndose en uno de esos episodios poco habituales dentro del ecosistema de la compañía.
Una simple sustitución de batería que se complica
El protagonista, usuario de Reddit conocido como otto-mate, llevaba utilizando un MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018 cuando recibió un aviso del sistema recomendando la sustitución de la batería. En un primer momento, acudió a un servicio técnico de terceros, donde le presupuestaron 200£ (~230€), una cifra que consideró elevada para un equipo con varios años a sus espaldas.
Decidió entonces acudir a una Apple Store oficial, donde el presupuesto fue considerablemente menor: 45£ (~52€). Tras una evaluación inicial correcta, los técnicos informaron de que necesitaban pedir piezas, con un plazo aproximado de una semana. Hasta ese punto, el proceso seguía un cauce completamente normal.
El equipo deja de funcionar durante la reparación
Una semana después, Apple avisó al cliente de que las piezas habían llegado. Sin embargo, tras otro periodo de espera, el usuario recibió una llamada inesperada: el MacBook Pro había dejado de funcionar durante la reparación. Según explicaron los técnicos, ni siquiera tras probar dos juegos distintos de componentes lograron devolver el equipo a un estado operativo.
Con el cliente ya sin ordenador funcional, Apple tuvo que ofrecer una solución alternativa. La política habitual en estos casos consiste en proporcionar un equipo de prestaciones equivalentes, ajustadas al valor del modelo original dentro del catálogo actual.
El giro inesperado: un MacBook Pro con M4 Max
Lo que nadie esperaba es que el modelo ofrecido fuese un MacBook Pro 16 pulgadas equipado con el Apple M4 Max. El propio usuario aceptó pagar 245£ (~282€) correspondientes a la batería y mostró su disposición a abonar 150£ (~173€) adicionales por la pantalla nano-texture, pero finalmente Apple no le cobró absolutamente nada.
El equipo entregado tendría un valor aproximado de 3.249£ (~3.744€), y todo apunta a que se trata de una configuración de gama alta, con CPU de 16 núcleos, GPU de 40 núcleos, 48 GB de memoria unificada y SSD de 2 TB, una combinación que sitúa al portátil entre los más potentes jamás fabricados por la compañía.
Un precedente que no es único
Aunque el caso resulta llamativo, no es completamente aislado. En el pasado, otros usuarios han relatado situaciones similares, como la sustitución de un MacBook Pro con procesador Intel de 2019 por un modelo más reciente con Apple Silicon. Estos movimientos suelen producirse cuando no existen piezas compatibles o cuando el coste de la reparación supera ciertos umbrales internos.
Pese a recibir un equipo de última generación sin coste alguno, el propio usuario calificó las prácticas de Apple como un ejemplo de obsolescencia programada, una valoración que contrasta con el resultado final del proceso.
¿Error interno o política de compensación?
Algunos miembros de la comunidad creen que la sustitución se debió a que los técnicos dañaron accidentalmente el equipo original durante la reparación. Un usuario identificado como Bsul92 sugiere que, ante la imposibilidad de devolver el MacBook Pro de 2018 en condiciones funcionales, Apple optó por compensar al cliente con el modelo más cercano en especificaciones dentro de su catálogo actual.
Sea cual sea la causa exacta, el resultado es claro: un portátil con silicio de última generación, capaz de competir con procesadores de escritorio de alto consumo, acabó en manos de un usuario que solo buscaba cambiar una batería. Un desenlace poco común que vuelve a poner sobre la mesa el debate entre costes de reparación, soporte a largo plazo y políticas internas de sustitución dentro del ecosistema de Apple.
Vía: Wccftech



















