TSMC ha querido rebajar el ruido alrededor del reciente impulso de Intel Foundry en el sector de los semiconductores. En una intervención durante una presentación de resultados, su presidente y CEO, C. C. Wei, dejó claro que la compañía taiwanesa no percibe una amenaza inmediata, incluso ante los avances que Intel está logrando con sus procesos más ambiciosos.
Las declaraciones llegan en un contexto de fuerte presión sobre la capacidad productiva de TSMC, impulsada por la demanda ligada a IA, HPC y aceleradores avanzados. Esta situación ha abierto espacio para que otros actores intenten captar clientes que no logran asegurar volumen en TSMC, un escenario en el que Intel Foundry busca posicionarse como alternativa creíble.
“El capital no lo es todo” en la fabricación avanzada
Preguntado directamente por la competencia de Intel, especialmente en el mercado estadounidense, Wei subrayó que invertir grandes sumas de dinero no garantiza el éxito en nodos avanzados. Según el directivo, la fabricación puntera depende de una ejecución industrial compleja, que incluye la preparación de líneas de producción, la certificación de diseños de clientes y la construcción de capacidad estable para terceros.
El mensaje apunta a que el liderazgo de TSMC no se basa únicamente en capex, sino en una cadena de procesos maduros, experiencia acumulada y relaciones de largo plazo con clientes clave. En otras palabras, Wei sugiere que el salto a nodos como 2 nm o inferiores no se resuelve simplemente acelerando la inversión.
Intel Foundry gana visibilidad con 18A y 14A
Pese a este tono confiado, el avance de Intel Foundry es real. El éxito técnico de Panther Lake, fabricado con el proceso 18A, ha servido como prueba de que Intel empieza a cerrar la brecha tecnológica. Además, los nodos 18A-P y 14A han despertado interés en grandes nombres del sector como Apple, NVIDIA, AMD o Qualcomm.
Por ahora, ese interés no se ha traducido en pedidos firmes, pero sí refuerza la percepción de que Intel quiere jugar un papel relevante como foundry para terceros, no solo como fabricante interno. En ese sentido, la confianza mostrada por Intel contrasta con la cautela expresada por TSMC.
El trasfondo político e industrial en Estados Unidos
Las palabras de Wei también pueden leerse en clave geopolítica. En los últimos meses, Intel Foundry ha recibido un fuerte respaldo institucional en Estados Unidos, con inversiones públicas de miles de millones de dólares y compromisos estratégicos de actores como SoftBank. Este apoyo busca reforzar la soberanía industrial estadounidense en semiconductores avanzados.
Curiosamente, TSMC también ha respondido reforzando su presencia en EE. UU. La compañía está acelerando sus inversiones en Arizona, donde ya se preparan líneas de producción de 3 nm, un nodo con una demanda especialmente alta. Este movimiento deja claro que, aunque minimice la amenaza de Intel, TSMC no ignora el cambio de equilibrio regional en la industria.
Un mercado que ya no cabe en una sola fundición
Más allá del cruce de declaraciones, el fondo del asunto es estructural. La cadena de suministro de IA y computación avanzada ha crecido hasta un punto en el que una sola fundición ya no puede absorber toda la demanda. En este escenario, la rivalidad entre TSMC e Intel no es solo una cuestión de liderazgo, sino de capacidad global.
Si Intel logra convertir su progreso tecnológico en contratos reales, el sector podría entrar en una etapa más equilibrada, con varios actores fuertes en nodos avanzados. Por ahora, TSMC mantiene la ventaja, pero el simple hecho de que exista una alternativa creíble marca un cambio relevante en una industria acostumbrada al dominio casi absoluto de un solo jugador.
Vía: Wccftech


















